Desde la provincia de Córdoba donde encabezó la mesa de producción automotriz, el presidente Mauricio Macri, volvió insistir con la necesidad de acelerar la reducción del déficit fiscal y la convocatoria amplia a todos los sectores. ‘Hay que decirle la verdad a la gente y bajar los gastos de la política’, lanzó. «Necesitamos dar el ejemplo y después sentarse a hablar sobre qué privilegios estamos pagando, en este presupuesto, que no corresponden», manifestó en declaraciones a radio Cadena 3 de Córdoba. En día después de la conferencia de prensa en la quinta de Olivos en donde admitió errores de gestión pero avisó que profundizará la reducción de déficit como única manera de contener la inflación. El Presidente participó de la reunión de la mesa de producción automotriz que convocó a autoridades del Gobierno nacional, funcionarios provinciales, directivos de bancos públicos, empresarios y sindicalistas del sector. En el marco del plenario se debatieron temas en común de los diferentes actores involucrados en la industria con el objetivo de consensuar una mirada a largo plazo del sector alineada a los objetivos de la Transformación Productiva impulsada por el Gobierno. En la mesa estuvieron presentes los ministros de Producción, Francisco Cabrera; y de Transporte, Guillermo Dietrich, el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti. Entre los ejes de trabajo de la agenda se destacan el acceso a mercados y, en el campo de los proveedores, la creación de un centro que coordine las acciones tecnológicas. También las regulaciones y norma técnicas, como la armonización con el mercado brasileño y la simplificación productiva, y las adhesiones de las provinciales a la Ley de ART. Incluye, además, entre otros temas, las devoluciones anticipadas del IVA y la implementación del Acuerdo Fiscal por parte de las provincias y, en el ámbito de la Logística, la aprobación de corredores de bitrenes a Brasil y la reducción de costos portuarios. En declaraciones a la prensa el ministro Cabrera resaltó que «el sector automotriz es uno de los que está creciendo con más fuerza, no sólo en los temas comerciales, sino también en manufactura». Durante la visita el Presidente también estuvo acompañado por los diputados nacionales Mario Negri, Nicolás Massot y Héctor Baldassi y por la senadora nacional Laura Rodríguez Machado. Fuente/Foto: Zonal Noticias
Intendentes de Cambiemos todavía no han fijado postura frente a la ley de Coparticipación
Cuatro municipios que dirige esa fuerza no firmaron el documento que fija los lineamientos que propone el Gobierno para repartir los fondos. Los intendentes de los departamentos restantes se declararon a favor de la ley. Santa Lucía, Rivadavia, 9 de Julio y Caucete. Los cuatro municipios son gobernados por Cambiemos y fueron los únicos que este jueves no firmaron los lineamientos básicos que el oficialismo provincial tendrá en cuenta para elaborar el proyecto de ley que determinará cómo se distribuirán los fondos para los departamentos. Pidieron hasta mañana para contestar si acompañan o no. La sanción de una ley de coparticipación municipal es una de las principales metas que se propuso la gestión de Sergio Uñac. El gobernador quiere que, por primera vez, la provincia tenga una norma que ordene el reparto de los fondos para cada comuna y ponerle fin a la discreción que ha reinado durante décadas en San Juan. Con el espíritu de lograr el mayor consenso posible, abrió una ronda de charlas con las administraciones departamentales. Este jueves, en el Centro Cívico, se reunieron la secretaria de Hacienda de la provincia, Marisa López; y el subsecretario, Gerardo Torrent, con sus pares de los municipios. Fue el último encuentro antes de que el Ejecutivo comience con la redacción del proyecto de ley que en junio quiere mandar a la Cámara de Diputados. Hablaron de los lineamientos básicos que tendrá la iniciativa, entre los que figuran cantidad de población, distancia de la Capital, dispersión de habitantes y aporte impositivo a la recaudación general de la provincia. La gran mayoría de los municipios dio el OK y puso la firma para que esos principios sean los indicadores de más peso para la distribución de los recursos. Los que suscribieron el documento son los 14 municipios que dirige el oficialismo y Ullum, que es comandado por Leopoldo Soler, hombre de Cambiemos. Mientras que los funcionarios de las otras comunas macristas, Santa Lucía, Rivadavia, Caucete y 9 de Julio, se llevaron los lineamientos en discusión para evaluarlos con sus intendentes y quedaron en responder mañana, si acompañarán o no. La promesa de Uñac es que ningún municipio recibirá menos de lo que percibe hoy y que los criterios a tener en cuenta tenderán a saldar inequidades históricas. López lo ratificó: «Les hemos demostrado que no habrá menos plata para nadie, se fija un piso para cada municipio y con los lineamientos que evaluamos no sale perdiendo ninguno, sin distinción política». A la espera de la respuesta del grueso de Cambiemos, el Ejecutivo piensa ponerse a trabajar lo antes posible en la formulación del proyecto de ley. Y en junio quiere tenerlo listo para que ese mismo mes lo debata la Cámara de Diputados, donde tiene amplia mayoría. Desde los 80′, los fondos de la coparticipación municipal se distribuyen de acuerdo a criterios que han quedado obsoletos y al humor del Gobierno provincial de turno. Con la ley que promueve Uñac y su equipo económico, el reparto tendría un marco legal que se debería respetar sí o sí, independientemente del color del poder central y de los intendentes. Uno de los cambios más importantes es la desaparición de un criterio que desde siempre ha desatado polémica: la cantidad de personal de cada municipio. En Casa de Gobierno entienden que es un despropósito, porque se termina premiando a los que más personal tienen. Es que mientras más trabajadores, más dinero le toca a la comuna en cuestión. El proyecto de ley de coparticipación será acompañado por otro que fija una serie de pautas que deberán cumplir los intendentes para cuidar los recursos. Es la ley de responsabilidad fiscal y apunta a darle mayor austeridad al gasto y ponerle un freno al incremento de designaciones de personal. Foto: Vocesescritas.com
Docentes universitarios convocan a un paro de 72 horas
El plenario de secretarios generales de la Conadu Histórica resolvió medidas de fuerza para los dìas 22 y 23 de mayo y 28, 29 y 30. Con la participación de Jaime Barcelona de ADICUS, el Plenario de Secretarios/as Generales de la CONADU Histórica resolvió la continuidad y profundización del plan de lucha por la recomposición salarial del 25 por ciento ya con paros de 48 y 72 horas para los días 22 y 23 de mayo; y 28, 29 y 30 del mismo mes. Asimismo se ratificó la adhesión a la marcha universitaria del jueves 17 a Plaza de Mayo. El día 23, en coincidencia con el último día de nuestro paro de 48 horas, marcharemos junto al resto de los gremios docentes de todos los niveles y el movimiento estudiantil en defensa de la Educación Pública, nuestros salarios y los estatutos y convenio colectivos de trabajo. En tanto que el día 30 de mayo, instalaremos una carpa docentes frente al ministerio de Educación donde se realizarán clases públicas, debates y el próximo plenario de Secretarios Generales para evaluar el estado de las negociaciones y la continuidad de plan de lucha. Recordamos que en la última reunión paritaria, la secretaria de Políticas Universitarias Danya Tavella, ratificó el techo salarial del 15%. Las cuatro cuotas ahora ofrecidas son: 4% en mayo (a cobrar en junio), 5% en agosto (a cobrar en septiembre), 3% en noviembre (a cobrar en diciembre) y 3% en diciembre (a cobrar en enero de 2019). La propuesta no contiene clausula gatillo, sino una revisión en diciembre. Todos los gremios presentes rechazaron la propuesta. En el marco del desborde inflacionario, la crisis financiera y el acuerdo stand by con el FMI, la CONADU Histórica rechaza y repudia una vez más el ajuste en curso contra los trabajadores activos, jubilados, precarizados y desocupados; ratificando la necesidad inmediata de un par activo nacional para terminar con esta política que impulsa el gobierno nacional y sus cómplices.
UDAP convoca paro para la semana que viene
El gremio, con mayor cantidad de asociados en la provincia, adhirió a una medida nacional de la CTERA, según confirmó el Secretario Adjunto del gremio. Trabajadores docentes de todo el país realizarán el próximo miércoles 23 de mayo un paro nacional de actividades para reclamar por la paritaria nacional docente y soluciones definitivas a los conflictos provinciales aún sin resolver. Así lo confirmaron dirigentes de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), que explicaron que la medida de fuerza será la actividad de cierre de una nueva Marcha Federal Docente que comenzará el 21 de mayo y culminará el 23 con una masiva movilización a Plaza de Mayo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En San Juan UDAP convocó a un paro de actividades sin asistencia a los lugares de trabajo, según confirmó el Secretario Adjunto del gremio, Luis Lucero. «Se cumplen 30 años de la primera marcha blanca, que demandó la participación de docentes de todo el país, por eso se celebra el día del trabajador de la educación. Cada jurissdicción tiene actividades preparadas, nosotros estamos visitando los departamentos y poniendo las escuelas en asambleas para incentivar a los docentes a participar de la medida de fuerza el miércoles 23 de mayo» aseguró.
Gobernadores Justicialistas reclamaron a nación alternativas al ajuste para reducir el gasto fiscal
En el marco de una cumbre realizada en Tucumán, se mostraron críticos de los criterios que busca imponer el Ejecutivo nacional, aunque dieron señales de garantizar la estabilidad institucional. Gobernadores justicialistas que participaron en Tucumán de la cumbre de la Zona de Integración Centro Oeste de América del Sur (Zicosur) reclamaron al gobierno nacional la aplicación de una política federal en materia de subsidios para reducir el gasto fiscal y se mostraron preocupados por la política económica. Si bien hubo declaraciones formales de apoyo institucional al gobierno de Mauricio Macri, pronto afloraron diferencias de enfoque sobre los criterios a adoptar para hacer frente a la crisis. El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, sostuvo que el gobierno nacional «tiene un déficit del 6 por ciento del PBI, mientras que en las provincias esa cifra se reduce al 0,5». «La solución es que la Nación deje de subsidiar las tarifas del gas y la electricidad a Buenos Aires y al Gran Buenos Aires, porque eso insume 15.000 millones de pesos al presupuesto nacional», indicó. Según Schiaretti, «si el gobierno nacional le transfiere los servicios a Capital Federal y al Gran Buenos Aires, como corresponde en un país federal, el déficit comenzará a bajar rápidamente». «Me preocupa que el gobierno nacional considere que la única política económica es la política cambiaria», sostuvo a su vez el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y agregó: “Ayer logramos superar una crisis importante pero el precio que vamos a pagar los argentinos será muy alto». Urtubey pidió no obsesionarse con la política monetaria y apostar a recomponer el tejido productivo: “Si estás pagando tasas superiores al 40%, explicame qué actividad productiva en la Argentina te da un rendimiento del 40%, no existe, no hay ninguna. Entonces, hay que plantear una Argentina que sea sustentable y esto no es sustentable”, subrayó. El anfitrión del encuentro, el tucumano Juan Manzur, aclaró que la decisión de recurrir al FMI por parte del gobierno nacional «no es un tema que evaluamos los gobernadores porque esa es una decisión del Presidente». «En el marco de una país federal como el nuestro, las provincias tenemos autonomía para fijar prioridades y podemos decir que en Tucumán no tenemos déficit fiscal; nuestra balanza comercial es positiva y ya cerramos las paritarias con todos los gremios estatales», agregó el mandatario. Y agrego: “A lo largo de tres años de nuestra gestión no hemos tomando ni un centavo de dólar de deuda externa». Domingo Peppo, gobernador de Chaco, exhibió un discurso menos crítico: “Estamos a la expectativa de las medidas que va a tomar el gobierno nacional para ver de qué manera podemos colaborar, porque la prioridad en estos casos es mantener la gobernabilidad». «Vamos a aportar todo lo que de nosotros dependa para garantizar confiabilidad de nuestro país porque de esa forma retornarán los créditos para el sector privado y esa es la preocupación que tenemos», indicó. Los gobernadores justicialistas llegaron a Tucumán para acompañar a Manzur en la cumbre del Zicosur, y también participaron de las actividades Sergio Casas (La Rioja) y Emilio Neder, vicegobernador de Santiago del Estero.
Inflación: el gobierno provincial preocupado por negociar la cláusula gatillo
Tras el índice de inflación de abril publicado por el INDEC, el gobernador Sergio Uñac, dijo que “ha dado un número muy alto”. Este martes, el Indec publicó el índice de inflación del mes de abril que legó al 2,1 por ciento, mientras que en el primer cuatrimestre, la inflación trepó hasta el 9,6 por ciento. Respecto a estos números, las alarmas por la cláusula gatillo comienzan a sonar en San Juan. “Por supuesto que se encienden algunas alarmas. Ha dado un número muy alto de inflación que en casi cuatro meses ha llegado a la primera pauta inflacionaria que puso el gobierno nacional en el presupuesto que después fue modificada del 10 por ciento al 15 por ciento.”, analizó el gobernador Sergio Uñac. “Tenemos que seguir trabajando, la provincia está de pie y con concreciones que hacen pensar que estamos pasando un presente y un futuro distinto para todos los sanjuaninos”, sostuvo el gobernador.
Macri: «Hay que acelerar y profundizar el ajuste»
Con una conferencia de prensa sin preámbulos que significó el paso del operativo contención de crisis al operativo por legitimar el regreso al Fondo y tirarle costos políticos a la oposición, el Presidente admitió que «hay que acelerar y profundizar» el ajuste. Ratificación del equipo económico, autocrítica y la frase con que confesó los condicionamientos. Además, Macri reconoció las órdenes de ajuste del FMI y lanzó su operativo para legitimar la vuelta al organismo. El presidente Mauricio Macri puso la «frutillita» final al postre del operativo contención de la fuerte crisis del dólar con 25 por ciento de devaluación, dilapidación de reservas y nuevo bono BOTE de endeudamiento, consideró «superada la turbulencia cambiaria», reconoció las órdenes directas de ajuste del Fondo Monetario Internacional y, en ese sentido, dio paso a un nuevo operativo: legitimar la vuelta al endeudamiento y condicionamientos con el FMI y obligar a la «oposición racional» a aceptar costos políticos por estas decisiones. «El mundo decidió que hay que acelerar la baja del déficit» fiscal, dijo Macri en una conferencia de prensa sin ningún preámbulo ni discurso desde la residencia presidencial de Olivos, en lo que fue el anuncio de que achicar el gasto del Estado es el condicionamiento del Fondo, que no hay otra alternativa y que el costo político de ello será repartido con la oposición que se sume al «gran acuerdo nacional». En ese punto, el jefe de Estado reconoció las órdenes directas y precisas del FMI con una insólita frase que intentó corregir sobre la marcha: «Nos van a decir en qué número, lo vamos a discutir, podemos reducir el déficit». No obstante, hizo un esfuerzo por intentar sostener que la auscultación y los condicionamientos del Fondo son tolerables a través de una comparación con un los hechos de corrupción de un exfuncionario del kirchnerismo: «Acá no hay gente que se lleva bolsos a conventos, no tenemos la limitación de que nos vengan a controlar». «El fondo no habló de leyes laborales ni de tipo de cambio. Acá no hay agendas ocultas. Ésta es una negociación pública. Después lo que hacemos para alcanzarlo es cosa nuestra. Acá nadie nos va a condicionar. Acá vamos por un apoyo. Todos quieren que a la Argentina nos vaya bien», repitió Macri. En su cruzada por legitimar la vuelta al endeudamiento con el organismo y la necesidad de un ajuste, el mandatario sostuvo que «esta tiene que ser una etapa de pragmatismo, de hacer lo que bueno para los argentinos» y, en esa línea, agregó que el «gran acuerdo nacional» del que habló Marcos Peña, el jefe de Gabinete, «es para acelerar la reducción del déficit, es todo a favor de los argentinos». «Vamos a tener un poco más de inflación y un poco menos crecimiento», reconoció también en línea con las palabras del titular de Hacienda, Nicolás Dujovne, como parte de las consecuencias de la «turbulencia cambiaria». Y remató su operativo legitimación a través de una cita a una película del famoso actor Jack Nicholson con la que volvió a comprometer a la «oposición racional» a aceptar el ajuste exigido por el FMI y absorver parte de la culpa política de esa decisión del gobierno nacional: «Por ahí tengo que mandar a todos a ver la película ´Alguien tiene que ceder´». Luego llegó el capítulo de la asunción de los errores, como las fallidas metas de inflación 2016-2017 y, por ahora, 2018: «La autocrítica que me hago es que he sido muy optimista, porque me he puesto metas ambiciosas». Sin embargo, tras sugerir el fracaso de sus «metas ambiciosas» como error, justificó esas equivocaciones en una supuesta falta de preparación de los argentinos: «Siento que como sociedad no podíamos afrontar un ajuste profundo de un día para el otro. Tampoco políticamente la Argentina estaba preparada para dar un debate serio». «Siento que pusimos metas demasiado optimista y alguna gente se irritó por eso. Y otra gente piensa que no hemos hecho un diagnóstico suficiente de lo que heredamos», dijo el líder PRO acerca de las críticas que recibió, ya no sorpresivamente, de sectores liberales, y remató: «Ahora hay que acelerar y profundizar». El último error que mencionó fue, tal vez, el que deja como conclusión el resurgido rol de Federico Sturzenegger, el titular del Banco Central de la República Argentina, en detrimento de la intervención del organismo por parte del devaluado Peña: «Tampoco estuvimos muy coordinados en ese 28 de diciembre, pero hay que recordar que el Banco Central es independiente». Respecto de Sturzenegger, Macri también anunció que la política contra la inflación volverá a ser su tarea exclusiva: «Vamos a delegar la responsabilidad de la baja de inflación en el Banco Central, él irá comunicando los pronósticos que tiene y las medidas que irá tomando, pero insisto en que es fundamental bajar la inflación». Consultado respecto de si la superación de la «turbulencia cambiaria» incluirá modificaciones y salidas de funcionarios, Macri lo descartó de forma contundente: «Ratifico el equipo económico y es responsabilidad del Presidente designar a sus colaboradores». Finalmente, se refirió al proyecto opositor para frenar los tarifazos que espera ser tratado por el Senado: «¿Quién más que yo querría no tener que aumentar tarifas? Esto es lo que vale la energía. Es mentira que la energía era gratis. La segunda mentira es que la energía es carísima, pagamos hasta un tercio de lo que pagan nuestros vecinos limitrofes. Y una tercera cosa, tenemos algo maravilloso que mencionar que es nuestros niveles de consumo». «Si reducimos el consumo, vamos a bajar nuestras facturas, vamos a dejar de importar, vamos a dejar de endeudarnos», agregó el mandatario, para finalmente tocar el punto central, es decir, si hará uso del veto en caso de que la iniciativa opositora se convierta en ley. «Lo que le digo al Congreso es que se aprobó un Presupuesto, el vigente. Pero no se puede avanzar en una propuesta que destruye el presupuesto que se aprobó. Tenemos que ser responsables, desde la responsabilidad estamos dispuestos a dialogar todo», finalizó.