San Juan, 25 de Marzo 2021 Daniel Rabanal, ex preso político y sobreviviente del terrorismo de Estado de la última dictadura. En esta oportunidad, compartimos la nota realizada por Radio Nacional, en el marco del Dia por la Memoria, Verdad y Justicia, donde cuenta sobre su militancia y su vínculo con San Juan tras la desaparición de su compañera, Marie-Anne Erize. En el programa especial por el Día por la Memoria, Verdad y Justicia hablamos con el historietista Daniel Rabanal recordó aquellos años negros en el que tuvo que vivir la represión. Ante la consulta introspectiva de quién es Daniel Rabanal, el activista cultural respondió: “yo estudiaba arquitectura. Con el correr de los años me hice montonero y por el ’75 me radiqué en Mendoza con mi compañera Marie Anna Erize”. En el mes de febrero de 1976, fue detenido y estuvo preso casi nueve años por persecución ideológica. Daniel detalló todo lo que vivió durante esos años y cómo descubrió que realmente el arte era su vocación, haciendo historietas sobre ‘los presos’, en revistas caseras que circulaban de manera clandestina. #MemoriaVerdadYJusticia #24M #Memoria #Democracia En el siguiente enlace podrán acceder a la nota completa:
Indagar en el territorio, otra meta en materia de derechos humanos
San Juan, 24 de Marzo de 2021 Por Dante Vega, Fiscal General ante la Cámara de Apelaciones de Mendoza La clandestinidad de la represión ilegal organizada por la última dictadura cívico-militar se extendió al territorio en al menos dos sentidos: implementó centros clandestinos de detención como espacios concentracionarios donde los perpetradores contaron con un ilimitado poder sobre los cuerpos e intentaron hacer lo mismo sobre las mentes de las y los secuestrados; por otro lado, adoptó distintas modalidades para hacer desaparecer materialmente los cuerpos de miles de víctimas. Los centros clandestinos fueron objeto de denuncia y detección minuciosa desde la CONADEP en adelante. Su número sigue abierto (el último fue descubierto por el Juzgado Federal a cargo de Daniel Rafecas en julio del año pasado en el barrio porteño de Floresta). En cambio, las modalidades de desaparición material de las víctimas permanecen en la penumbra, salvo lo que sabemos sobre los vuelos de la muerte o el “pozo de Vargas” por mencionar los casos más relevantes. Ha sido tan eficaz esa clandestinidad que, transitados quince años de juicios por delitos de lesa humanidad, seguimos en la incertidumbre y ningún acusado ha señalado los lugares donde fueron enterradas las víctimas. Esta actitud, además de estar reñida con cualquier estado espiritual de “reconciliación” que se pretenda imponer en este tema, vuelve una y otra vez a preguntarnos cuál debiera ser la estrategia correcta para romper definitivamente con ese pacto de silencio. Dicho de otro modo, mientras los desaparecidos sigan ocultos, ningún capítulo estará cerrado en materia de lesa humanidad en Argentina.
Hacer memoria. Sobre María Luisa Alvarado, «la peruana». Desaparecida
San Juan, 24 de Marzo 2021 Otra joven cuyo destino fue La Marquesita, es María Luisa Alvarado Cruz. De nacionalidad peruana, de allí su apodo, María Luisa decidió instalarse en la provincia para cursar los estudios en la carrera de Sociología en la UNSJ. Por esos años, inició su participación en la Juventud Universitaria Peronista, medio por el cual se vinculó con diferentes jóvenes de la localidad que comenzaban a dar sus primeros pasos en el activismo político de principios de la década de 1970. De acuerdo a lo reconstruido, su situación económica la llevó a convivir en casas de diferentes compañeras de militancia. Para el año 1975, tras un desmembramiento de la agrupación política por la convulsión atravesada en el país, María Luisa junto a su compañero iniciaron una restauración de células JTP-JUP-Montoneros, de cuyo espacio político son víctimas y sobrevivientes una gran cantidad de ex presas declarantes en la Mega Causa I. En el año 1976, el país atravesaba uno de los momentos de mayor convulsión política y social, en cuyo contexto se produce el asesinato del compañero de María Luisa en Córdoba. En esos momentos, la joven se trasladó a vivir a Mendoza y fue alojada por la familia de Juan Gutiérrez. En la vecina provincia, “la peruana” fue secuestrada y desaparecida en Godoy Cruz. De acuerdo a los relatos de las sobrevivientes de La Marquesita, la joven estuvo secuestrada en dicho centro clandestino. Su paso por la finca es lo último que se conoció sobre María Luisa, cuyo nombre y memoria hoy continúan formando parte de las listas de desaparecidas/os por el terrorismo de Estado argentino. “Al rato siento una voz conocida que estaba cebándole mates y cortándoles una torta (…) cuando se cebaba mates, se hacia la comida, se sentía el olor de la comida, o cuando traían pizza a la noche y comían ellos, era María Luisa Alvarado, compañera nuestra. Tenía una risa muy característica, le decíamos nosotros “la peruana””. Extracto de tesis«Revisitando el pasado en clave feminista: la violencia sobre las presas políticas durante el terrorismo de Estado en San Juan (1976-1983)» , de M. Florencia Pessio Vazquez (2020).
Quiero mucho más. Un poema de Marie Anne Erize
LA DICTADURA Y SUS COMPLICIDADES ECONÓMICAS Y FINANCIERAS
San Juan, 24 de Marzo 2021 Por Silvina Ojeda Lic. en Historia, UNSJ En 1976, el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” procuró un retorno al “orden” en el plano político – institucional, dando por finalizado el “desgobierno, la corrupción y el flagelo subversivo”. En esta breve nota de reflexión se relacionan hechos del presente y del pasado poniendo el acento en las complicidades económico-financieras con un proyecto dictatorial que dejó el saldo más nefasto de la historia reciente argentina. Los historiadores solemos decir que para explicar el presente debemos conocer nuestro pasado. En la última semana el país se conmovió con la situación de la niña “M”. Ella- como miles de niñes en la Argentina- viven en una extrema pobreza, frente a una sociedad indiferente y egoísta influenciada por medios hegemónicos que responden a intereses económicos que expresan una continuidad de defensa de esos mismos interese desde 1810. Hace cuarenta y cinco años, la toma de conciencia de los sectores populares, la militancia fabril, la politización de los sectores medios y la fuerza de los discursos críticos en el ámbito cultural molestaban y causaban gran preocupación a los intereses económicos concentrados en el CEA, Consejo Empresarial Argentino. Estos últimos reunidos para defender el libre mercado y, a la vez, presionar y exprimir el Estado con su poder de lobby. Uno de sus miembros más influyentes fue José Alfredo Martínez de Hoz. Tales empresarios habían sentido amenazada su tasa de ganancia y sus estatus patronales por la apertura política de 1973, y con una sociedad reclamante, donde los jóvenes eran los principales protagonistas. Pero lo que más complicaba a la elite económica, era toda esa marea de movilización y de transformaciones en la política, presente desde la resistencia tras la caída de Juan Domingo Perón en 1955, junto con los cuestionamientos de poder a escala nacional, continental y mundial que desbordaban desde la segunda posguerra. Esos cuestionamientos que se mostraban en las luchas anticolonialistas o en las rebeliones estudiantiles de los países centrales y periféricos, encontraron aquí sus representantes apasionados y sus formas propias: peronistas, sindical-clasista, marxistas. Ellos hostigaban sus posiciones y eso era lo que había que decapitar. En 1976, con la llegada al Ministerio de Economía de Martínez de Hoz, la política económica que implementó la dictadura cívico-militar se asentó en reformas institucionales y jurídicas que alterarían el patrón de acumulación para todo el período y las décadas siguientes. Se habilitó una tercerización de ciertas actividades que pasaron del Estado al sector privado, permitiendo configurar un “estado neoclásico privatizador”. Esto abrió el juego también a un modelo de organización estatal cívico-militar que promovió la gestión empresarial por medio de inversión en grandes obras públicas. Esa fue la llamada “patria contratista”, con grupos económicos como Techint, Macri, Clarín y La Nación entre otros. En aquella época se puso en marcha un modelo de desindustrialización selectiva con valorización financiera que alteró las bases del patrón de acumulación anterior, contando para ello con todo el aval de organismos externos, como el Fondo Monetario Internacional; al que se recurrió constantemente para conseguir avales y legitimación internacional, endeudando al país para sostener el sistema financiero de las minorías concentradas. Es por todo esto que, a 45 años del golpe cívico militar más brutal que sufrió el país, debemos tener memoria que el gobierno de las fuerzas armadas contó, no sólo con una llamada “complicidad civil”, sino con la autoría y protagonismo directo de las élites corporativas. La Dictadura de 1976 violentó los derechos humanos, no sólo civiles y políticos, sino los económicos, sociales y culturales, y ha dejado su estela de continuidad en las tensiones que sacuden los días del tiempo presente.
La Cámara de Casación Penal busca darle la prisión domiciliaria a Jorge Olivera, uno de los principales represores del terrorismo de Estado en San Juan
Jorge Olivera estuvo involucrado en el secuestro, tortura y desaparición de numerosas personas detenidas-desaparecidas en la provincia durante el terrorismo de Estado. Ahora busca conseguir el beneficio de la domiciliaria porque cumplió 70 años. San Juan, 23 de Marzo del 2021 Faltando menos de un día para la fecha conmemorativa del Día de la Memoria, la Cámara de Casación Penal busca otorgar la prisión domiciliara al represor Jorge Olivera, que operó como agente de inteligencia durante la última dictadura cívico militar. Olivera no tiene aun la prisión domiciliaria, solo un fallo de casación. Desde la Fiscalía Federal de la provincia, se informó que se aguarda la posible apelación del fiscal de casación Raul Plee, con el objeto de evitar este hecho. Dicho fiscal apeló cuando sucedió lo mismo con De Marchi y buscaron darle la prisión domiciliaria. Su actuación ha evitado ciertos hechos dependientes de las decisiones judiciales. El fallo que buscan darla a Olivera, se basa en que el genocida ya cumplió los 70 años, edad mínima para poder recibir el beneficio, sumado a algunos problemas de salud como la hipertensión. También había dado positivo de coronavirus y en más de una oportunidad había pedido el beneficio de la domiciliaria. Olivera era agente de inteligencia de la dictadura y estuvo involucrado en el secuestro y asesinato de la modelo franco-argentina y militante de la Juventud Peronista Marie Anne Erize Tiseau, ocurrido en octubre de 1976. El 4 de julio de 2013 recibió en San Juan una condena a cadena perpetua al ser considerado coautor responsable de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravado por su estado de cargo público y asociación ilícita, entre otros cargos. El 25 de julio del 2017 consiguió que lo trasladaran junto a otro represor al Hospital Militar Central en Buenos Aires para controles médicos menores. Pero de allí huyó y permaneció prófugo hasta que fue recapturado mientras se ocultaba en el baúl de un auto. Esta no es la primera vez que Olivera hacía el pedido de la prisión domiciliaria, aunque anteriormente solo recibió negativas. A principios de año, a través de su defensor, el exjefe de Inteligencia durante la última dictadura, la había solicitado por «los catastróficos efectos del virus Covid-19» que había padecido al contagiarse en la Unidad Penal 34 de Campo de Mayo. En ese momento, los jueces Daniel Doffo, Eliana Rattá y Carlos Lascano, del Tribunal Oral Federal local, se lo denegaron porque, según un informe del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, su salud no registraba secuelas de la enfermedad, por lo que, tal planteo, carecía de «fundamentación que lo respalde». Como agravante, el militar retirado se fugó en dos ocasiones, la última de ellas, a días de recibir su primera condena por delitos de lesa humanidad cometidos en San Juan. En su cuenta también carga con otro castigo a prisión perpetua. Fuente: Tiempo de San Juan
Se homenajeó a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo con la entrega del premio Juana Azurduy
Buenos Aires, 23 de Marzo 2021 El presidente Alberto Fernández encabezó en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada el acto de reconocimiento y homenaje a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo por los 45 años de lucha en defensa de los derechos humanos. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Lita Boitano, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, recibieron el premio Juana Azurduy en representación de todas las madres y abuelas que siguen vivas a día de hoy en el país. «Escuchaba con mucha atención las palabras de Estela, cuando mencionó que hace unas semanas dejaron bolsas mortuorias en Casa Rosada y una tenía su nombre. A veces me pregunto si no tenemos que seguir haciendo docencia» dijo el Presidentesobre qué pasó a partir del 24 de marzo de 1976 y aseguró que «ellas se animaron a hacer lo que el resto de la sociedad no se animó«. «Creo que hay que explicarles a los jóvenes que hubo un tiempo en el que no hubo democracia y miles de jóvenes pagaron con la vida por el solo hecho de pensar«, dijo el Presidente en su discurso, después de que las tres mujeres recibieran el premio y agregó: «Se cargaron la vida de miles de argentinos y argentinas. En esa sociedad aterrada apareció un grupo de Madres a preguntar dónde estaban sus hijos. La verdad es que vivimos una tragedia y esa tragedia tuvo a un grupo de mujeres plantándose con el amor. Con Horacio Pietragalla nos planteábamos qué hacer este 24 y se nos ocurrió pensar en un premio para cada abuela y cada madre y allí surgió la idea del Juana Azurduy, gran símbolo de las mujeres luchadoras», dijo el Presidente sobre el origen del reconocimiento. «Las madres y abuelas son un modelo a seguir para cada argentino. La sociedad las terminó viendo como un modelo. También en el mundo entero», dijo Fernández en el acto en el que estuvo presente el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti y también dijo presente el designado ministro de Justicia, Martín Soria. La distinción «Juana Azurduy» fue otorgada a 70 mujeres que entregaron la mitad de su vida a la lucha para obtener justicia por los crímenes de lesa humanidad, perpetrados por la dictadura cívico militar, de los que fueron víctimas sus hijos, hijas, nietas y nietos. El premio fue entregado en el siguiente orden: Boitano, Almeida y Estela de Carlotto. Las tres hablaron después de recibirlo. Boitano dijo: «Gracias Alberto, gracias Néstor y Cristina. Le agradezco a la vida estar viva para poder estar acá con todo lo que implica la pandemia y los cuatro años de macrismo. Uno representa a la mujer. Las mujeres tenemos perseverancia». Nunca estuve más cerca de mis hijos como este año. No lo digo para llorar. No tenemos que dejar de luchar para que esto no se repita«. Almeida, por su parte, saludó «al doble Presidente, de la Nación y del PJ» y le dedicó el premio a su hijo Alejandro y a los 30.000 desaparecidos. «Como dijo `Horacito´, (porque yo le digo así) este año no vamos a salir a la calle porque los organismos de derechos humanos cuidamos la vida, pero ha habido una creatividad maravillosa«. Finalmente, llamó «a no bajar los brazos y a recordar. Este miércoles, pongan pañuelos en las plazas, en los balcones porque los pañuelos son los 30.000. Gracias Presidente porque estos reconocimientos son caricias para el alma«. Carlotto habló última. Habló de la emoción de estar presente. «Qué suerte que este lugar no fue destruido para poner un supermercado«, arrancó. «Somos una parte muy grande de la historia. Llevamos el período más largo de democracia y hay que cuidarla. Hay que resolver los problemas con el concepto de la unidad», siguió. «Nos han querido hacer perder la memoria, pero la historia no está escrita todavía y tenemos que conseguir la verdad absoluta para juzgar con la ley. La palabra venganza no existe en nuestro corazón. Tenemos amor», dijo. Y habló de las futuras generaciones y el rol central que tendrán «el día que no estemos». «Cuando pusieron una bolsa cadavérica con mi nombre al final me dio pena porque son jóvenes los que lo hicieron», recordó y finalizó con un deseo: «Estamos a tiempo de que los sueños de los 30.000 se hagan realidad. No perdamos el tiempo». Fuente: Página 12
Un abordaje multidisciplinar sobre el manejo de la cuenca hídrica del río San Juan
San Juan, 22 de Marzo 2021 Por Mariángeles Gaviorno y Federico Sanna El agua en el territorio sanjuanino es una preocupación permanente para todos los sectores de la población. Sin embargo, ¿cuánto conocemos acerca de nuestras fuentes hídricas, de su dinámica y de la historia y la actualidad de su manejo? ¿Somos conscientes de que, en una cuenca hídrica, las actividades humanas en las zonas aguas arriba tienen un impacto sobre lo que ocurre aguas abajo? ¿Tenemos en cuenta esta visión integradora cuando tomamos decisiones de manejo? La cuenca del río San Juan es la más importante de la provincia y origina un sistema estratégico para el desarrollo territorial aguas abajo, en donde reside la mayor parte de la población de la provincia. El régimen de este río es naturalmente muy variable durante el año y además sufre ciclos plurianuales de sequía y abundancia. Gracias a su dinámica, en los valles de Calingasta – Barreal, Ullum – Zonda y del Tulum se desarrollan potentes cuencas subterráneas portadoras de acuíferos de muy buena calidad y cantidad de agua, ambos parámetros fundamentales cuando analizamos una fuente hídrica para el aprovechamiento humano. Dada la importancia que el río y su cuenca tienen para la planificación estratégica de San Juan decidimos realizar, junto a estudiantes y docentes e investigadores/as de la UNSJ, una aproximación a las problemáticas en torno al aprovechamiento de este bien natural. Consideramos que la cuenca hídrica es la unidad territorial más adecuada para la gestión integrada de los recursos hídricos. A pesar de ello, los límites territoriales de las cuencas no coinciden con las jurisdicciones político–administrativas (países, estados, provincias, municipios o regiones), por lo cual gran parte de las decisiones que afectan al ciclo hidrosocial no consideran las interrelaciones que ocurren en la totalidad de este sistema integrado. Sumamos esfuerzos desde el derecho ambiental, la geología, la biología y la historia, en la convicción de que es necesaria una mirada desde múltiples perspectivas. También incorporamos la mirada de actores sociales involucrados en este tema: instituciones gubernamentales de regulación, institutos de investigación estatal y universidades, poblaciones locales aledañas al río. La idea fue caracterizar el patrón de ocupación antrópica presente del río, para poder detectar casos de colisión de derechos en torno a la línea de ribera del río, en la zona media de la cuenca comprendida entre el Embalse Caracoles y el puente de la ruta 40 en Albardón. Pusimos especial énfasis en dos derechos que habitualmente entran en colisión: el derecho al desarrollo y el derecho al medio ambiente sano. También analizamos los criterios utilizados en la legislación para la delimitación de la ribera del río San Juan, los debates sobre el dominio público del río y la diferencia con el dominio privado. Mediante el estudio de las resoluciones vigentes, con la consulta a personal especializado del área, trabajos previos e incluso causas judiciales, pudimos confirmar que actualmente no contamos en la provincia con el acto administrativo reglamentario de demarcación de línea de ribera. Si la línea de ribera no se encuentra demarcada, no tenemos forma de saber qué parcelas pertenecen al cauce del río (dominio público) y cuáles pueden ser meras tierras fiscales (dominio privado del Estado), o tierras de dominio privado de los particulares, adquiridas conforme a derecho. Esto dificulta la planificación territorial y la toma de decisiones en torno a las zonas ribereñas del río que, ya sabemos, son sistemas muy importantes para el funcionamiento del ciclo hidrosocial. Cuando miramos el registro dominial de catastro (es decir, del orden del dominio privado) comprobamos que existen numerosas parcelas cuyos límites sobrepasan las defensas o incluso se encuentran plenamente dentro del cauce del río (que corresponde al dominio público). Estos casos implican irregularidades desde varios puntos de vista: jurídicos sin duda, territoriales, de responsabilidad profesional y de riesgo ambiental porque afectan a la zona de mayor recarga de los acuíferos libres y por el riesgo potencial de inundación. Encontramos emprendimientos agrícolas, depósitos de residuos y zonas de extracción de áridos que se encuentran plenamente dentro del cauce del río. Sabemos que la principal fuente de recarga de nuestros acuíferos es el río San Juan y que ocurre aguas abajo del embalse de Ullum, especialmente en la zona que comienza alrededor del puente de Albardón. Allí se produce la infiltración profunda de las aguas en el lecho del río, en las zonas cultivadas y en los canales de riego no impermeabilizados, recargando al acuífero tipo libre. Por lo tanto, todas las actividades humanas que se desarrollan en esa zona pueden perjudicar la calidad del acuífero libre, que constituye nuestra reserva de agua dulce más importante, sobre todo para afrontar años de sequía histórica como la que atravesamos en este momento. En la provincia de San Juan, existe una tradición histórica que se asocia a una visión antropocéntrica, a su vez priorizando determinados grupos sociales sobre otros, lo cual es producto de un modelo determinado de desarrollo. La provincia de San Juan cuenta con 47 mil hectáreas de producción de Vid, representando el 21% sobre el total nacional, 19.500 ha. de cadena olivícola, 10 mil ha. de hortalizas, ubicándose la mayor parte de dichos cultivos en la cuenca del río San Juan (valles de Calingasta-Ullum Zonda-Tulum). Esto evidencia la necesidad de asegurar el agua para dichos fines antrópicos, mediante concesiones de agua para uso agrícola inherentes a la propiedad de las tierras, otorgadas a perpetuidad, sin posibilidad de modificación de las dotaciones. Con la construcción de los embalses, para producción hidroeléctrica y acumulación de agua para épocas de sequía, se ha prácticamente secado superficialmente el cauce del río San Juan entre el tramo que va desde el repartidor San Emiliano, hasta el puente de Albardón en la ruta 40 –el problema persiste y empeora aguas abajo, con consecuencias nefastas para la zona baja de la cuenca-. Por otro lado, la construcción de los embalses en serie aguas arriba del río San Juan propone el desafío de recalcular los modelos de inundación para estimar el potencial alcance de una crecida
EL AGUA VALE MÁS DE LO QUE CREEMOS
San Juan, 22 de Marzo de 2021 Por Pedro Luna Lic. en Ciencias Políticas, Doctorando en Ciencias Sociales, UNSJ Comunidad Warpe del territorio del Kuyum En el día de hoy, 22 de marzo, se conmemora el día internacional del agua, fecha que promueve el lema “los valores del agua”. Este día se sumó al calendario de efemérides internacionales con el objeto de promover la reflexión individual y colectiva sobre la importancia del agua como un bien natural común, no sólo para nuestras sociedades y actividades o para las generaciones futuras, sino también como un soporte fundamental de toda la dinámica vital que tiene lugar en la ecosfera. Ahora bien, ¿cómo pensar los valores del agua en un escenario marcado por una hidropolítica regional fundamentalmente instrumentalista y extractivistas? A lo largo de la historia de nuestra especie y en cualquier lugar del planeta, el agua ha constituido el elemento vital que dinamizó la integración de sociedades humanas. Así, cada cultura ha pensado y sentido al agua de forma singular, construyendo una red de símbolos, prácticas y creencias que reflejan las construcciones colectivas entorno a los dones del agua. Para los pueblos de Abya Yala en general, y el pueblo Warpe en particular, el agua es un ser vivo, con quien se habla, a quien se le expresa afecto y agradecimiento. El agua es el alma y la sangre de la madre tierra. Permite la continuidad y regularidad del ciclo de la vida -a imagen del ciclo del agua- donde todo se repite y restaura. Esta circularidad supone al agua como contraparte del trabajo co-creador de la vida, con las plantas y los animales, del proceso sanador con los seres del mundo mineral, y también un vínculo de reciprocidad en la vida activa. Ahora bien, de este otro lado de la frontera ontológica impuesta por el orden colonial, la historia hídrica de San Juan registra sus mayores impactos en épocas republicanas. Esas políticas hídricas han marcado el territorio con vergonzosas huellas: el desastre del dique los Cauquenes, cuyo embalse desmejoró las aguas y varias especies vegetales no volvieron a crecer nunca más en la Ciénaga y el valle de Huaco; la brutal desertificación de Huanacache, el gran humedal cuyano sacrificado luego de la construcción del Dique de Ullum, donde, por un lado, no se previó un caudal ecológico y, por otro lado, el avances de las cárcavas provocadas por la erosión retrocedente, hundió el lecho del río que lo alimentaba esporádicamente y vació los cuerpos lagunares para siempre. Este siglo comenzó con la contaminación industrial minera que dañó el lecho del Río Jachal y alteró toda la limnología de esa cuenca nacida en la alta cordillera. Y, más recientemente, con los nuevos embalses sobre el río San Juan, se sacrificaron los humedales del Medanito, del Médano de Oro, el Dique Bello y el Arroyo de Agua Negra que separaba los departamentos de Rawson y 9 de Julio. Las cuencas de estos últimos humedales disecados se quemaron íntegramente en unos prolongados incendios subterráneos que consumieron los milenarios cuerpos vegetales de la turba donde otrora emergía el agua. Por ello pensar el agua en este punto del territorio cuyano es un desafío. Dicho ejercicio implica transitar las memorias negadas y recorrer los espacios espectrales del agua, es decir, aquellas zonas sacrificadas por el modelo hídrico vigente en San Juan, en cuyo corazón anida la idea de que el agua es solo un recurso y nada más. Hannah Arendt, pensaba que el valor, presentado como valor de uso, invisibiliza otros aspectos fundamentales del valor, puesto que «valor es la cualidad que una cosa nunca puede tener en privado, pero que lo adquiere automáticamente, en cuanto aparece en público». Podríamos decir desde aquí que transitamos un umbral de la política pública local, pues el régimen hidropolítico vigente -construido históricamente sobre la perspectiva del valor de uso del agua- genera distorsiones del régimen hídrico, destruye ecosistemas enteros y provoca daños a las comunidades que habitan los territorios sacrificados, estos últimos son insostenibles en tiempo de crisis ambiental. Por lo tanto, imaginar una política pública orientada a restaurar el equilibrio del régimen del agua en nuestros territorios implica asumir el agua-valor ecológico, disponiendo de caudales suficientes para regenerar los espacios y ecosistemas impactados por la desertificación antrópica, asegurando la intangibilidad de las vegas alto andinas, los glaciares y zonas periglaciares y la conservación activa de los humedales que aún existen en los distintos valles del territorio de la actual provincia de San Juan. Esto también incluye el diseño de políticas orientadas a contener los efectos de eventos hídricos excepcionales asociados al cambio climático, ya sean sequías o inundaciones. Por otro lado, el agua-valor para la vida humana, implicaría asegurar el acceso universal al agua con fines alimentarios e higiénicos, bienes fundamentales para combatir las amenazas a la salud pública originadas por la pandemia actual u otras futuras. El agua-valor para la producción, demandaría el desarrollo local de un sistema pluridisciplinar de ciencias y tecnologías del agua, que investiguen opciones para la transformación del sistema productivo centrado exclusivamente en la acumulación de capital, por uno centrado en el desarrollo de las cualidades ambientales de nuestros suelos para la producción de alimentos sanos y el desarrollo e implantación de industrias de baja huella ecológica. Se asegura así, de este modo, el tránsito de un sistema de producción agroindustrial a un modelo agroecológico multiescalar de bajo consumo de agua, y la implantación de un modo de producción industrial activamente monitoreado en el manejo del agua, de otros insumos y desechos. El agua-valor institucional, supone el diseño de políticas expansivas que mejoren los órganos públicos de manejo del agua, una transición de modelos coloniales de gestión autoritaria de las elites o grandes usuarios, a modelos de gestión democratizantes, que incluyan todas las formas de relación y uso con el agua, todas las instituciones con derechos e intereses, organizadas en torno al agua como bien natural común, digna de conservación y respeto. Reformar las normas del agua y reconstruir el Departamento de
LAS FORMAS DEL HIELO
San Juan, 22 de Marzo de 2021 Ana Paula Forte Doctora en Ciencias Geológicas (Universidad Nacional de San Juan) Becaria Posdoctoral de CONICET (CIGEOBIO – CCT SAN JUAN) Profesora Adjunta (Universidad Nacional de Cuyo) Contacto: anapau.forte@gmail.com ¿Qué es una reserva de agua? ¿De qué manera el hielo se conserva y desarrolla en los diferentes componentes de la criósfera? ¿En qué situación ambiental se encuentran? ¿qué importancia tiene la criósfera para la preservación de la vida en la actualidad y en el futuro? ¿En qué medidas el aumento de temperatura ambiental y las actividades antrópogicas de alto impacto ambiental impactan sobre ellas? ¿Qué podemos hacer para proteger y preservar estas reservas de agua en estado sólido? En el Día Internacional del Agua desde la provincia de San Juan en Argentina, se intentan responder y abordar algunas de estas preguntas y reflexiones. Antes de empezar a indagar y entrar en un mar de reflexiones vale aclarar algunos conceptos. Uno de ellos es el concepto de criósfera, dicho termino hace referencia a la porción de la corteza terrestre donde predominan las bajas temperaturas y procesos de los ambientes glaciales, proglaciales y periglaciales; a su vez la criósfera forma parte de los sistemas geomorfológicos, geológicos, hidrológicos y climáticos de la tierra, siendo influenciado e influenciando al mismo tiempo estos cuatro sistemas. También es importante aclarar que los componentes de la criósfera que contienen hielo son por definición reservas de agua en estado sólido, ya que una reserva de agua se define como la cantidad o volumen de agua almacenada en un determinado sitio. En contraste, recurso hídrico hace referencia al agua disponible o potencialmente disponible en calidad y cantidad suficiente para satisfacer una demanda identificable. Esta última definición es más compleja y subjetiva, ya que por definición implica aspectos utilitaristas de los materiales. En áreas de montaña la criósfera se distribuye irregular y variablemente en el terreno. Su desarrollo se encuentra controlado por diferentes variables naturalesclimáticas (heliofanía, radiación solar, temperatura del aire y precipitación), geológicas (litología y estructuras geológicas), geomorfológicas (topografía, pendientes, orientación de laderas, entre otras). Los procesos que dan origen y que se producen en ambiente glaciar son totalmente diferentes a los que se originan en ambiente periglacial. El ambiente glacial de montaña es una la zona de la superficie terrestre que circundan y donde se desarrollan y conservan cuerpos de hielo tales como glaciares, glaciares cubiertos, morrenas con núcleos de hielo y neveros o manchones de nieve perenne. Los glaciares y los neveros suelen ser de las componentes de la criósfera que presentan mayor sensibilidad a los cambios de temperatura y/o tasas de precipitación, siendo los cuerpos de hielo pequeños (de aproximadamente 0,01 km2 ) y muy pequeños (menores a 0,01 km2 ) los más sensibles a estos cambios. Mientras que las los glaciares cubiertos y las morrenas con núcleo de hielo, como contienen una cobertura detrítica suelen encontrarse más protegidos que los cuerpo de hielo descubiertos y su afectación ante cambios ambientales es más paulatina. El ambiente periglacial es todo ambiente frío o criótico no glaciar en el que ocurren periódicamente procesos de congelamiento y descongelamiento. Aunque muestra cierto retardo de reacción a los cambios ambientales en comparación a las espontáneas respuestas de los cuerpos de hielo descubiertos, también se muestran sensibles a los cambios ambientales, por lo cual el aumento de temperatura ambiental o de actividades antrópicas de alto impacto pueden ocasionar una importante pérdida de hielo. En la cordillera de los Andes, los cíclicos de congelamiento y descongelamiento, suelen generar procesos de gelifluxión, crioclastía, crioturbación, formación de cuñas de hielo y selección de material, que generan geoformas periglaciales en micro o mesoescala; y además, se caracterizan por la presencia de permafrost y de hielo subterráneo entrampado y preservado bajo condiciones naturales por largo tiempo. Algunas de las geoformas que contienen hielo que son características de estos ambientes son los denominados glaciares de roca o de escombros, los protalus rampart, los protolobes, las superficies con solifluxión y otras geoformas menores como anillos de piedra, las cuñas de hielo, los suelos ordenados, entre otros. La interacción entre la Criósfera y los sistemas climáticos, geomorfológicos, geológicos e hidrológicos, se ha comenzado a estudiar con mayor frecuencia en las últimas décadas. En general, hay un consenso acerca de que la aceleración en las tasas de aumento de temperatura ambiental se ha visto aceleradas a ritmos sin precedentes en la historia geológica de la tierra. Esta situación que ha impactado directamente la criósfera, que si bien sus componentes no responden de manera homogénea a los cambios ambientales, en general existe una consecuente aceleración en las tasas de pérdida de hielo. El debate acerca del origen de estos procesos de aceleración siguen vigentes. A pesar de que sigue existiendo mucha resistencia a reconocer que las actividades humanas pueden impactar a escalas planetarias como lo es el sistema climático terrestre, las pruebas y las demostraciones de la profundidad de los impactos ambientales desde el desarrollo industrial y extractivista son evidentes en los sistemas atmosféricos, hidrosféricos, litosféricos, biosféricos y criosféricos. Es por ello que parte de la comunidad científica proponen que se ha comenzado un nuevo periodo de tiempo geológico llamado Antropoceno, otros proponen que se trata de una nueva época del periodo Cuaternario posterior al Holoceno. La discusión actualmente está vigente, y la comisión internacional de estratigrafía (IUGS: International Commission on Stratigraphy) reconoce su utilidad para las comunidades de investigación científica pero continua discutiendo su valor como termino temporal geológico. Lo cierto que preocupa este aumento de temperatura y sus consecuencias, principalmente porque no se están produciendo cambios significativos en las maneras de trabajar para reducir daños ambientales. Mientras los pronósticos climáticos para las próximas décadas coinciden que continuará este periodo de aumento de temperatura ambiental. Los cambios en la criósfera impactan directamente en los sistemas hidrológicos (agua superficial y subterránea). Una de las principales preocupaciones son los posibles aumentos del nivel medio del mar. Mientras que en áreas continentales un acelerado aumento de los caudales de escorrentía podrían provocar aumentos de flujos del
En vísperas del 24 de marzo, “La Marquesita” vuelve a ser el centro de la opinión pública y objeto de debates. Entrevista a Carina Jofré
San Juan, 20 de marzo 2021 Redacción de elCimbronazo.com Como todos los años, la semana del 24 de marzo, reconocido en el calendario nacional como “día de la memoria”, despliega una agenda de actividades desde las organizaciones sociales y desde el sector estatal. En San Juan, se conoció la próxima visita del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, quien llegará a la provincia para acompañar una agenda relacionada a la fecha, entre las cuales se destaca el descubrimiento de un nuevo cartel de señalización del ex Centro de Detención Clandestino conocido como “La Marquesita”. En esta oportunidad dialogamos con la Dra. Carina Jofre sobre este ex Centro Clandestino de Detención. Consultada por el Cimbronazo.com, la Dra. Carina Jofré, investigadora del CONICET con sede de trabajo en el IRPHA-FAUD de la Universidad Nacional de San Juan, presidenta del CEIAA, y una de las peritos arqueólogas a cargo de las investigaciones en La Marquesita, explica cuáles son, desde su punto de vista, los problemas de la administración, preservación de este sitio de memoria, a propósito de algunas controversias en torno al caso. La investigadora se explaya sobre los peritajes arqueológicos-antropológicos forenses que se realizaron y realizan en el marco de las investigaciones referidas al terrorismo de Estado en San Juan, y describe las dificultades que enfrentan las investigaciones forenses en una coyuntura de desfinanciamiento del sistema judicial y científico, y ausencia de políticas estatales provinciales en sitios de memoria. La Marquesita fue señalizada como “sitio de memoria” en el año 2013, por una iniciativa liderada por H.I.J.O.S y el Observatorio Ciudadano de Derechos Humanos San Juan, una asociación civil en la cual colaboran antropólogos/as, arqueológos/as, historiadores/as, entre otros profesionales, y familiares de detenidos/as desaparecidos/as en San Juan. Posteriormente, desde 2014, estas organizaciones junto al Centro de Estudios e Investigaciones en Antropología y Arqueología (CEIAA), iniciaron tareas de investigación que devinieron en una colaboración con el Juzgado Federal Nº2, Secretaría Penal Nº4 de San Juan, y con la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de San Juan dependiente del Ministerio Publico Fiscal. Al igual que la ex Legislatura Provincial, La Marquesita integra la Red Federal de Sitios de Memoria, red administrada a nivel nacional por la Dirección de Sitios y Espacios de la Memoria, actualmente dirigido por Lorena Battistiol. Estas semanas se conoció una convocatoria liderada por Jorge Rodríguez, ex Director de la Secretaria de Derechos Humanos de San Juan, en las redes sociales, la solicitada lleva el título “Actividad Colectiva en desagravio a La Marquesita”. Posteriormente, se supo a través de algunos medios periodísticos locales (Tiempo de San Juan), que “La Marquesita” está siendo objeto de tareas de limpieza con obreros y que el Director de Promoción y Protección de Derechos Humanos de San Juan, Carlos Goya, emprenderá un proyecto de revalorización en el sitio. ¿Por qué se habla de desagravio a La Marquesita, y que participación tienen los sectores civiles e investigadores en este proyecto de funcionarios provinciales? Siempre que se acerca del 24 de marzo suelen haber estos “choques de visiones” respecto a cuestiones que considero son de fondo, y que tienen que ver con la “ausencia de una política seria en materia de derechos humanos” en la provincia de San Juan. A mucha gente le asombra el visible deterioro que este sitio de memoria presenta actualmente. Y sí, coincido en que los sectores de Estado, tanto provincial como nacional, deben hacerse presente para preservar La Marquesita. El problema es que no suelen hacerlo de manera informada, y mucho menos coordinada. Hay que tener en cuenta que, aquí en San Juan, los funcionarios y funcionarias no conocen y tampoco poseen herramientas, ni legales, ni conceptuales, para administrar “sitios de memoria”. Para eso existe la Dirección Nacional de Sitios y Espacios de Memoria que debe articular y asesorar a los funcionarios provinciales. Lamentablemente esa articulación a veces no es tan eficiente como se podría esperar. Luego, está el orden de lo judicial. La Marquesita, como muchos ex CCD reconocidos por el Estado como sitios de memoria, desde el 2006 en adelante en nuestro país, tienen sobre ellos medidas judiciales. Se conocen como medidas de no innovar. Esto es así porque estos sitios, además de ser espacios para la memoria son, sobre todo, lugares que “todavía aportan a las investigaciones judiciales en curso”. Por lo tanto, no se puede ingresar en ellos para realizar modificaciones que pudieran poner en riesgo estas pruebas con valor judicial en las causas en curso. Recordemos que en San Juan aún se lleva adelante la III Mega Causa por crímenes contra la humanidad, muchos cometidos en este ex CCD. En el caso de La Marquesita, desde 2014, pesa sobre ella una medida de no innovar librada desde el Juzgado Federal Nº2, Secretaria Penal Nº4, a cargo del Juez Leopoldo Rago Gallo. Esa medida ha sido renovada por pedido de nuestro equipo de peritos de este juzgado, dado que todavía no han concluido las investigaciones arqueológicas-antropológicas-históricas sobre el lugar. Estas investigaciones no terminan por varios motivos, principalmente por tres razones: por la falta de fondos; otra cuestión es que allí sigue habitando una familia en extremas condiciones de pobreza, y eso limita los estudios a realizar en estructuras que aún no han podido ser peritadas adecuadamente; otro tema de fondo es que el lugar sigue siendo dominio del Ejército Argentino, más precisamente del actual Destacamento de Infantería de Montaña Nº22 (antes conocido como RIM22), institución que tiene otros intereses sobre el lugar. Luego de la señalización del sitio, no se hicieron las gestiones políticas necesarias para que se expropiara este lugar, y poder, de este modo, orientar una política más clara respecto a su administración y preservación como sitio de memoria. Ninguno de los directores de Derechos Humanos y funcionarios provinciales se interiorizó debidamente en el asunto. Luego de la señalización realizada en 2013, y donde participé activamente, nadie más se interesó en La Marquesita, y el lugar se sumió en un profundo abandono por parte del Estado. Y nos tocó buscar, en