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Un abordaje multidisciplinar sobre el manejo de la cuenca hídrica del río San Juan

Río San Juan. Zona Embalse Caracoles, año 2018. Archivo de autora y autor

San Juan, 22 de Marzo 2021

Por Mariángeles Gaviorno y Federico Sanna

El agua en el territorio sanjuanino es una preocupación permanente para todos los sectores de la población. Sin embargo, ¿cuánto conocemos acerca de nuestras fuentes hídricas, de su dinámica y de la historia y la actualidad de su manejo? ¿Somos conscientes de que, en una cuenca hídrica, las actividades humanas en las zonas aguas arriba tienen un impacto sobre lo que ocurre aguas abajo? ¿Tenemos en cuenta esta visión integradora cuando tomamos decisiones de manejo?

La cuenca del río San Juan es la más importante de la provincia y origina un sistema estratégico para el desarrollo territorial aguas abajo, en donde reside la mayor parte de la población de la provincia. El régimen de este río es naturalmente muy variable durante el año y además sufre ciclos plurianuales de sequía y abundancia. Gracias a su dinámica, en los valles de Calingasta – Barreal, Ullum – Zonda y del Tulum se desarrollan potentes cuencas subterráneas portadoras de acuíferos de muy buena calidad y cantidad de agua, ambos parámetros fundamentales cuando analizamos una fuente hídrica para el aprovechamiento humano.

Vista Rio San Juan, paredón del Embalse de Ullum. Año 2018. Archivo de autora y autor.
Dique Distribuidor San Emiliano. Año 2018. Archivo autora y autor.

Dada la importancia que el río y su cuenca tienen para la planificación estratégica de San Juan decidimos realizar, junto a estudiantes y docentes e investigadores/as de la UNSJ, una aproximación a las problemáticas en torno al aprovechamiento de este bien natural.

Consideramos que la cuenca hídrica es la unidad territorial más adecuada para la gestión integrada de los recursos hídricos. A pesar de ello, los límites territoriales de las cuencas no coinciden con las jurisdicciones político–administrativas (países, estados, provincias, municipios o regiones), por lo cual gran parte de las decisiones que afectan al ciclo hidrosocial no consideran las interrelaciones que ocurren en la totalidad de este sistema integrado.

Parque Provincial Presidente Sarmiento, vista de Las Lagunitas. Año 2017. Archivo de autora y autor.

Sumamos esfuerzos desde el derecho ambiental, la geología, la biología y la historia, en la convicción de que es necesaria una mirada desde múltiples perspectivas. También incorporamos la mirada de actores sociales involucrados en este tema: instituciones gubernamentales de regulación, institutos de investigación estatal y universidades, poblaciones locales aledañas al río.

La idea fue caracterizar el patrón de ocupación antrópica presente del río, para poder detectar casos de colisión de derechos en torno a la línea de ribera del río, en la zona media de la cuenca comprendida entre el Embalse Caracoles y el puente de la ruta 40 en Albardón.

Pusimos especial énfasis en dos derechos que habitualmente entran en colisión: el derecho al desarrollo y el derecho al medio ambiente sano. También analizamos los criterios utilizados en la legislación para la delimitación de la ribera del río San Juan, los debates sobre el dominio público del río y la diferencia con el dominio privado.

Mediante el estudio de las resoluciones vigentes, con la consulta a personal especializado del área, trabajos previos e incluso causas judiciales, pudimos confirmar que actualmente no contamos en la provincia con el acto administrativo reglamentario de demarcación de línea de ribera. Si la línea de ribera no se encuentra demarcada, no tenemos forma de saber qué parcelas pertenecen al cauce del río (dominio público) y cuáles pueden ser meras tierras fiscales (dominio privado del Estado), o tierras de dominio privado de los particulares, adquiridas conforme a derecho. Esto dificulta la planificación territorial y la toma de decisiones en torno a las zonas ribereñas del río que, ya sabemos, son sistemas muy importantes para el funcionamiento del ciclo hidrosocial.

Cuando miramos el registro dominial de catastro (es decir, del orden del dominio privado) comprobamos que existen numerosas parcelas cuyos límites sobrepasan las defensas o incluso se encuentran plenamente dentro del cauce del río (que corresponde al dominio público).

Estos casos implican irregularidades desde varios puntos de vista: jurídicos sin duda, territoriales, de responsabilidad profesional y de riesgo ambiental porque afectan a la zona de mayor recarga de los acuíferos libres y por el riesgo potencial de inundación. Encontramos emprendimientos agrícolas, depósitos de residuos y zonas de extracción de áridos que se encuentran plenamente dentro del cauce del río.

Sabemos que la principal fuente de recarga de nuestros acuíferos es el río San Juan y que ocurre aguas abajo del embalse de Ullum, especialmente en la zona que comienza alrededor del puente de Albardón. Allí se produce la infiltración profunda de las aguas en el lecho del río, en las zonas cultivadas y en los canales de riego no impermeabilizados, recargando al acuífero tipo libre.

Por lo tanto, todas las actividades humanas que se desarrollan en esa zona pueden perjudicar la calidad del acuífero libre, que constituye nuestra reserva de agua dulce más importante, sobre todo para afrontar años de sequía histórica como la que atravesamos en este momento.

En la provincia de San Juan, existe una tradición histórica que se asocia a una visión antropocéntrica, a su vez priorizando determinados grupos sociales sobre otros, lo cual es producto de un modelo determinado de desarrollo. La provincia de San Juan cuenta con 47 mil hectáreas de producción de Vid, representando el 21% sobre el total nacional, 19.500 ha. de cadena olivícola, 10 mil ha. de hortalizas, ubicándose la mayor parte de dichos cultivos en la cuenca del río San Juan (valles de Calingasta-Ullum Zonda-Tulum). Esto evidencia la necesidad de asegurar el agua para dichos fines antrópicos, mediante concesiones de agua para uso agrícola inherentes a la propiedad de las tierras, otorgadas a perpetuidad, sin posibilidad de modificación de las dotaciones. Con la construcción de los embalses, para producción hidroeléctrica y acumulación de agua para épocas de sequía, se ha prácticamente secado superficialmente el cauce del río San Juan entre el tramo que va desde el repartidor San Emiliano, hasta el puente de Albardón en la ruta 40 –el problema persiste y empeora aguas abajo, con consecuencias nefastas para la zona baja de la cuenca-. Por otro lado, la construcción de los embalses en serie aguas arriba del río San Juan propone el desafío de recalcular los modelos de inundación para estimar el potencial alcance de una crecida extraordinaria, liberación de agua por mantenimiento o rotura de alguno de estos embalses. Todas las actividades e infraestructuras que se realizan por dentro de la hipotética línea de ribera, estarían potencialmente expuestas a serios daños en caso de un evento extraordinario de estas características.

Río San Juan en la zona baja de la cuenca. Encon. Año 2014. Archivo de autora y autor.
Río San Juan en la zona baja de la cuenca. Encon. Año 2014. Archivo de autora y autor.

No existe en la provincia, ningún instituto jurídico que regule un caudal ecológico aguas debajo de las represas. Podemos afirmar que el manejo actual del recurso hídrico en la provincia de San Juan resulta potencialmente peligroso para el ambiente y la conservación de la biodiversidad. La situación cultural no contribuye a poder modificar la legislación, ya que no existe un convencimiento social de la necesidad de este caudal ecológico.

Por todo lo expuesto, debemos trabajar fuertemente aportando desde todas las instituciones pertinentes, dar a conocer la situación, analizarla de manera conjunta y elaborar potenciales soluciones para esta problemática que nos afecta como sociedad.

Consideramos que es urgente y necesaria una evaluación estratégica ambiental en torno a las fuentes de agua de nuestro territorio, que tenga en cuenta las poblaciones en la parte alta, media y baja de las cuencas y garantice el aprovechamiento sustentable de estos bienes comunes naturales.

Nota: vaya nuestro especial homenaje a Oscar “Tito” Damiani y a Gerardo Salvioli, maestros e inspiradores.

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