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44 años de lucha: 44 años de Madres de Plaza de Mayo

El 30 de abril de 1977, en plena dictadura cívico-militar, las Madres marcharon por primera vez alrededor del monolito que está en el centro de Plaza de Mayo. Lo hicieron después de que un oficial les dijera «circulen, circulen». Hoy es su marcha 2244.

San Juan, 30 de Abril de 2021

Hace 44 años las Madres de Plaza de Mayo creaban, sin saberlo, un acto político de resistencia que se repetiría todas las tardes de jueves de cada semana, de cada mes, de cada año, de cada década. Ese sábado 30 de abril de 1977, catorce mujeres se encontraron en el centro de Buenos Aires y comenzaron a girar alrededor de la pirámide de Mayo hasta dar la vuelta al mundo. Nacían las rondas de las Madres de Plaza de Mayo que hoy cumplen 2244 marchas de manera ininterrumpida. Es el Día del amor maternal, como a ellas les gusta decir.

Aquel 30 de abril estuvieron Azucena Villaflor de De Vincenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard, Cándida Gard, Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin y dos mujeres más de las que no se conocen sus nombres. Como ese sábado había poca gente en la plaza, decidieron juntarse el viernes siguente. Una de ellas alertó que los viernes eran días de caza de brujas por lo que para evadir suspersticiones acordaron finalmente que los jueves sería su día de reunión.

La historia oral recuerda que Azucena Villaflor le planteó a las otras madres que buscaban sin descanso sus hijos:»Individualmente no vamos a conseguir nada. ¿Por qué no vamos todas a Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, Videla tendrá que recibirnos».

Buscar a sus hijos y a sus hijas se convirtió en un acto subversivo: Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco corrieron el mismo trágico destino que sus hijos. Fueron secuestradas y detenidas entre el 8 y 10 de diciembre de 1977. Luego de pasar por la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fueron arrojadas al mar. Sus cuerpos aparecieron a finales de diciembre de 1977 en las costas bonaerenses y fueron enterrados sin identificar en un cementerio de la localidad de General Lavalle. En 2005 el Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar sus restos. 

Frente a ese nuevo horror, el resto de las Madres siguieron reclamando por la vida de sus hijos y también, de sus compañeras.

La Plaza de Mayo se fue conviertiendo en su territorio donde marchaban o simulaban sentarse a tejer mientras se pasaban información. Inventaban estrategias y se inventaban en cada nuevo acto.

“Camina y agarrate fuerte, que no nos va a pasar nada”, se decían entre ellas cada vez que una nueva madre se sumaba a la plaza. Y esa nueva madre se lo repetía a otra la semana siguiente, porque cada jueves una nueva mujer se acercaba para preguntar: «dónde esta mi hijo?».


En octubre de 1977 para festejar el Día de la Madre, la iglesia católica realizó una marcha a la Basílica de Luján, provincia de Buenos Aires. Como la peregrinación convoca a más de un millón de fieles, para identificarse, las Madres resolvieron poner en sus cabezas un pañal de tela de sus hijos que la mayoria todavia conservaba guardado con nostalgia en algún cajón. Todos los peregrinos las identificaron y las oyeron rezar por los desaparecidos. De esta manera el pañuelo pasó a ser el símbolo de las Madres de Plaza de Mayo, de esas madres que se sienten paridas en la lucha por sus hijos, que dejaron la tranquilidad de sus hogares para soñar y militar por ese mundo nuevo que anhelaban los 30.000.

La historia de las Madres de Plaza de Mayo, muchas convertidas también en Abuelas de Plaza de Mayo, es inabarcable y, si bien se pueden rastrear sus orígenes, su historia se encarna en el presente, en el amor puesto en las calles, en la lucha por ideales que defendían sus hijos, en la comunión que se produce cada vez que la multitud entona «Madres de la Plaza, el pueblo las abraza».

«Historias de la Ronda», primer capítulo del Ciclo de podcast «Derechos Humanos en la Cultura”

La primera ronda de las Madres de Plaza de Mayo inició el 30 de abril de 1977 frente a la Casa de Gobierno, cuando la policía les ordenó que “circularan” porque el estado de sitio no permitía reuniones de tres o más personas en la vía pública. Para conmemorar el 44° aniversario de ese acontecimiento histórico, acercamos la voz de sus protagonistas en Historias de la Ronda, el primer capítulo del Ciclo de podcast «Derechos Humanos en la Cultura». Participan: Enriqueta Maroni, Paula Maroni, Cristina Muro, Maite Vazquez. Periodista invitada: Nora Anchart (militante de Derechos Humanos y asesora de producción). Edición: Sebastián Gómez.

Fuente: Ministerio de Cultura Argentina

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