Ataques de EE. UU. alcanzan puertos e instalaciones en el sur de Irán
Washington anuncia el lanzamiento de nuevos ataques contra Irán, coincidiendo con el sonido de explosiones en varias zonas del sur del país.
El Comando Central de Estados Unidos anunció, entre la noche del domingo y el lunes, que sus fuerzas iniciaron nuevos ataques contra Irán.
Mediante la plataforma X, la entidad afirmó que estas operaciones buscan “socavar la capacidad de Teherán para atacar a marineros civiles y buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz”.
Según el corresponsal de Al Mayadeen, las agresiones alcanzaron los puertos de Chabahar y Bandar Abbas, considerados estratégicos para Irán, y también impactaron la provincia de Bushehr.
Los ataques no se limitaron a instalaciones militares, sino que afectaron zonas e infraestructuras económicas, en medio de varios días de escalada militar.
El puerto de Chabahar es esencial para Irán y adquirió una importancia creciente en los últimos meses por su papel estratégico en el comercio con Pakistán y China.
Las agresiones también alcanzaron instalaciones de comunicación en la provincia de Hormozgán, situada frente al estrecho de Ormuz y el mar de Omán.
Asimismo, la televisión iraní reportó explosiones en varias zonas del sur del país, incluidos los alrededores de la aldea de Tahroui en la ciudad de Sirik, el oeste de Bandar Abbas y la isla de Qeshm.
También se escucharon tres detonaciones en Jask, al sureste de Bandar Abbas. Según la televisión estatal, una torre de comunicaciones en Tahroui fue alcanzada durante la noche.
El Ministerio de Exteriores de Irán condenó “en los términos más enérgicos” los ataques de las últimas 24 horas, calificándolos como “una amenaza seria para la paz y la seguridad internacionales”.
Añadió que estas operaciones frustran los esfuerzos recientes para reducir la escalada y acusó a Estados Unidos de violar “casi todas las disposiciones del acuerdo” vigente, además de cometer “crímenes de guerra al atacar infraestructuras”.
Según la Cancillería, los ataques provocaron el retorno de la inseguridad al estrecho de Ormuz y obstaculizaron la navegación comercial internacional.
