El ‘Madre Teresa de Calcuta’ brinda contención a todos los adultos en situación de calle. De esta manera, el Estado provincial refuerza la atención a las personas que lo necesiten. El Gobierno de San Juan, a través del ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social implementó el «Operativo Frío», que incrementa y fortalece la capacidad de respuesta para proteger a las personas que se encuentran en situación de calle frente a las bajas temperaturas. A través de equipos de la Secretaria de Promoción Social; Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia y Dirección de Emergencia Social se reforzó el trabajo de asistencia con equipos móviles que recorren los puntos neurálgicos para trasladar a personas que están en situación de calle a los lugares especialmente acondicionados por la cartera social para que puedan pasar la noche. El Gobierno cuenta con plazas disponibles, que en los últimos meses fue ampliada. Allí las personas reciben atención y acompañamiento profesional, elementos de higiene personal, ropa para que puedan cambiarse después de bañarse, comida caliente y cama para dormir. El refugio funciona en el predio del Hogar María Teresa de Calcuta cito en Av. Cordoba 150 (e) varones, y el Hogar de Transito Eva Duarte cito en Av. Sarmiento 1313 (e) para mujeres, la provincia cuenta con la Línea de Atención Social Inmediata 102 que está disponible las 24 horas los 365 días del año, a la cual pueden comunicarse quienes están en situación de calle o vecinos que adviertan la presencia de personas en situación de necesidad de asistencia social. Un equipo de operadores de calle conformado por profesionales de distintas disciplinas realizan recorridas periódicas por distintos puntos, monitoreando a la población adulta en situación de calle, sus microclimas y sus modificaciones, evitando que estas instancias se vuelvan crónicas. SOBRE EL REFUGIO MADRE TERESA Tiene como objetivo contener y asistir a los adultos mayores que por diferentes situaciones de vida se encuentran solos. Es un espacio donde las personas podrán recibir su merienda y la cena teniendo en cuenta una dieta balanceada y adaptada. Además, podrán alojarse cómodamente sin las influencias climáticas del frio o calor. Actualmente se brinda merienda y cena a 23 personas, de las cuales solo 18 pernoctan. En esta oportunidad se ha refuncionalizado la atención desde las mejoras edilicias en cuanto a infraestructura: pintura, membrana del techo, cocina y baño; mobiliario: mesas, sillas, placard artículos del hogar como cocina y aire acondicionado. Con las nuevas remodelaciones, tendrá una capacidad de 20 camas. Foto: Canal 13
Finalmente desde este sábado suben hasta un 5% los combustibles
Aranguren no pudo contener a los empresarios y una vez más los precios finales de la nafta y el gasoil aumentarán a partir de sábado hasta 5 por ciento y 4,5 por ciento, respectivamente, en todo el país como parte de la reformulación del Acuerdo de Estabilidad de Precios que alcanzó a comienzos de mayo el Gobierno con las empresas YPF, Shell y Pan American Energy. Los precios finales de la nafta y el gasoil aumentarán a partir de sábado hasta 5 por ciento y 4,5 por ciento, respectivamente, en todo el país como parte de la reformulación del Acuerdo de Estabilidad de Precios que alcanzó a comienzos de mayo el Gobierno con las empresas YPF, Shell y Pan American Energy. Así lo informó anoche el Ministerio de Energía al agregar que adicionalmente a partir de julio se dispondrá un aumento de hasta 3% para nafta y gasoil comercializados en el país. El anuncio forma parte de las negociaciones encaradas con los productores y refinadores de petróleo crudo y comercializadores de combustibles, para morigerar el impacto en los precios finales de estos combustibles del incremento de costos de la industria. «A partir de mañana (por este sábado) los precios finales de nafta y gasoil aumentarán hasta 5% y 4,5% en todo el país», comunicó la cartera energética, lo que incluirá el aumento del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono del 6,7% dispuesto desde ayer. Adicionalmente, se dispondrá «un aumento de hasta 3% a aplicar en julio del corriente año». El Gobierno había promovido a comienzos de mayo un acuerdo ente productores y refinadores para mantener el precio de los combustibles líquidos por 60 días, a partir de los cuales las petroleras podrían recuperar las diferencias por eventuales aumentos a los largo del segundo semestre. Para ese cálculo de costos se ponderaba particularmente el precio del crudo de referencia internacional Brent, la tasa de cambio y el costo de los biocombustibles. Ahora, adicionalmente a la suspensión ya implementada de los aumentos de precios durante mayo, se limitará el traslado a precios de los mismos durante los meses de junio y julio según las pautas acordadas ayer. Los productores de petróleo crudo «acompañarán este esfuerzo limitando los precios de la compra-venta de su producción en el mercado interno durante los meses de mayo, junio y julio del corriente año», explicó la cartera energética, por lo cual dicha limitación será motivo de un Acuerdo a suscribir. Fuente: Télam
POÉTICAS TRABAJADORAS
Nueva entrega de POÉTICAS TRABAJADORAS, abrigate y disfruta. Por: Betriz Zuru: – Columnista Yo de chica dibujaba mucho y confundía las palabras. Ahora, un poco menos Hoy voy a hablar de la Beatriz de hace muchos años. La Beíta. La cachetona recluida en una soledad bélica, en ruinas que se remodelaba cíclicamente para derrumbarse hasta el hartazgo. Los períodos de entreguerras eran unas minivacaciones donde me instalaban en la casa de mi tía Azucena. Ahí veía novelas de besos y películas de terror. Leía revistas de Luis Miguel y Ricky Martin y hasta aprendí a tejer. Gracias a esos días supe que odio a los galancitos y que lo mejor de la repostería no es batir hasta el calambre sino sentarse a comer. Pero… ahora viene el pero. Mis primas. Mis primas más grandes que yo y muy flacas y divinas y que sabían de música copada y de ropa. Jugaban un rato a pintarme o me contaban secretos… aquí viene otro pero: solían hacerme víctimas de su sadismo. Por ejemplo, yo dibujaba elefantes. Muchos al día porque jugaba a ser dibujante, no escritora, como juego hoy. Era mi animal preferido. Los hacía en una sola pose: de frente, con las orejas abiertas, la trompa caída y con dos patas majestuosas. Después dibujé osos: mismo formato que el elefante, pero cubierto de pelos y panza blanca. Es de no creer, sin embargo es cierto: les pareció muy gracioso tildarme de exótica: “niñita agrandada”, “con la crisis económica que hay esta mamerta dibuja un elefante”, “vamos a darle al elefante niñas sanguangas para que estrangule con su trompa”. Una me hizo reír: “Vamos a irnos de safari al Super Vea a cazar elefantes”. Cuando el volumen y la estridencia de la risotada se volvía histérica, sabía que empezaba el dolor del cuerpo. Yo siempre fui gorda, entonces les encantaba pellizcarme, morderme, hacerme cosquillas o cantar una cosa que rimaba con “a pedos inflada”. De vez en cuando, cuando me largaba a llorar, una de ellas -la que recuerdo con particular dolor, porque desde novios el marido la casca- me abrazaba y me decía que no sea exagerada, que aprenda a aguantarme los chistes. Me decía que hay palabras que parecen feas pero son nada más que palabras. Me decía que si me confundo y digo ceja en vez de decir pestaña, o me dicen tocate el tobillo y me toco el talón, las cosas no cambian, siguen así, como estaban antes de equivocarmelós yo en mi mente. Pero quisiera decirle que se contradijo esa vez cuando dibujé una estrella de mar y mientras las otras primas decían “no hay para comprar pan y la taradúpida quiere una estrellita”, ella le puso patas y pelo largo y decía que se parecía a mí con mi ombligo como rueda de bicicleta. Así pasaban los días y, o el odio de mis padres se gastaba como tiza, o ya se habrían vuelto a enamorar. Entonces, me subían al colectivo y yo iba re nerviosa porque no quería pasarme de la esquina de mi casa e ir a parar a una villa miseria. Después descubrí que vivía en una villa miseria y que extrañaba y admiraba la blanca y estilizada buenísima onda de las chicas, sus cortopunzantes palabras que me mostraban de a poco la ficción de las cosas. Hoy, mientras salía del trabajo y pensaba en mis primas me acordé de la nena que vivía en frente de la casa de ellas. Se llamaba Eli y mi tía Azucena no quería que ninguna de nosotras fuéramos a esa casa de meretrices (hace poco aprendí qué es meretriz). La Eli tenía mi misma edad cuando yo dibujaba elefantes, pero no era gorda. Ella cuidaba a sus hermanos mientras su mamá trabajaba. Una vez mi mamá y mi papá, aliados en esto de no mirar de frente la guerra, me retaron y me dijeron que a pesar de los problemas de nuestra familia, debía estar agradecida, porque no tengo que vivir como la Eli, que hasta sabe cómo se hace una mamadera, cómo se prepara un arroz y cómo se lava un inodoro. Hay nenas que desde que pueden caminar ya son hormigas. Para ellas, y para mi Beíta, son estos párrafos.