El gobierno Nacional envió al Congreso el proyecto para reformar el Régimen Penal de la Minoridad y crear un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, una de las iniciativas anunciadas por el presidente Mauricio Macri en su discurso de apertura de sesiones, como «una respuesta del Estado a muchos chicos que van camino de convertirse en delincuentes». La iniciativa, que ingresó el viernes por la noche por la Cámara de Diputados, deberá ser girada a las comisiones que correspondan,»con el objetivo de poder iniciar el debate a mediados de marzo», explicaron fuentes del oficialismo a la agencia Télam. Los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y de Justicia, Germán Garavano, habían dado hace diez días los lineamientos principales del texto que finalmente ingresó al Congreso. Al referirse al tema, Macri dijo ante los legisladores que «el proyecto le da una respuesta del Estado a muchos chicos que van camino de convertirse en delincuentes. Y, hay que contenerlos, darles una oportunidad de hacerse responsables de sus actos y ayudarlos a tener un rol positivo en la sociedad». El Presidente puso énfasis también en que el proyecto «es mucho más que la baja de un año en la edad de imputabilidad para algunos delitos graves», en respuesta a la trascendencia que se le dio a uno de los puntos claves de la iniciativa. El proyecto tiene por objeto establecer la responsabilidad penal de los adolescentes mayores de 15 años y menores de 18 al momento de la comisión de un delito. La ley se aplicará «al adolescente de 15 años que cometiere algún delito reprimido con una pena máxima de 15 años de prisión o más en el Código Penal o en las leyes especiales», y a los mayores de 16 y menores de 18 que cometieren «un hecho previsto como delito de acción pública en el Código Penal y las leyes especiales, con excepción de aquellos reprimidos con pena máxima de prisión igual o menor a dos años, o sancionados con pena de multa o inhabilitación como pena principal». Para el caso de la tentativa, el establece que esta ley se aplicará también al adolescente que con el fin de cometer uno de los delitos citados, «comenzare su ejecución pero no lo consumare por circunstancias ajenas a su voluntad». El texto advirtió que «la sustanciación de los procesos penales y el control de las medidas y ejecución de las sanciones estarán a cargo de órganos con capacitación especializada en el trato con adolescentes y conocimientos de los contenidos de la Convención sobre los Derechos del Niño». Y, remarcó el derecho del adolescente a ser escuchado «cada vez que lo solicitare, en cualquier etapa del proceso y durante la ejecución de la sanción que eventualmente se le hubiere impuesto». En tanto, dispuso que «la duración máxima del proceso penal estará fijada en cada ley procesal y no deberá exceder el término de tres años». «La privación de la libertad del imputado se aplicará como último recurso, de forma fundada, revisable, y por el plazo más breve posible», acotó y agregó que «los adolescentes no serán pasibles de sanciones privativas o restrictivas de la libertad en función de infracciones de naturaleza contravencional o de faltas». Sobre el alojamiento de los adolescentes, indicó que «queda prohibido que sea en dependencias de las fuerzas de seguridad o en establecimientos carcelarios junto a personas mayores de edad». «Producida la detención de un adolescente, se lo deberá trasladar a la sede del juzgado dentro de las 24 horas siguientes, plazo que podrá prorrogarse por idéntico término por única vez cuando no se hubiera podido realizar por motivos de organización del mismo, o cuando el joven lo solicite para designar a un defensor particular», propuso el proyecto. Por último, estableció que «el fiscal podrá prescindir total o parcialmente del ejercicio de la acción penal respecto de un adolescente, excepto cuando el delito que se le atribuyere tuviere prevista una pena máxima superior a los 10 años de prisión».
Niñas No Madres: rechazo internacional al caso de la niña violada y obligada a parir en Tucumán
En el diario británico The Guardian es uno de los más medios más influyentes y consultados del mundo. La nota que relata la tortura por parte del Estado que le negó el derechos al accesoa un aborto legal y seguro, es la segunda más leída y generó fuertes repercusiones. La prensa internacional se hizo eco sobre las responsabilidades en el caso de la niña violada en Tucumán, a la que se obligó a parir. El diario británico The Guardian, uno de los medios más consultados del mundo, replicó las expresiones de la médica Cecilia Ousset sobre la responsabilidad de las autoridades provinciales:»Salvamos la vida de una niña de 11 años que fue torturada durante un mes por el sistema de salud provincial». En sus titulares se señala que la nena de 11 años fue «obligada a dar a luz después de que las autoridades argentinas se negaran a permitirle el aborto que le correspondía». El artículo firmado por el corresponsal del diario en Argentina también remarca que «si bien el aborto sigue siendo ilegal en Argentina, una ley de 1921 permite que se lo realice en casos de violación o cuando la vida de una mujer está en peligro». El artículo hizo hincapié sobre los responsables y citó al gobernador, a la ministra de Salud y al secretario Ejecutivo Médico del Siprosa, Gustavo Vigliocco, quien «insistió en que la niña no quería un aborto». Además, el artículo condenó el accionar del arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, quien grabó un mensaje el miércoles, donde reveló el verdadero nombre de Lucía, y pidió a los cristianos que «defiendan toda la vida humana».
Juan Guaidó se reunió con Macri y agradeció su apoyo
El autoproclamado presidente de Venezuela realiza una gira por la región buscando apoyo. El legislador venezolano, Juan Guaidó, autoproclamado presidente interino de su país, agradeció este viernes el respaldo de Argentina y aseguró que con la ayuda de los embajadores en distintos países están «preparándose para la transición» en el gobierno que sigue en manos de Nicolás Maduro. En una conferencia de prensa que ofreció esta noche en la Cancillería, Guaidó destacó que en la reunión con el presidente Mauricio Macri hablaron «de la ayuda humanitaria y de la transición» democrática en el gobierno de su país. En ese sentido, destacó la necesidad de mantener «la máxima presión» desde los países del Grupo de Lima para contrarrestar la vigencia de Nicolás Maduro en el poder. «Venezuela vive hoy un secuestro por parte de sus instituciones con una dictadura», dijo Gaudió en alusión a la gestión de Maduro. Ante una consulta de Télam, señaló que «el principal rol de nuestras embajadas es mantener las relaciones» diplomáticas y «solicitar la protección de los activos venezolanos en el exterior». Esas, sostuvo, «son las labores principales en el corto plazo y prepararnos para la transición» para, entre otras cosas, «garantizar la cadena de suministros, medicamentos y gasolina». «Hoy Venezuela, aunque no se crea, está importando gasolina», añadió. Además, dijo estar «consciente del riesgo que amenaza la vuelta» suya a Caracas, donde advirtió que «ya hay 600 militares que se ponen del lado de la Constitución». Guaidó confirmó que mañana visitará Ecuador e intentará visitar otras naciones de América Latina que expresaron su apoyo. Asimismo, calificó de «una tragedia para Venezuela» la caída en la producción de la petrolera PDVSA. Por otra parte, dijo que hubo «una labor de persecusión y tortura macabra» a unos 160 militares venezolanos que rechazaban las medidas del gobierno de Nicolás Maduro. Guaidó dijo que deben «reestablecer la confianza con los militares» de su país porque aseguró que el 80 por ciento de las fuerzas armadas están dispuestos a ponerse a disposición de su presidencia. El presidente del parlamento venezolano también deploró la presencia de «la inteligencia» y políticas «de Cuba» en las áreas estratégicas para las fuerzas de seguridad en la gestión de Maduro, aunque no presentó pruebas de ello.