A tan sólo 48 horas de que el Presidente anunciara que su aspirante a vice será Pichetto, se conoció un primer sondeo online que da como ganador al Frente de Todos en una eventual segunda vuelta contra al oficialista Juntos por el Cambio. Mirá cuál fue la sensación de los consultados ante el salto del senador al macrismo y a quién beneficia. De cara a las elecciones presidenciales 2019 se terminó el plazo de inscripción de alianzas y ya están confirmados los tres principales binomios que competirán por gobernar hasta 2023: Juntos por el Cambio, con Mauricio Macri – Miguel Ángel Pichetto; Frente de Todos, con Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner; y Consenso Federal 2030, con Roberto Lavagna – Juan Manuel Urtubey. En ese marco, ya se conoció la primera encuesta post anuncio por parte de Macri de que irá acompañado por Pichetto, senador peronista que pegó el salto: el 80% reaccionó de forma negativa a la novedad y augura un triunfo de los Fernández en un eventual ballotage. Se trata de un trabajo de Oh! Panel realizado de manera online a partir de una muestra de 600 casos. Según ese relevamiento, si mañana fueran las PASO el Frente de Todos de Alberto y Cristina obtendría el 39% de los votos, mientras que Juntos por el Cambio llegaría se quedaría con el 34%. No obstante, el trabajo no midió solamente una primera vuelta, sino que también consultó acerca de un eventual balotaje: la dupla peronista de los Fernández se impondría con el 43% contra el 38% que acumularía Macri-Pichetto. El informe de la consultora Oh! Panel también consignó el impacto de la fórmula oficial y solamente recolectó un 20% de reacción positiva frente a un aplastante 80% de sensaciones negativas. Del mismo modo, los encuestados sostuvieron que los espacios opositores fueron más beneficiados que el propio oficialismo por esta estrategia. Respecto de esto último, mientras que el 42% analizó que el anuncio sobre Pichetto beneficia al macrismo de cara a las elecciones, el 36% consideró que ayuda al Frente de Todos y 22% al resto de los espacios que no comulgan ni con el oficialismo ni con el kirchnerismo. Esto significa que un 58% observa que el salto del rionegrino jugó a favor de la oposición. Foto: DiarioVeloz.com
La inflación fue de 3,1% en mayo y acumula 57,3% en un año
Aunque fue algo menor que en abril, sigue mostrando resistencia a bajar. Salud fue el rubro de mayor alza de precios. Los alimentos y bebidas subieron por debajo del promedio. Los precios al consumidor subieron 3,1% durante el mes de mayo, según el índice que elabora el Indec. En lo que va de 2019 la variación fue de 19,2%. De esa manera, el informe conocido este jueves confirmó los pronósticos de la mayoría de las consultoras privadas que realizan mediciones paralelas. El detalle revela que los rubros que más subieron fueron Salud (5,1%) y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,0%). Alimentos y bebidas no alcohólicas, el de mayor ponderación en el índice, creció 2,4%, dando un respiro con relación a los ajustes de los meses anteriores. Transporte (3,5%) y Educación (3,,3%) también se ajustaron por encima del promedio. El dato oficial significa una leve desaceleración del ritmo inflacionario, ya que bajó tres décimas porcentuales con relación a abril. Sin embargo, la suba de los últimos 12 meses alcanzó el 57,3%, fogoneada por la devaluación del peso, la indexación de servicios básicos y los recortes de subsidios dispuestos por el gobierno. Laura Vera, de Amas de Casa del País, anunció los números que arrojaron sus relevamientos en cuanto al porcentaje de inflación del mes de mayo. En este sentido, afirmó que para una familia tipo cubrir la canasta básica alimentaria requiere más de $18.000 mientras que para la canasta total (alimentos, educación, salud, servicios y vestimenta) se requieren más de 33.000 pesos.
DDHH: descubren en Italia a Malato, torturador en la última dictadura cívico militar
El genocida tiene once causas pendientes, varias por desaparición de personas en nuestra provincia. El exmilitar argentino Carlos Luis Malatto, sobre quien pesa desde hace años un mandato de captura de la Argentina por 11 casos de tortura, vive plácidamente en un casa a metros del mar de un barrio privado llamado Portorosa, en Sicilia. Allí amarran yates y se levanta un gran hotel para turistas con pileta y demás amenities. Malatta se mueve en un Mercedes Slk azul y está por casarse con una mujer, también argentina. Lo descubrió una investigación del diario La Repubblica, que publicó hoy en tapa un artículo titulado “La dolce vita del torturador argentino” y en su edición online, un vídeo en el que Malatto, que aparece con el torso desnudo en la entrada de su casa, después de confirmar su identidad, al darse cuenta de que se trata de periodistas, se ofusca y se encierra rápidamente en su casa. Exteniente coronel en el Regimiento de Infantería de Montaña de San Juan, Malatto, que tiene hoy 70 años, estaba siendo juzgado en San Juan por crímenes de lesa humanidad, 11 casos de tortura y desapariciones. Pero en 2011, tras obtener un pasaporte italiano gracias a la doble ciudadanía, logró escaparse a Italia, que años más tarde negó la extradición que había pedido la justicia Argentina. En los últimos años, consciente de ser alguien en la mira por su pasado de torturados, cambió varias veces su residencia. “Estuvo en Pescara, en Génova y hasta el año pasado en el pueblo de Calascibetta [Sicilia], desde donde se había esfumado”, contó a Jorge Ithurbure, presidente de la asociación italiana sin fines de lucro “24 de marzo” que defiende los derechos humanos y ayuda a perseguir a los represores que siguen sueltos en el mundo. Ithurburu explicó que la justicia de Italia rechazó en 2014 la extradición de Malatto por problemas legislativos: no existía el delito de tortura en el código penal italiano, sino una tipología similar presecriptible después de dos años. Malatto fue denunciado por delitos políticos cometidos en el exterior: el secuestro y homicidio agravado por torturas de la joven modelo franco-argentina Marie-Anne Erize Tisseau -que desapareció en nuestra provincia el 15 de octubre de 1976- y de Juan Carlos Cámpora, Jorge Bonil y Alberto Carvajal.