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Gatx.Negro, producción cultural desde el piedemonte cordillerano

31 de marzo de 2021

De Flora y Gatx.Negro para elCimbronazo.com

Ingresar a esos espacios algo incomodes. De la mano, acompañada. Se oyen susurros invitando. Así me sucedió con esta idea primera de entrevista. Una idea rota a pedazos, desarticulada y puesta en cuestionamiento con tonos satíricos de unes seres montañeses, les gatxs negrxs. La alegría y la risa erosionan lentamente matrices de pensamiento, sistemas de creencias que se develan como obsoletos ante esta realidad social y política acartonada y lejana a aquellos sueños colectivos para el buen vivir.

Sueños colectivos, sueños hechos territorio, sueños gestados a los pies del cordón de Ansilta en localidad de Barreal, departamento de Calingasta. En esta oportunidad, nos unimos a la hoguera de rebeldía fogueada entre los valles altos de la cordillera de Los Andes. Así es como nos entrevistamos con les integrantes de Gatx.Negro, proyecto cultural, político, subversivo y poético, cuya presentación rima:

Gatx Negro es un medio comunicativo, de tinte libertario, antifascista y anti-extractivista. Se ha fundado y se va moldeando junto a los vientos de cambio social y cultural.
Somos, en primera instancia, hijxs del valle calingastino (nacidxs o no aquí, pero habitando), un enclave rodeado por la sierra del Tontal y la Cordillera Frontal, que es parte del macizo andino que recorre nuestra región desde el Sur Patagónico, hasta el Norte ecuatorial. Somos un Frente bullicioso que dotado de alas se dispone a sobrevolar cualquier barrera y graznar a los cuatro vientos.

(Sitio web: https://anarquiavenvencera.wixsite.com/website/about-us)
Casa Gato Negro. Fotografía Pablo Mariani (2021)

Belén: Gatx.Negrx es un espacio autogestivo, independiente, anarquista, con tinte antifascista y antiextractivista. Con un posicionamiento político bastante firme y del cual nos convencemos día tras día, por el terror humano que padecemos en este sistema capitalista, patriarcal y machista. Acá con mi compañero Ale y toda la asamblea gatuna que esta desparramada por la casa (el Ale maullando detrás, seguramente llamando a Rojava o Morrison, dos felines del hogar), vamos con la primera pregunta:

¿De qué se trata la revista y el proyecto cultural? ¿Cuándo inicia la revista?

Ale: (Se aclara la voz) Hola, buenas tardes, buenas tardes a todes. Vamos a proceder a responder. ¿Estamos al aire? ¿Nos están escuchando??? (Flor: SI, Ale). Interesante repreguntarnos: la revista de qué trata, creo que el contenido es bastante claro. La revista es de contenido cultural, literario. Tiene notas de opinión y de interés general. Muchas van dirigidas a la formación en lo que refiere el anarquismo. Otras tienen que ver sobre la realidad en que vivimos y que sufrimos constantemente, sobre todo, las presiones que el capitalismo ejerce sobre el mundo. Va direccionada a eso: a mostrar lo que otros medios no muestran, no dicen, no hablan. Y que tiene que ver, generalmente, con los acuerdos que se hacen por “debajo de la mesa” para “aplastar” a les trabajadores y a las personas que en su mayoría sufrimos del yugo del capital.

Tierra nuestra, gracias, por tanto. Obra de Huiracocha Apu. Fotografia Belen A. (2021)
Intervención por la defensa del agua. Plaza central de Barreal. Fotografía Belén A. (2021)

Belén: Además, el proyecto de la revista se piensa y se gesta también en una transición política y social muy fuerte. Fue justo en el proceso de la pandemia. Proceso digo por todo lo dictatorial que tiene de fondo. Pero pudimos armar una red colectiva, y ponernos en contacto con otres compañeres de otros lugares, para poder armar una revista en conjunto, con ideas y construcciones políticas que nos unen. Lo bueno de la revista es que, además de temáticas que nos atraviesan, está teñida de mucho arte. De arte independiente y autónomo. Eso está manso.  

Ale: ¿De qué trata el proyecto cultural? Agregaría que el interés es justamente el gestar movimiento cultural, digamos. Justamente nosotres vivimos en un pueblito que no carece de cultura, pero si carece del fomento de la misma. Entonces las ansias por ahí, personalmente, son las de movilizar a la gente a la producción cultural, al decirse y al decir qué pasa, qué sienten, qué no pasa. Tiene esta cuestión de generar vínculos y de generar a través de esos vínculos redes de trabajo y de producción cultural, o, en este sentido, de producción a-cultural. Es decir, salirse de los límites que la cultura legitimada nos pone. Sobretodo acá, donde la cultura se ciñe solamente en cuestiones específicas que les cierra los horizontes a las personas a imaginar y producir cosas nuevas en ese sentido. Diferenciando Arte de Artesania, bellas artes de artes menores; y eso hay que sacarlo del imaginario, cultura es el pueblo y todo su hacer, decir y creer.

Intervención visual 8 de marzo: Basta de violencia patriarcal y machista.
Pamela Rodríguez Presente. Fotografía Pablo Mariani (2021)

¿Cómo se originó la idea de esta producción?

Belén: En relación a cómo se originó la idea de esta producción, creo que hemos tenido dos momentos muy fuertes. En realidad, tres momentos porque la obra de Libertad ha sido un laburo. Es una obra de teatro para títeres que escribimos, y ahora tenemos ganas de gestarla con la comunidad. La idea también surgió a través de dos cines abiertos que realizamos en la plaza departamental San Martin y en el río de Los Patos. Desde ahí surgió la creación de un cine móvil. Pudimos acceder al equipamiento a partir de que, en San Juan, se les brinda a les artistas y emprendedorxs culturales un beneficio para acceder a herramientas de producción. A raíz de eso, la casa presenta su proyecto y así, hoy, contamos con equipo para realizar el Primer Cine Móvil Cordillerano, acá en Calingasta. La revista ha sido y está siendo, en Barreal no tanto en transgresión, como sí lo está haciendo el cine móvil. El cine móvil ha arrancado hace un mes y medio, y lo terminamos el día jueves 25 de marzo en la localidad de Villa Nueva.  Este fue un proyecto que presentamos desde la casa; lo discutimos, lo armamos, lo conversamos, lo construimos. Arrancamos desde la zona sur de Calingasta, hasta la zona norte, pasando por diferentes localidades. En primera instancia, una de las primeras trabas a tener, fue el tema de la movilidad. Pero bueno, supimos conversar con la gente del municipio y nos brindaron movilidad para poder realizarlo. Eso nos posibilitó hacer el cine móvil en Villa Pituil, en Barreal, en la Isla, en Sorocayense, Tamberias, Calingasta, Puchuzun y finalizamos en Villa Nueva. Cada una de las localidades iba aportándonos diferentes aprendizajes, porque eran distintos contextos con distintas necesidades. Lo que hubo en común entre todas las comunidades es que se veía que no hay quien gestione y produzca movida cultural y artística para les pibes. Generalmente, esto circula en los lugares que centralizan la mayor parte de actividad cultural/turística que serían Tamberias, Barreal y Calingasta. Eso es lo que estamos viviendo hoy.  

Contemplando un cortometraje de montañas libres. Localidad de La Isla. Fotografía Belén A.

Ale: Gatx.Negro es un medio de comunicación, que no solamente se reduce a la revista. En general, tenemos que aceitar un poco más la cuestión de redes sociales y página web. Pero ahora nos parece lo más urgente la interacción local. Y el cine es lo que nos brinda el espacio de encuentro. Hace unos días estuvimos en Puchuzun y fueron 8 niñes de la localidad, junto a sus familias. Eso me resulta interesante, nosotres estamos ahí queriendo compartir con elles lo que hacemos y compartir con elles su realidad también.  

¿Cuáles son las motivaciones detrás de esto?

Ale: Tanto yo como la Belu hemos crecido en Barreal. Personalmente, la motivación viene desde las necesidades de diferentes posibilidades de proyección de ser que hube tenido de niñe y adolescente. Hay que tener en cuenta que Calingasta en particular y San Juan en general, son una tierra “pro muerte”: en lo que atañe a ser progresista, pro minera, pro milicos, como toda la Nazion Argentina. Además, muy cristiana. Y ese tipo de opresiones se ven mucho más en los pequeños pueblos, porque justamente somos pocos. Y de ahí mis impulsos han sido pensar, justamente, en los escapes de esa realidark. Entonces, en un inicio las primeras actividades que realice, de mi parte, fueron un fanzine que se publicaba quincenalmente y se llamaba “Andina”. Era un fanzine netamente anarquista. No buscaba más que decir un par de cosas de descontento para con la comunidad, y otras situaciones que iban sucediendo en el país. Eso devino en una clínica literaria que también estuvo piola, porque surgió de les pibes raperxs, que querían justamente engrosar el vocabulario y juntarse a discutir lo que escribían. Eso dio pie a una antología poética que se llama “Libre será la palabra”. Desde ahí fue la necesidad de ir un poco más allá y de generar también esos lazos y esas redes de trabajo que dio lugar a concretar Gatx.Negro en un inicio.

En un principio, Gatx.Negro fue una antología literaria, donde Belu hizo una investigación literaria para juntar textos de gente que escribe música. Invitamos a la comunidad a ser parte dentro de la publicación. Se dio lugar a un festival que también estuvo muy bueno que sucediera, amén de todas las trabas que tuvimos por parte del Estado, lo hicimos igual. Y aquel encuentro de poesía y de poetas, con actividades en la plaza y en el río, leyendo poesía y escuchando a músicas y músicos tocar y cantar junto al fuego, y todo lo que eso significa nos impulsó más.

Y las motivaciones son más bien esas: el encuentro y la idea de gestar estas redes de trabajo, más allá de las diferencias que puede haber dentro del mismo anarquismo, por ejemplo. Buscamos apuntar hacia el bien común, hacia el interés común, que en este caso es el poder decir, decirse y manifestar una realidad que por ahí está solapada. Particularmente, me motiva mucho el hecho de pensar cómo se concibe la existencia pueblerina, por decirlo así, desde el afuera, con ese imaginario ingenuo, a veces deliberado, de que “es el paraíso”, “es la calma”, y un montón de cosas. Y que, en realidad, por debajo de esas ideas subyacen un montón de realidades, un montón que no se dice, que no se ve, que tiene que ver con la cotidianidad de habitar estos sitios tan relegados del centralismo nacional y popular, y del centralismo que significa también vivir en la ciudad. Ojo, no digo que en los centros no haya relegadxs, olvidadxs, carnes de cañón, sino que aquí el olvido y lxs sacrificadxs son más obvios y aun así están ocultxs. Por eso el impulso es ese, gestar el movimiento donde se dice que no hay, o donde se ocultan cosas, donde se espera por parte de los Poderosos, que nada pase. La motivación es esa, desde mi parte.

Intervención por la defensa del agua. Plaza central de Barreal. Fotografía Belén A. (2021)
Intervención por la defensa del agua. Plaza central de Barreal. Fotografía Belén A. (2021)

Belén: Comparto mucho de lo que Ale ha expuesto, hasta me emociona. Si tengo que hablar desde la singularidad, creo que la motivación principal fue adentrarme a la montaña y a todo lo que ella significa. Las personas que habitan la montaña, las posibilidades que genera, y las limitaciones también. Poder hacerlo piel, poder verlo realmente. Nada más hermoso que poder transformar: desde el cine, desde la revista, desde la posibilidad- si la comunidad nos acompaña- de hacer la obra de títeres para les pibes. Lo que falta realmente es seguir llegando a esos lugares, porque las ganas están, re están.

Ultima Proyección del Cine Móvil Cordillerano, Villa Nueva. Organizando por Gatx.Negro junto a Fernando y María que prestaron el patio de su casa para la proyección. Fotografía Belén A. (2021)

¿Cuáles son los horizontes que proyectan? ¿Cuál es el vínculo entre el proyecto cultural y Barreal?

Belén: Las aspiraciones son colectivas e individuales. El horizonte para mí siempre va a ser la libertad y el arte. Dos palabras que significan un montón para mí, creo que van de la mano. El arte lo que genera es abrir caminos, abrir mundos, abrir horizontes.

Ale: No creo poder responder la pregunta así concretamente, porque por ahí siento, no sé si negativamente, como que no hay horizonte palpable, no se puede alcanzar. Es una cuestión como preguntar si sos feliz. Por ahí no lo veo cercano. Pero si quizás el hecho de las redes de laburo, concretar proyectos, esos son horizontes posibles y reales. La Belu sueña con un programa de radio, por ejemplo, que me parece una forma de llegar mucho a la gente del pueblo. Esas sí son cosas concretas que pueden suceder: como la obra de títeres “Libertad”. Yo tengo ganas de editar y re-publicar “Anarquía explicada a les niñes”, del pedagogo español José Antonio Emmanuel, actualizarlo un poco, es un folleto de 1931, lo cual requiere mucho trabajo. Desde ese lado, sí creo que hay horizontes tangibles. Después, podría agregar, el generar conciencia crítica, ese es el horizonte. A través del arte, que es un montón. Generando conciencia crítica desde el arte y desde la libertad, sobre todo: desde la libertad de imaginar futuros, imaginar horizontes. Creo que eso es algo que me hace súper feliz. Pensar en las personas con las que nos encontramos, en les niñes, en la gente que se acerca a conversar con nosotres, que expongan sus ideas, compartir lo que sienten y lo que desean. Cuando hay cine la gente “flaya” que todo es súper fácil, y que nosotres somos robots proyectando una peli. Entonces decir y llamar al compromiso de que si quiero algo tengo que comprometerme. Creo que la conciencia crítica es eso: si quiero que suceda esto, tengo que interferir en la realidad para que pase. Ese sí es un horizonte al que aspiro: quiero que Gatx.Negro sea un movimiento cultural, que lo que hacemos signifique una marea de gente que quiera “hacer bosta todo”, digamos, para que surjan cosas nuevas.

El agua vale más que el oro. Intervención visual. Fotografía Belén A. (2021)

Belén: Con respecto al vínculo que hemos tenido con la comunidad a través del cine, nos han pasado cosas hermosas. Por ejemplo, con gente de otras localidades, donde las mismas personas de la comunidad armaron el cine. O sea, trajeron escobas, pusieron la pantalla. Nos han tocado días de lluvia, días de sol, días difíciles, y otros no tanto, hemos tenido varias dificultades. Hubo zonas y localidades donde la gente puso el cuerpo. También nos han propuesto volver. Por ejemplo, en Villa Pituil un don nos ofreció hacer una estructura para sostener la pantalla, para que sea fondo blanco y no en una pared, así la proyección se ve mejor. De esas cosas hablo, cosas hermosas. Rescatar esas cuestiones, que a pesar de toda la “parálisis mental” que genera el sistema, hay gente que reacciona.

¿Cómo habitan estas experiencias?

Belén: Escuchando a Juana Molina.

Ale: Desde la idea de la productividad, cuando nos dicen cómo hay que vivir, es súper complejo. Somos personas pobres. Yo me dedico al muralismo, y en Barreal eso no es algo rentable. Me dedico al muralismo, al dibujo, a la ilustración digital, como que hago un par de cosas de donde sale dinero a veces. Desde ese punto es duro. Es dura la autogestión, también por esto, por la cuestión de no entender lo que significa la labor cotidiana desde el afuera. Nosotres estamos todo el tiempo trabajando, carburando. El que piensa que es ocio creativo, en realidad, no es ocio creativo.  Sí, hay ocio creativo, cuando es por placer, pero hay veces que hay que hacer de todo. Particularmente, desde ese punto, lo habito de manera difícil. Sin embargo, estoy muy contento todo el tiempo porque la satisfacción esta  justamente en la voz propia, poder decir lo que queremos decir. Saber el hecho de que, si algún día nos quitan la movilidad, porque no les gustó lo que dijimos, bueno, saldremos a buscar cómo hacerlo. En un inicio, soñábamos con hacer el cine móvil en bicicleta, pero bueno, tenemos un parlante que no podemos llevar en la bicicleta (risas). Entonces fue necesaria “la transacción”. Igual, cabe destacar que hay otra gente que cuando une se da a conocer, cuando se comparte, cuando se construye colectivamente, va a estar para acompañar. Eso es claro. Desde ese lado lo habito con alegría. Calingasta es un pueblo difícil, pero se prende. Es un trabajo de hormigas negras. Se labura desde las ganas, desde las ganas de transformación. Es mucha alegría constante. Haciendo a un lado todos los vaivenes que pueden haber, da alegría hacer lo que une quiere. Y creo que es a lo que todas las personas deberían aspirar, a no tener un patrón. ¿Cómo lo habito? Muy alegremente. La alegre rebeldía.

Infancias libres de opresión. Obra de Huiracocha Apu, Artista Calingastino. Barreal. Fotografía Pablo Mariani (2021)
Rebelde alegría. Belén A. (2021)

Belén: La alegría rebelda se comparte. Creo que está bueno lo que dice el Ale porque en un sistema capitalista que no es equitativo, como así decirlo. Esto es difícil. No tenemos un respaldo económico que nos haga fluir la creatividad permanente, porque hay veces que nos aturdimos con cosas mundanas: hay que pagar la luz, hay que comer, hay que vivir en esta sociedad. Nos encantaría que haya una retribución económica. O sea, vivir de esto sería maravilloso. Más allá de esto, la zafamos como les mejores. Creo que está buenísima la autogestión y la independencia en un montón de cosas. Creo que la satisfacción de esta experiencia, vuelvo a reiterar, es poder hacer y crear en plena libertad, y en plena libertad de hacer y de decir, y que esa construcción sea distinta a lo que, por ejemplo, acá en Calingasta se habita. Que se tome conciencia de las desigualdades que atravesamos. Empezar a ponerle palabras a todo eso es una satisfacción que es con alegría. Creo que la sonrisa, creo que la cooperatividad, creo que la solidaridad que hemos visto en diferentes lugares nos ha llenado por dentro.

Infancias de Puchuzum. Fotografía Belén A. (2021)

Ale: Es muy satisfactorio que esa libertad que nosotres estamos teniendo se la podamos dar a otras personas. A la libertad de decir me refiero. Que se acerquen unes pibes de 8, 10, 11 años y te digan que quieran poner tal película, o la libertad de decir que el sonido esta fuerte. Parecen pavadas, pero acá la cuestión de abrirse a los demás es súper difícil, más allá que la gente te salude en la calle. No conocen tu sentir, tu sufrir. Entonces que un par de niñes vengan y te digan: queremos poner tal película, queremos hacer tal movida. La satisfacción de la libertad, de que la gente pueda entender que es libre de sus palabras, que reconozcan en sus manos el poder que tiene con la palabra, que sepan que son capaces y responsables de construir lo que desean construir, eso es un montón. Y una frase muy cliché: eso no tiene precio. Eso es increíble. Poder atravesar y habitar esta experiencia con otras personas que se suman, abrir los senderos del trabajo mutuo, del respeto y la añoranza de la Libertad sin opresores ni oprimidos, que es en fin el sueño anarquista, eso es maravilloso.

Besos enormes desde el valle calingastino y la cordillera de Los Andes para el elCimbronazo.com y les lectorxs.

Infancias de Puchuzum. Fotografía Belén A. (2021)

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