LOCALES

Violencia policial en el barrio Rivadavia Norte

La familia Richard contó a con detalles como fueron brutalmente agredidos por la policía, y en que circunstancias a fueron detenidos el padre, los hijos.

Este martes a última hora, una familia decidió hacer unos choris en la planta baja de su departamento, donde comparten parrillero con sus vecinos del monoblock 7, de la manzana O, del barrio Rivadavia Norte. En el mismo momento, se dio la casualidad que otro vecino también utilizaba la parrilla para hacer un asado por un cumpleaños. 

Pablo Richar hijo mayor de la familia, habló para El Cimbronazo que la policía en ningún momento dio lugar a que pudieran explicar algo, que no encuentran lógica en que conste en actas que han roto la cuarentena, cuando el asado se efectuaba en el domicilio de la familia. Además, cuenta cómo la policía sigue amenazando a la familia.

El relato de la hija de la familia Richard, Florencia detalla minuto a minuto cómo fue la golpiza; «Llegaron policías de la Comisaría 23 con ithacas y nos empezaron a gritar y a tirar al piso. Bajó mi papa a explicar que nosotros no estábamos en ese festejo y también lo tiraron al piso junto a mis hermanos», sostuvo. 

En ese momento, la madre se desmayó y, en medio de la bataola, le pisaron hasta la cabeza, aseguró Florencia. En el lugar ya había cinco patrulleros y 20 efectivos. «Nadie ayudaba a mi mamá, mi hermano la quería ayudar y lo pararon pegándole en la cara, entonces bajé a ayudarla, con mi beba en brazos, y sentí un golpe en la cara y me desvanecí», relato que también manifiesta Pablo.

Florencia remarca que pidió ayuda a una policía y la respuesta fue ‘no me toqués’. «Me metieron a un patrullero tratándome muy mal. No tenía fuerza para nada, una policía me decía en la Comisaría ‘lávate que estás mugrienta’ y por suerte otra policía me ayudó a lavarme», se explayó. La joven expresó también que a sus familiares los llevaron a los golpes a la seccional hasta meterlos al calabozo. 

A todo esto, del grupo que celebraba el cumpleaños, unos se habían escondido en el departamento y otros lograron escapar. «En 40 minutos llegó la ambulancia a la Comisaría, mientras yo estaba tirada en el piso porque no daba más, me chorreaba la sangre, me llevaron al hospital esposada», detalló Florencia.

Florencia destacó que tras ser atendida quisieron volver a detenerla, pese a que les pedía por favor que necesitaba volver con su hija para amamantarla. «Me decían que me joda por salir siendo que lo hice para ayudar a mi mamá. Tengo prisión domiciliaria tras pedirle arrodillada al fiscal que me deje venir con mi hija pero no me dejan llevarle comida a mis familiares», concluyó.

El miembro de la familia que todavía se encuentra detenido es otro de los hijos, que fue quién por relato de la policía forcejeó y por esto fue apricionado. Pablo Richard asegura que va a llegar hasta las últimas consecuencias y que ya está todo encaminado para ir por vías judiciales.

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