El hombre tiene 69 años y es de apellido Riofrío. Lo arrestaron entre un gendarme y un padre que acompañaba a su hija de 16 años. El hecho ocurrió el viernes por la tarde en un colectivo de la línea 50 de la empresa Mayo. La unidad viajaba por calle Mendoza a la altura de Gobenador Castro, en Rawson, y algunos pasajeros advirtieron que un hombre exhibía y tocaba sus genitales. Al sujeto, de apellido Ríofrío (69) lo detuvieron entre un gendarme y el padre de una joven de 16 años que descendió del micro con el depravado atrás siguiéndola. Como el padre de la menor la esperaba a metros de la parada, la joven asustada se lo contó y con la ayuda de un uniformado que pasaba por el lugar fueron detrás del anciano. El hombre fue reducido y abordado por personal policial que posteriormente lo trasladó a la Comisaría 6°.
ARA San Juan: un informe reveló que la agonía duró varios días
Se filtró el borrador que la comisión de investigación que creó el Ministerio de Defensa le presentó al ministro Oscar Aguad. Detalla datos escalofriantes. Se filtró un documento que revela que la tragedia del ARA San Juan comenzó con un incendio en el tanque de baterías ubicado en la proa. El incidente habría sido provocado por la entrada de agua a través del snorkel. El mismo escrito señal que el incendio obligó a que el ARA San Juan saliera a superficie, de noche, y en medio de una tormenta. Controlar ese incidente, sacar el humo y el hidrógeno podría haber llevado horas, en la oscuridad y con clima hostil. Así lo asegura el informe presentado ante el minisro de Defensa, Oscar Aguad. Según el reporte que filtró el diario La Nación, cuando se pudo controlar la situación, se decidió ir a inmersión con intención de navegar hacia Mar del Plata y seguir trabajando en las reparaciones. A partir de allí, el algún momento se habría reavivado el incendio o desatado uno nuevo. Otra vez a oscuras y ahora con la tripulación cansada, una nueva explosión podría haber generado descontrol. Ante esa situación, se perdió o se vio afectado el “sistema de gobierno” de la embarcación, que se habría ido hasta el fondo. Para los expertos, la explosión que se detectó, en realidad fue una implosión y el abollamiento del casco por la presión del agua. Para llegar a estas conclusiones, los integrantes del equipo analizaron casos anteriores y bibliografía internacional. Además, se reunieron con otros expertos internacionales, con personas que llevaron adelante la reparación de media vida del submarino y mantuvieron contactos con la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) que detectó la “anomalía hidroacústica” el 15 de noviembre pasado.
Lula: «Si el crimen que cometí fue traer comida y educación a los pobres, quiero seguir siendo criminal»
Lula desafió al Juez Moro a un debate público y aseguró que va a probar su inocencia, por lo que va a salir fortalecido de las acusaciones que se le hacen. En medio de una fuerte tensión, el expresidente de Brasil, Inacio Lula Da Silva, brindó un discurso durante la misa en honor a su fallecida esposa, quien hoy cumpliría años. Ayer a las 17 se venció el plazo para que el exmandatario se entregara a la Justicia, pero las fuerzas de seguridad decidieron no apresarlo para evitar incidentes con la enorme multitud que fue a acompañarlo en el sindicato metalúrgico de San Pablo. Desde un escenario montado ante miles de personas, Lula desafió al juez Sergio Moro «y a los jueces del TRF4 a un debate en una Universidad. Que muestren las pruebas y digan qué crimen cometí» y agregó que «si el crimen que cometí era traer comida y educación a los pobres, quiero seguir siendo un criminal en este país». Da Silva apuntó directamente al Poder Judicial de Brasil, cuyos jueces describió como «mentirosos» y no les concedió su perdón. «No puedo perdonarlos, mintiendo, habíendole dado a la sociedad la idea de que soy un ladrón. Sin pruebas, sólo con convicción. Creo en la Justicia y no estoy por encima de la ley, pero creo en la verdadera Justicia, basada en los registros del proceso. No puedo admitir mentiras y un PowerPoint como justicia. Un juez, a diferencia de nosotros, necesita tener una cabeza fría, responsabilidad cuando se trata de juicio». Por eso, les exigió «que demuestren cualquier crimen que he cometido» y sostuvo que el sueño de esos poderes es que él no sea candidato, y la otra aspiración que tienen «es una foto de mi prisión». «Ellos lo quieren y yo voy a tomar su orden. Pero quiero hacer una transferencia de responsabilidad: ellos piensan que su problema es sólo Lula. Van a descubrir que el problema son todos ustedes. Mis ideas ya están flotando en el aire y no tienen manera de arrestarlos». Lula aseguró que va «a probar mi inocencia. Haz lo que quieras, el poderoso puede matar una, dos o cien rosas, pero nunca puede parar la llegada de la primavera», aseguró en relación a su vínculo con el pueblo de Brasil. Además, adelantó que irá ante la Policía «a decirle que estoy disponible. La historia probará que, quien quiera que cometió el crimen, fue la Policía, el juez que me acusó a mi y al diputado». En el cierre, Lula aseguró que va a salir de esta situación «más grande, más fuerte, más veraz e inocente porque voy a probar mi inocencia».
POÉTICAS TRABAJADORAS
Llega la segunda entrega de nuestra columna literaria de cada semana. Los y las dejamos para que disfruten. Por: Beatriz Zuru – Columnista ESTHER, señora de Boutique Esther no se llama Esther. Como no podemos exponerla le sublimo el rostro retóricamente, ojalá se note y no tanto. Fabiana hace más de quince años que trabaja para una de las familias más pudientes de la provincia. Sí, trabaja para ellos. No para ella, ni para la familia propia. Elvira, trabaja para la dueña de la Boutique, ubicada en un punto estratégico de la acumulación capitalista sanjuanina. La dueña, pongamos que se llama C.B. de P., no se llama así, pero pongamos por caso, la dueña, les decía, hace quince años le paga lo mismo por hora a Laura. A Laura no la dejan hacer paro, ni tomarse los feriados. C.B. de P. le paga en mano, o sea ilegalmente, si las reconocidas damas de la alcurnia local o exitosas profesionales del ámbito mencionado, cancelan deudas o llevan su baúl llenito de bolsas de cartón blanco perfumadas. A veces, como las señoronas pizpiretas salen felices y tienen ganas de conversar, Melisa tiene que quedarse en la calle de apellido compuesto y en las inclemencias climáticas de cualquier época a esperar que las señoras charlen unos varios minutos y arranquen dejando sus méndigos Rocas moraditos. A Victoria no la dejan hacer paro, ni tomarse feriados, ni pedir aguinaldo, sí la dejan tenerle la vela a cuánta vieja se le antoje jugar con el tiempo de las demás. A veces Victoria tiene que abrazar y escuchar a su jefa que sufre, porque tiene marido malo, hijos malos, amante malo y mucho mucho dinero malo que la expone ante las malas lenguas y los peores huracanes de envidia. Lidia consuela y aconseja a su jefa que con la excusa de la dieta de cereales y carne se pedorrea delante de ella. Andrea tiene que fumarse también los eructos y el olor a telo que su patrona trae porque a Andrea no la dejan hacer paro, ni tomarse los feriados, ni pedir aguinaldo, ni tener el aumento estipulado cuando decide ser mamá. Malena tiene que limpiar el local, remarcar los precios de prendas viejísimas, aguantar el sudor y el desprecio de la Madame Apellido-de-Político-Corrupto porque Liliana, que trabaja en la Boutique fina desde hace quince años, es rehén de esa familia de negocios. Cecilia no se llama Margarita. Camila no puede exigir dignidad porque se queda sin sueldo y ni hablar de aportes mínimos, o vacaciones con esperanza de regreso… está expuesta, flaca, plastificada, con la sonrisa de vitrina de 9 a 13 y de 17 a 21 horas, de lunes a sábados, también domingos y feriados, o si salta la alarma y la señora está viaje en algún lugar hermoso. Anita enviudó a los 42. Anita tenía una chorrera de niños chicos y vivían de prestado en una bodega. A Anita el patrón la acosaba cuando quería. Hasta que un día Anita amenazó con el filo para los carneos y el patrón le tiró unas bordalesas de indemnización. Anita revendía vino. Le echaba agua y revendía más. Gracias Anita, porque entonces Esther, ya sabe lo que tiene que hacer.