San Juan, 20 de marzo 2021 Redacción de elCimbronazo.com Como todos los años, la semana del 24 de marzo, reconocido en el calendario nacional como “día de la memoria”, despliega una agenda de actividades desde las organizaciones sociales y desde el sector estatal. En San Juan, se conoció la próxima visita del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, quien llegará a la provincia para acompañar una agenda relacionada a la fecha, entre las cuales se destaca el descubrimiento de un nuevo cartel de señalización del ex Centro de Detención Clandestino conocido como “La Marquesita”. En esta oportunidad dialogamos con la Dra. Carina Jofre sobre este ex Centro Clandestino de Detención. Consultada por el Cimbronazo.com, la Dra. Carina Jofré, investigadora del CONICET con sede de trabajo en el IRPHA-FAUD de la Universidad Nacional de San Juan, presidenta del CEIAA, y una de las peritos arqueólogas a cargo de las investigaciones en La Marquesita, explica cuáles son, desde su punto de vista, los problemas de la administración, preservación de este sitio de memoria, a propósito de algunas controversias en torno al caso. La investigadora se explaya sobre los peritajes arqueológicos-antropológicos forenses que se realizaron y realizan en el marco de las investigaciones referidas al terrorismo de Estado en San Juan, y describe las dificultades que enfrentan las investigaciones forenses en una coyuntura de desfinanciamiento del sistema judicial y científico, y ausencia de políticas estatales provinciales en sitios de memoria. La Marquesita fue señalizada como “sitio de memoria” en el año 2013, por una iniciativa liderada por H.I.J.O.S y el Observatorio Ciudadano de Derechos Humanos San Juan, una asociación civil en la cual colaboran antropólogos/as, arqueológos/as, historiadores/as, entre otros profesionales, y familiares de detenidos/as desaparecidos/as en San Juan. Posteriormente, desde 2014, estas organizaciones junto al Centro de Estudios e Investigaciones en Antropología y Arqueología (CEIAA), iniciaron tareas de investigación que devinieron en una colaboración con el Juzgado Federal Nº2, Secretaría Penal Nº4 de San Juan, y con la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de San Juan dependiente del Ministerio Publico Fiscal. Al igual que la ex Legislatura Provincial, La Marquesita integra la Red Federal de Sitios de Memoria, red administrada a nivel nacional por la Dirección de Sitios y Espacios de la Memoria, actualmente dirigido por Lorena Battistiol. Estas semanas se conoció una convocatoria liderada por Jorge Rodríguez, ex Director de la Secretaria de Derechos Humanos de San Juan, en las redes sociales, la solicitada lleva el título “Actividad Colectiva en desagravio a La Marquesita”. Posteriormente, se supo a través de algunos medios periodísticos locales (Tiempo de San Juan), que “La Marquesita” está siendo objeto de tareas de limpieza con obreros y que el Director de Promoción y Protección de Derechos Humanos de San Juan, Carlos Goya, emprenderá un proyecto de revalorización en el sitio. ¿Por qué se habla de desagravio a La Marquesita, y que participación tienen los sectores civiles e investigadores en este proyecto de funcionarios provinciales? Siempre que se acerca del 24 de marzo suelen haber estos “choques de visiones” respecto a cuestiones que considero son de fondo, y que tienen que ver con la “ausencia de una política seria en materia de derechos humanos” en la provincia de San Juan. A mucha gente le asombra el visible deterioro que este sitio de memoria presenta actualmente. Y sí, coincido en que los sectores de Estado, tanto provincial como nacional, deben hacerse presente para preservar La Marquesita. El problema es que no suelen hacerlo de manera informada, y mucho menos coordinada. Hay que tener en cuenta que, aquí en San Juan, los funcionarios y funcionarias no conocen y tampoco poseen herramientas, ni legales, ni conceptuales, para administrar “sitios de memoria”. Para eso existe la Dirección Nacional de Sitios y Espacios de Memoria que debe articular y asesorar a los funcionarios provinciales. Lamentablemente esa articulación a veces no es tan eficiente como se podría esperar. Luego, está el orden de lo judicial. La Marquesita, como muchos ex CCD reconocidos por el Estado como sitios de memoria, desde el 2006 en adelante en nuestro país, tienen sobre ellos medidas judiciales. Se conocen como medidas de no innovar. Esto es así porque estos sitios, además de ser espacios para la memoria son, sobre todo, lugares que “todavía aportan a las investigaciones judiciales en curso”. Por lo tanto, no se puede ingresar en ellos para realizar modificaciones que pudieran poner en riesgo estas pruebas con valor judicial en las causas en curso. Recordemos que en San Juan aún se lleva adelante la III Mega Causa por crímenes contra la humanidad, muchos cometidos en este ex CCD. En el caso de La Marquesita, desde 2014, pesa sobre ella una medida de no innovar librada desde el Juzgado Federal Nº2, Secretaria Penal Nº4, a cargo del Juez Leopoldo Rago Gallo. Esa medida ha sido renovada por pedido de nuestro equipo de peritos de este juzgado, dado que todavía no han concluido las investigaciones arqueológicas-antropológicas-históricas sobre el lugar. Estas investigaciones no terminan por varios motivos, principalmente por tres razones: por la falta de fondos; otra cuestión es que allí sigue habitando una familia en extremas condiciones de pobreza, y eso limita los estudios a realizar en estructuras que aún no han podido ser peritadas adecuadamente; otro tema de fondo es que el lugar sigue siendo dominio del Ejército Argentino, más precisamente del actual Destacamento de Infantería de Montaña Nº22 (antes conocido como RIM22), institución que tiene otros intereses sobre el lugar. Luego de la señalización del sitio, no se hicieron las gestiones políticas necesarias para que se expropiara este lugar, y poder, de este modo, orientar una política más clara respecto a su administración y preservación como sitio de memoria. Ninguno de los directores de Derechos Humanos y funcionarios provinciales se interiorizó debidamente en el asunto. Luego de la señalización realizada en 2013, y donde participé activamente, nadie más se interesó en La Marquesita, y el lugar se sumió en un profundo abandono por parte del Estado. Y nos tocó buscar, en