Los seis países anunciaron que “suspenden de manera indefinida” su participación del bloque Este grupo de naciones representa la mitad de los miembros del bloque. Sus gobiernos argumentaron en un comunicado, fechado el jueves y al que Reuters tuvo acceso, que la Unasur ha estado a la deriva bajo la actual presidencia pro tempore de Bolivia. En una carta enviada al canciller boliviano, Fernando Huanacuni, los ministros de Relaciones Exteriores de los seis países dijeron que dejarían de participar en las actividades de la Unasur desde el miércoles por lo que dijeron son problemas de funcionamiento del bloque, según un funcionario brasileño. En la carta, destacaron que la decisión «responde, primero a la urgente necesidad de resolver la situación de acefalía de la organización», agregó. Una fuente de la cancillería peruana y otra de la paraguaya, que solicitaron el anonimato, confirmaron el envío de la carta a las autoridades bolivianas. La fuente peruana explicó que la decisión implica la suspensión del pago de cuotas al organismo. «Unasur funciona como consenso y dentro de Unasur hay tales discrepancias entre los miembros sobre las visiones políticas y económicas que lo hace inoperante», dijo la fuente, que aseguró que hay diferencias con Venezuela y Bolivia sobre la elección del secretario general. No se sabe aun hasta cuando se sostendrá esta situación. Fuentes calificadas de la Cancillería Argentina dijeron que «la situación es delicada y no se quiere romper del todo con la UNASUR para no darle la razón a los grupos de países del ALBA». El canciller boliviano, al ser consultado en Quito sobre el supuesto deseo de Brasil de salirse del bloque, dijo el viernes no tener información oficial y que estaba previsto convocar a una reunión de cancilleres de Unasur para mayo. «No tenemos ninguna información oficial (…) Los mecanismos y los procedimientos internos requieren formalidades», dijo a periodistas. «Unasur es una realidad geográfica e histórica». La Unasur nació impulsada por el fallecido líder socialista venezolano Hugo Chávez en 2008, cuando la izquierda tenía varios presidentes en el poder en América del Sur. Pero en los últimos años, gobiernos de centroderecha han tomado las riendas de varios países latinoamericanos. Chávez y otros líderes se oponían a la propuesta respaldada por Estados Unidos de crear un Área de Libre Comercio de las Américas y, en su lugar, acordaron crear la Unasur en pro de una unión económica y política de las naciones sudamericanas. Los otros miembros del bloque son Ecuador, Guyana, Suriname y Uruguay. Fuente: Reuters
POÉTICAS TRABAJADORAS
Cuarta entrega, dale sentate cómoda, cómoda y lee. Por: Beatriz Zuru – Columnista Graciela, que necesita estar alerta De 07:30 a 12:00 está en una confitería importante del centro. Va a su casa. De 15:00 a 16:00 repasa baños y muebles en las oficinas de la Mendoza. De 16:30 a 22:00 vuelve a la cafetería. Los fines de semana cuida a su nieto y sus sobrinos. Se niega a vender Avon (menos Natura) porque para negociar es malísima (eso lo dice ella, pero a mí me vendió -me obligó a comprarle- su historia y eso que debo unos buenos mangos al de la librería…). Ella es Graciela. Y siempre se las rebuscaba para escuchar música. Desde la época del pasacaset, pasando por el mp3 al celu con tarjeta de memoria. Hasta aquí todo muy camino hacia la felicidad, estarán diciendo. Tranquis… hay un pero. Pero ya no quiere escuchar música. Dice que ya no puede elaborar fantasías que le dan cosquillas mientras atiende la caja o arma sánguches. Necesita estar más pendiente de las cosas. No confirma que no extrañe esos metejones con cumbias terribles de fondo, pero ya fue, asegura. Necesita recordar mucho: cuántos packs de gaseosa cara encargar y cuántos de agua saborizada, kilos de fruta para los licuados, desodorante para los pisos, manteca para las masas finas, enseñar a las chicas nuevas y tratarlas bien porque igual las van a sacar pronto, a qué hora colgar la ropa, qué remedio le toca a qué familiar, cuándo vence la boleta de luz, cuándo le tiene que venir a su hija, los horarios del colectivo… porque Graciela debe saber y poder controlar muchas cuestiones. Pero los recuerdos se le disparan, o será la atención, no sabe muy bien distinguir, afirma. A veces las ideas se van o la memoria sale echando bala, dejándola con cara de tarada ante el mundo que interesa perseguirla exigiéndole más a cada segundo, traéme, hacéme, ayudáme, apuresé, deme, argumenta Graciela. Otras veces se esfuman las palabras que necesita urgente, se le desaparecen como esos fantasmas que nos miran dormir y se van caminado suavemente cuando atina la alarma de las 6. Calculo que quiere abrir la sábana y decirle al fantasma: vení, nos quedemos acá un ratito. Pero por el momento nos dice que no lo va a hacer. De noche, cuando vuelve en el colectivo, desearía poder volver a darse el lujo de dormir un rato mientras la radio sintonizada le regala una gran escena de pasión justo en la esquina del barrio. Pero tiene la hipótesis de que si se duerme la van a despertar en el parador de la empresa y sería tan de noche como triste. Además, explica, el remis nunca fue una opción. Puede ser que esté desgastada. Pero me siento como una máquina que busca ahorrar batería. También te estás volviendo aburrida me dice mi hija. Aburrida no, sólo estoy alerta para poder decidir.