Fuentes judiciales confirmaron que la fiscal Silvana Gerarduzzy denegó la excarcelación del cura. Entiende que debe ser así porque la posible pena (10 años como máxima) es elevada. Esto no es vinculante a la decisión del juez Guillermo Adárvez, quien puede determinar que el acusado de abuso quede libre. Desde el poder judicial afirmaron que la fiscal Silvana Gerarduzzy denegó la excarcelación del cura Walter Bustos y solo resta la decisión del juez Guillermo Adárvez. Al no ser vinculante la opinión de la fiscal, el magistrado puede tomar una resolución diferente, según lo entienda, y el padre puede quedar libre. Tras la apelación en la Cámara III en lo Penal, Bustos está acusado de abuso sexual simple, agravado por el grave daño en la salud mental de la víctima, pena que va de 3 a 10 años de prisión. En este sentido, Gerarduzzy entiende que la condena máxima es elevada como para que llegue a juicio fuera de la cárcel.
Congreso: Diputados aprobó la ley de Góndolas y Alquileres
En la última sesión del año antes del recambio de legisladores en la cámara baja se aprobaron los proyectos de ley de Góndolas y de Alquileres. La primera apunta a regular la exhibición de productos en las cadenas de supermercados mientras que la siguiente estipula nuevas condiciones para los contratos de locación. Entre aplausos y homenajes para Emilio Monzó en la previa, la cámara de Diputados sesionó por última vez en este 2019 en lo que fue el cierre de un ciclo parlamentario para muchos legisladores nacionales que culminan su mandato o que dejarán el cuerpo para asumir cargos en distintos estamentos nacionales o provinciales. En la sesión donde se aprobaron los proyectos de ley de Góndolas y de Alquileres se terminó el periodo de algunos diputados con destacada actuación en el cuerpo como los macristas Daniel Lipovetzky y Nicolás Massot, los peronistas Diego Bossio y Pablo Kosiner, los radicales Luis Borsoni y Olga Rista y el economista y diputado de Consenso Federal Marco Lavagna. Otro punto fue la renuncia de Elisa Carrió a partir del primero de marzo pero esto generó un pequeño revuelo, no así lo fueron las renuncias de quienes asumirán otros cargos en sus provincias o a nivel nacional como María Emilia Soria, Sergio Leavy, Darío Martínez, los peronistas José Orellana, Gustavo Saadi y Martín Llaryora y de la santiagueña Claudia Zamora. A la hora de sesionar Diputados aprobó por 192 votos el proyecto de Alquileres que contempla la extensión del contrato a tres años, una actualización anual de ese acuerdo basado en un promedio del aumento de salarios e inflación y un nuevo sistema de garantías. De las 24 abstenciones que recibió el proyecto, la mayoría provinieron del interbloque Cambiemos. Otro de los proyectos aprobados fue el de la ley de Góndolas que será girado al Senado. El proyecto que se llevó media sanción establece que las cadenas comerciales podrán otorgar a un grupo empresario o proveedor el 30% de una góndola, que deberá compartir con al menos otros cinco proveedores. Por último se le dio sanción al proyecto presentado por Agustín Rossi, que sería flamante ministro de Defensa, para destinar recursos del presupuesto 2020 para reequipar las Fuerzas Armadas.
Control de precios en San Juan
La medición estará a cargo del ISEPCI, trabajará en la provincia el índice de precios barriales y el índice de nutrición infantil. Su referente a nivel nacional, Isaac Rudnik, habló de su relación con Néstor Kirchner, la ruptura y la convocatoria que aceptaron de parte del presidente electo. «Iniciamos con este indicador en el año 2011 en el conurbano bonaerense, y después avanzó sobre distintas provincias. Empezamos cuando alguien dijo en que se podía comer con 6 pesos por día. Ahí decidimos relevar los barrios populares buscando la variación de precios», señaló Rudnik. Esto implica un trabajo arduo sobre varios puntos de cada barrio, algo que les aporta un dato más que importante. «De esta forma nos dimos cuenta que estamos ante una situación concreta en este aspecto, situaciones particulares que nosotros entendemos como un aporte a la sociedad civil complementario a los valores de los productos que trabajan desde Nación y desde la provincia», aclaró. Al estar distribuido en cada provincia de la Argentina, el ISEPCI obtiene datos realmente valiosos de los 57 productos de la canasta básica. «Nosotros obtenemos datos sobre la salud nutricional. Tenemos 25 mil chicos en 14 provincias, y la malnutrición que prevalece es el sobrepeso y la obesidad, esto viene de la mano de que se encareció la carne, la verdura y la leche, lo que genera menos consumo», indicó el especialista. Finalmente, Rudnik habló sobre su relación con los gobiernos presidenciales. Dijo que cuando estaba la presidencia de Néstor Kirchner, lo tildaban de derechista aunque fue una «época de oro». «Hubo quita de deuda, se generó una autonomía del frente al Fondo Monetario, se le dijo no al Alca, nos metimos de cabeza», señaló. Posteriormente, la era Cristina pintó otro panorama. «Allí el dialogo fue más difícil porque tenía una política muy sectaria y agresiva, levantábamos banderas pero sin lineamientos porque no teníamos posibilidad de discutirlos. Si no aceptábamos la condición éramos agredidos», señaló. Hoy, convocados por Alberto Fernández, el ISEPCI junto a otras dos instituciones formarán el organismo de monitoreo por el cual se controlará que los precios en las distintas líneas de ventas se cumpla para poder llevar a cabo la ofensiva contra el hambre.
COLUMNA: jóvenes estudiantes de ingeniería (y después: Bolivia)
Por: Miguel A. Montoya Jamed En los primeros años de la década del setenta, en las cercanías hacia el norte, hacia el oeste y hacia el sur de la Facultad de Ingeniería, había una población de estudiantes de ingeniería, que se movía y que mutaba en su composición, temporariamente, cuando buscaba mejores casas y mejores precios del alquiler. Esa población estaba conformada, mayoritariamente, por muchachos provenientes de países vecinos. Una comunidad de ella, era de compañeros venidos de Bolivia. Un salteño, un paraguayo y yo, de aquí de la provincia, éramos miembros de esa comunidad. Entre los bolivianos habían de Santa Cruz de la Sierra, de Cochabamba, de Oruro, del Beni, de la Paz, de Tarija y tal vez de otro departamento que no recuerdo. Cambas, lo de Santa Cruz, Chapecos los tarijeños, Coyas los de los otros departamentos. Convivimos en el vecindario, en la misma casa, en la misma pieza, muchos años. Nunca viví una situación de discriminación, ni entre ellos, cambas contra coyas o coya contra cambas, ni de ellos a nosotros. La situación de nuestras vidas era de una hermandad hecha en la libertad que vivíamos, en la necesidad que teníamos que satisfacer cotidianamente, desde el plato de comida a una ropa necesaria, de protección, de atención en el Otro. Cada uno para cada uno era un “Otro”. Al paraguayo, que es mi hermano le decíamos y le diremos “Pila”, al año, tal vez, me enteré que era un apodo puesto por los bolivianos, porque en la guerra infame, los paraguayos iban descalzos y eso es “pata pila”. Nunca hubo una discusión ni un enojo. El Pila es el Pila, y para muchos sanjuaninos que lo conocen porque le dicen Pila. A uno de mis hermanos de Santa Cruz de la Sierra, que se quedó a hacer su ingeniería en Tierra del Fuego, y que ahora su familia y mi familia somos familia, es rubio-ahora menos- los del altiplano le decían “choco” o “choquito”, mote que allá en sus departamentos maternos llevan los rubios. A un cochabambino podíamos decirle “coya” y eso era como al salteño decirle “carpa”. A mí me podían decir gaucho, con el poco afecto que les tengo, pero dicho por mis hermanos era un juego. Coyas, Cambas, Chapecos, Pila, Carpa y Yo, la discriminación y la exclusión no cabían en nuestra comunidad porque estaba repleta de cariño, de reconocimiento, de protección y de la voluntad establecida de compartir y cuidarnos. Seriamos de pensamientos políticos diferentes, seguramente, pero nos atravesaba lo que desde hace mucho tiempo tengo como mi utopía extrema: “De cada cual según su capacidad a cada cual según su necesidad”. No lo decíamos así, ni decíamos que era un concepto en un libro, no lo comentábamos ni lo explicábamos. Así vivíamos. Todos éramos de una Nación que conformábamos, y que estoy seguro que conformamos. Mi concepto deNación Nación: es el “modo de ser”, desde una configuración cultural, que comprende rasgos, conductas, aún comportamientos frente a determinados estímulos. Es el modo de hablar y un modo de considerar objetos y relaciones. Un conjunto amplio de mujeres y hombres con un mismo “modo de ser”, constituyen una nación. Modo: significa similitud, igualdad de componentes o igualdad de disposición de los componentes. Ahora si en esta definición, como característica principal apuntamos “el nacimiento en un lugar”, como origen. Nación será un concepto fundado y sostenido solo en esta característica y no en el “modo de ser”, que es variable, transformable, que se incluye en la temporalidad del Sujeto. Si lo que define a “nación”, es lo dicho como “modo de ser”; será un concepto “Temporal”, permanentemente construible, un movimiento, al que no se le puede fijar símbolos, ni colores, ni canciones oficiales (himnos). Ya que distintos hombres y mujeres pueden convivir con distintos hombres y mujeres, todos nacidos en distintos lugares, un tiempo determinado en el cual se transfieran, rasgos culturales, gestos, conductas, comportamientos, “costumbres”, aún la lengua y se configuren un nuevo “modo de ser”. Eso conformaría otra nación. De lo contrario: los símbolos, como la bandera, el himno y demás son anteriores al conjunto de hombres y mujeres. Serán como la etiqueta de “un envase”, donde los que cumplan con ciertos requisitos administrativos conformarán la nación de ese color y melodía, aún sin que se produzca el proceso de transferencia. Es un concepto espacial. Por lo tanto “nación”, como concepto espacial no refiere al Sujeto. Refiere: primero a un lugar geográfico, a su economía, a las bondades de su clima, a los símbolos y todo eso define el carácter de los individuos que lo habitan. Y “nación”, como concepto temporal se refiere a la identidad del Sujeto, constituyéndose con Otros en el proceso de humanización. Ahora allá en Bolivia Lo hecho en Bolivia, es un golpe, y lo condeno. Es un golpe a la nueva Sociabilidad, constituyéndose, aquel “Estado plurinacional”. Una “nueva Sociabilidad”, puesta en una Ley, escrita, dicha, publicada, leída, que la significa, que se hace Sentido. Pero en la calle, en las plazas, en lo público por donde caminan los hombres y mujeres, encuentra una feroz negación, porque en aquellas calles, en aquellas plazas, en aquello público, hay una invasión, un apoderamiento ancestral, por el dogma, por el más dañino de los dogmas. O sea, que esta nueva y humana Sociabilidad de imposible negación en el dominio de la racionalidad. Que es el territorio por donde caminamos y donde nos desarrollamos los hombres y mujeres. El dogma religioso, se repliega, se superpone a su similar dogma militar. Y estos sí, que son una “clase”, desde sus conductas que excluyen la razón, por ejemplo, en su obediencia debida, tan escuchada durante la dictadura del 76, y después en sus escusas. Al vestido peculiar y distintivo…….”uniforme”, igual, semejante, “uniforme” en sus estructuras psíquicas. Dos dogmas que se sostienen en el llamado “sentido común”. Este es de ahí, es propio de estas estructuras. En el odio racial, en la discriminación, en su lenguaje vacío de sentido, en el odio que les