Jorge Olivera estuvo involucrado en el secuestro, tortura y desaparición de numerosas personas detenidas-desaparecidas en la provincia durante el terrorismo de Estado. Ahora busca conseguir el beneficio de la domiciliaria porque cumplió 70 años. San Juan, 23 de Marzo del 2021 Faltando menos de un día para la fecha conmemorativa del Día de la Memoria, la Cámara de Casación Penal busca otorgar la prisión domiciliara al represor Jorge Olivera, que operó como agente de inteligencia durante la última dictadura cívico militar. Olivera no tiene aun la prisión domiciliaria, solo un fallo de casación. Desde la Fiscalía Federal de la provincia, se informó que se aguarda la posible apelación del fiscal de casación Raul Plee, con el objeto de evitar este hecho. Dicho fiscal apeló cuando sucedió lo mismo con De Marchi y buscaron darle la prisión domiciliaria. Su actuación ha evitado ciertos hechos dependientes de las decisiones judiciales. El fallo que buscan darla a Olivera, se basa en que el genocida ya cumplió los 70 años, edad mínima para poder recibir el beneficio, sumado a algunos problemas de salud como la hipertensión. También había dado positivo de coronavirus y en más de una oportunidad había pedido el beneficio de la domiciliaria. Olivera era agente de inteligencia de la dictadura y estuvo involucrado en el secuestro y asesinato de la modelo franco-argentina y militante de la Juventud Peronista Marie Anne Erize Tiseau, ocurrido en octubre de 1976. El 4 de julio de 2013 recibió en San Juan una condena a cadena perpetua al ser considerado coautor responsable de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravado por su estado de cargo público y asociación ilícita, entre otros cargos. El 25 de julio del 2017 consiguió que lo trasladaran junto a otro represor al Hospital Militar Central en Buenos Aires para controles médicos menores. Pero de allí huyó y permaneció prófugo hasta que fue recapturado mientras se ocultaba en el baúl de un auto. Esta no es la primera vez que Olivera hacía el pedido de la prisión domiciliaria, aunque anteriormente solo recibió negativas. A principios de año, a través de su defensor, el exjefe de Inteligencia durante la última dictadura, la había solicitado por «los catastróficos efectos del virus Covid-19» que había padecido al contagiarse en la Unidad Penal 34 de Campo de Mayo. En ese momento, los jueces Daniel Doffo, Eliana Rattá y Carlos Lascano, del Tribunal Oral Federal local, se lo denegaron porque, según un informe del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, su salud no registraba secuelas de la enfermedad, por lo que, tal planteo, carecía de «fundamentación que lo respalde». Como agravante, el militar retirado se fugó en dos ocasiones, la última de ellas, a días de recibir su primera condena por delitos de lesa humanidad cometidos en San Juan. En su cuenta también carga con otro castigo a prisión perpetua. Fuente: Tiempo de San Juan
Se homenajeó a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo con la entrega del premio Juana Azurduy
Buenos Aires, 23 de Marzo 2021 El presidente Alberto Fernández encabezó en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada el acto de reconocimiento y homenaje a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo por los 45 años de lucha en defensa de los derechos humanos. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Lita Boitano, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, recibieron el premio Juana Azurduy en representación de todas las madres y abuelas que siguen vivas a día de hoy en el país. «Escuchaba con mucha atención las palabras de Estela, cuando mencionó que hace unas semanas dejaron bolsas mortuorias en Casa Rosada y una tenía su nombre. A veces me pregunto si no tenemos que seguir haciendo docencia» dijo el Presidentesobre qué pasó a partir del 24 de marzo de 1976 y aseguró que «ellas se animaron a hacer lo que el resto de la sociedad no se animó«. «Creo que hay que explicarles a los jóvenes que hubo un tiempo en el que no hubo democracia y miles de jóvenes pagaron con la vida por el solo hecho de pensar«, dijo el Presidente en su discurso, después de que las tres mujeres recibieran el premio y agregó: «Se cargaron la vida de miles de argentinos y argentinas. En esa sociedad aterrada apareció un grupo de Madres a preguntar dónde estaban sus hijos. La verdad es que vivimos una tragedia y esa tragedia tuvo a un grupo de mujeres plantándose con el amor. Con Horacio Pietragalla nos planteábamos qué hacer este 24 y se nos ocurrió pensar en un premio para cada abuela y cada madre y allí surgió la idea del Juana Azurduy, gran símbolo de las mujeres luchadoras», dijo el Presidente sobre el origen del reconocimiento. «Las madres y abuelas son un modelo a seguir para cada argentino. La sociedad las terminó viendo como un modelo. También en el mundo entero», dijo Fernández en el acto en el que estuvo presente el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti y también dijo presente el designado ministro de Justicia, Martín Soria. La distinción «Juana Azurduy» fue otorgada a 70 mujeres que entregaron la mitad de su vida a la lucha para obtener justicia por los crímenes de lesa humanidad, perpetrados por la dictadura cívico militar, de los que fueron víctimas sus hijos, hijas, nietas y nietos. El premio fue entregado en el siguiente orden: Boitano, Almeida y Estela de Carlotto. Las tres hablaron después de recibirlo. Boitano dijo: «Gracias Alberto, gracias Néstor y Cristina. Le agradezco a la vida estar viva para poder estar acá con todo lo que implica la pandemia y los cuatro años de macrismo. Uno representa a la mujer. Las mujeres tenemos perseverancia». Nunca estuve más cerca de mis hijos como este año. No lo digo para llorar. No tenemos que dejar de luchar para que esto no se repita«. Almeida, por su parte, saludó «al doble Presidente, de la Nación y del PJ» y le dedicó el premio a su hijo Alejandro y a los 30.000 desaparecidos. «Como dijo `Horacito´, (porque yo le digo así) este año no vamos a salir a la calle porque los organismos de derechos humanos cuidamos la vida, pero ha habido una creatividad maravillosa«. Finalmente, llamó «a no bajar los brazos y a recordar. Este miércoles, pongan pañuelos en las plazas, en los balcones porque los pañuelos son los 30.000. Gracias Presidente porque estos reconocimientos son caricias para el alma«. Carlotto habló última. Habló de la emoción de estar presente. «Qué suerte que este lugar no fue destruido para poner un supermercado«, arrancó. «Somos una parte muy grande de la historia. Llevamos el período más largo de democracia y hay que cuidarla. Hay que resolver los problemas con el concepto de la unidad», siguió. «Nos han querido hacer perder la memoria, pero la historia no está escrita todavía y tenemos que conseguir la verdad absoluta para juzgar con la ley. La palabra venganza no existe en nuestro corazón. Tenemos amor», dijo. Y habló de las futuras generaciones y el rol central que tendrán «el día que no estemos». «Cuando pusieron una bolsa cadavérica con mi nombre al final me dio pena porque son jóvenes los que lo hicieron», recordó y finalizó con un deseo: «Estamos a tiempo de que los sueños de los 30.000 se hagan realidad. No perdamos el tiempo». Fuente: Página 12