COLUMNAS

Hacia la construcción de una pedagogía de la memoria y los DDHH en la Provincia

Por Rodolfo A. Dominguez – Vicepresidente Frente Grande San Juan – Asistente de Técnico y de Prensa del Inadi delegación San Juan

La difusión de un video de alumnos de 4 año de la Escuela Modelo de San Juan de contenido discriminatorio y antisemita ha puesto en debate el tema de como se forman y con que valores los niños y jóvenes en la provincia, pero sobre todo cual es la formación de los docentes en lo que respecta a Memoria y Derechos Humanos -DDHH-

La enseñanza del pasado reciente, atravesada por los hechos traumáticos ocurridos durante el siglo XX, tiene algunas especificidades que invitan a indagar en cómo desarrollar una “pedagogía de la memoria”. Para esto, es necesario construir “un horizonte de sentido” que permita sostener que la enseñanza de hechos como el Holocausto o al terrorismo de Estado en la Argentina deben producir algún tipo de aprendizaje significativo.

La memoria y los Derechos Humanos son contenidos obligatorios de algunas asignaturas, pero, al mismo tiempo, forman parte de un contenido transversal que requiere de la acción conjunta de toda la comunidad educativa. Es decir, que al interior de las escuelas se asuma la responsabilidad de velar por el compromiso que el Estado y la sociedad tienen en el respecto y la promoción de los Derechos Humanos.

Así lo establece la Ley de Educación Nacional N° 26.206, que en su artículo N° 92 propone incluir estas temáticas en los contenidos de todas las jurisdicciones con el objetivo de generar sentimientos democráticos y de defensa del Estado de Derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos. La provincia de San Juan adhirió a esta ley en el año 2015 con la Ley Provincial de Educación N° 1327 H.

Este debate habilita algunas preguntas, tales como: ¿Cómo deberíamos acercarnos al pasado? ¿Qué tipo de representaciones deberíamos mirar y poner a disposición? ¿Para qué? ¿Es posible representar el horror? ¿Nos ayudaría a comprenderlo? ¿Es posible comprenderlo? ¿Cuáles son los límites éticos y estéticos de esa representación? ¿Quiénes los establecen? ¿Cuál es el lugar de la educación en este aprendizaje del pasado y la conformación de ciudadanía?

Si los Derechos Humanos existentes surgieron del sacrifico, de las luchas de hombres y mujeres, su expansión –la existencia de nuevos derechos- y cumplimiento dependerá de la responsabilidad de cada uno de nosotros en el presente, de toda la sociedad y sus instituciones en conjunto.

 En este sentido, la enseñanza en Derechos Humanos es un aporte fundamental para la construcción de una nación justa, habitada por ciudadanos activos cuya responsabilidad hacia los otros surge, entre otras cosas, al reconocerse como parte de un pasado común que no exige rendirle culto sino reinventarlo en el presente.

La necesidad de formar los docentes como “formadores en memoria y derechos humanos” entonces resulta clave para generar ciudadanía democrática. Es por aquí por donde debemos, desde mi punto de vista, buscar las respuestas. En los adultos que forman y deben trasmitir valores inclusivos, democráticos, profundamente respetuosos de la diversidad. “Construir valores que nos guíen como sociedad y deconstruir la naturalización de prácticas y discursos que nos llevan a la banalización o tratamiento inadecuado de temas tan sensibles como fue el flagelo del “Holocausto”.

El negacionismo es una de las formas del antisemitismo moderno. El racismo y la discriminación operan a través del discurso y las prácticas sociales, penetrando en el interior de las principales instituciones de la sociedad: escuelas, hospitales, empresas, medios de comunicación, entre otros, por ello es necesario trabajar, todos en conjunto, para erradicar las lógicas discriminatorias, racistas y xenófobas de todos los ámbitos de nuestras instituciones”. Dice el comunicado del INADI de la delegación de la provincia de San Juan. Marcando un camino por donde hay que transitar.

Volver a capacitar entonces en “Educación y Memoria” como alguna vez existió en la provincia, no hace mucho tiempo, a los docentes se vuelve imprescindible, también llevar adelante la ESI (Educación Sexual Integral) y todo esto, sin exclusiones teniendo a las instituciones del Estado Provincial y Nacional como convocantes, pero con el trabajo mancomunado de todas las organizaciones de la sociedad civil que expresen y representen a los diferentes colectivos que existen en la provincia.

Por último, creo que lo que ha pasado con el video de la Escuela Modelo de San Juan debe ser un llamado de alerta, pero también una oportunidad para encarar con seriedad el trabajo de Educación y DDHH en la provincia. Una muestra de ello es por ejemplo el trabajo de los alumnos de la Escuela Fray Mamerto Esquiú, que tuvo también un reconocimiento nacional y de manera positiva, con un trabajo de lectura y video sobre el Libro “Hanka 753” sobreviviente de Auschwitz del escritor Alejandro Parisi, también sobre el Holocausto. También podemos citar la enorme participación que tienen los colegios y escuelas secundarias de San Juan estatales y privadas en los parlamentos juveniles que organiza todos los años el INADI para tratar diferentes temas de discriminación, otro ejemplo es fue el programa “Educación y Memoria” hoy no vigente en el Ministerio de Educación de la provincia donde docentes y alumnos participaban de forma masiva en actividades de reencuentro con la historia reciente de los genocidios para no repetirlos ni banalizarlos.

 Estamos a tiempo, corrijamos todo lo que haya que corregir para que las nuevas generaciones estén libres del flagelo del racismo, la xenofobia y la discriminación.

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