La cartera que conduce Luis Etchevehere decretó asueto para este viernes sin especificar motivos. Desde ATE advirtieron que es para «evitar situaciones de conflicto ante los despidos» y rechazaron fuertemente la medida contra los trabajadores. El Gobierno argumentó que la medida responde al plan para «optimizar la utilización de los recursos del Estado Nacional». El Ministerio de Agroindustria, conducido por Luis Etchevehere, despedirá 330 trabajadores. Las autoridades decretáron asueto para este viernes y según trascendió es cuándo comenzarán a enviar los telegramas de despidos. Las cesaciones serían en un 50% en Capital Federal y el resto en las delegaciones de provincias. Por su parte, ATE rechazó fuertemente el plan de recorte de Cambiemos, que nuevamente apunta contra los empleados públicos. Hasta el momento, los despidos no incluyen a organismos como el SENASA y el INTA, donde también podrían aplicarse ajustes en la planta de personal. La cartera argumentó que inicia un programa de reducción de costos, en el marco de «optimizar la utilización de los recursos del Estado Nacional». A lo que la junta interna del gremio de estatales respondió con la emisión de un duro comunicado en el que advirtieron que la situación ha generado “un inevitable clima de zozobra entre más de tres mil trabajadores y trabajadoras que ven peligrar sus fuentes de trabajo”. En ese sentido criticaron: “A este clima de incertidumbre las autoridades le acaban de sumar un agregado innecesario: el asueto decretado, sin motivo aparente, para este viernes. No podemos dejar pasar esta incomprensible actitud de las autoridades que, lejos de calmar los ánimos y llevar tranquilidad, parecen estar empeñadas en echarle más nafta al fuego”. Respecto al asueto otorgado desde el ministerio, sostuvieron que “todos interpretamos que es para evitar situaciones conflictivas frente a eventuales despidos. Si este es un modo de confirmar los rumores, no es, claramente, el más feliz”.
Sigue sumando denuncias: el ginecólogo se presenta ante el otro juez por una nueva causa
Carlos Martínez fue citado a indagatoria para este viernes por parte del juez Guillermo Adarvez tras la primera acusación en San Juan por parte de una joven embarazada. El médico ya se visitó el despacho del otro juez, Pablo Oritja, donde se negó a declarar por un caso en Jáchal. Este viernes, el ginecólogo Carlos Martínez pasa por Tribunales para presentarse frente al juez Guillermo Adarvez por la denuncia de una joven embarazada de 22 años quien acusa que el médico le pidió un orgasmo y la manoseo. Cabe recordar que, por otra denuncia el juez de la 2da Circunscripción, Pablo Oritja, lo citó a indagatoria la semana pasada por una causa del año 2017 y se negó a declarar. En este sentido, Oritja también fue quien ordenó la detención de Martínez, quien se entregó a los pocos días, pero no logró que el ginecólogo declare ya que se abstuvo. Con un total de 13 denuncias, trascendió que su abogado Federico Petriniani ya no sería su defensor y pasaría a ser cliente de Mónica Sefair. Tras su paso por el médico legista, el médico estará frente al juez Guillermo Adarvez.
Expositores anti derecho al aborto generaron controversia en el Congreso
La cuarta jornada de debate en Diputados fue dedicados a especialistas de la salud. Algunos fueron cuestionados por su falta de rigurosidad científica y su búsqueda de generar polémica. La exhibición de un video que mostró la interrupción quirúrgica de un embarazo en el tercer trimestre generó cuestionamientos por la crudeza de las imágenes, al continuar este jueves el debate en comisión en Diputados sobre la despenalización del aborto. En la cuarta audiencia debate expusieron médicos, psicólogos y especialistas a favor y en contra, de forma intercalada, de la propuesta de legalizar la interrupción del embarazo hasta la semana 14. A diferencia de lo que ocurría hasta ahora, en esta cuarta jornada, los presidentes de las comisiones de Legislación General, Daniel Lipovetzky (PRO); de Legislación Penal, Gabriela Burgos (UCR-Jujuy); de Salud, Carmen Polledo (PRO) y de Familia, Alejandra Martínez (UCR-Jujuy) resolvieron intercalar las exposiciones a favor y en contra de la despenalización del aborto. “Esperemos que sea un buen modelo de funcionamiento y seguir con la línea de mucho respeto y altura que la sociedad espera”, aseguró Lipovetzky, al abrir el plenario de comisiones. Además reiteró que la audiencia se puede desarrollar sin la presencia de la totalidad de legisladores que integran las cuatro comisiones, y justificó la ausencia de algunos diputados por la continuidad de la actividad legislativa. Una de las exposiciones que trajo polémica, en tanto, fue la del médico Francisco Turri, obstetra del Hospital Austral que, a través de un video de un médico norteamericano mostró el procedimiento del aborto quirúrgico en el tercer trimestre, lo cual fue cuestionado por varios invitados que advirtieron sobre la crudeza de las imágenes. Una de las diputadas que se conmovió fue la radical Brenda Austin, quien a través de Twitter afirmó: «El doctor Turri mostró un video de un aborto en el tercer trimestre de gestación, lo cual no es lo que está en debate en ninguno de los proyectos. Respetar las reglas de discusión es fundamental para que podamos tomar una decisión informada». Ante esa situación, que generó un murmullo generalizado en la sala, Lipovetzky aclaró que “hay libertad para que cada expositor traiga el material que crea necesario”, y recordó que “muchas de estas imágenes están en internet», pidió: que sean «amplios para dar la posibilidad que cada expositor considere, después cada uno decide” y dio la palabra al siguiente expositor. En primer término expuso el neumonólogo Alejandro Videla, que se mostró en contra de la propuesta y consideró “discutible que la legalización del aborto sea el factor más importante para disminuir la mortalidad”. En cambio, Videla sostuvo que “la calidad de la atención médica a la embarazada, el manejo de la fertilidad, el analfabetismo de la mujer, la prevención de la violencia de género son las oportunidades de intervención para disminuir la mortalidad materna”. Por su parte, la psicóloga y sanitarista Alicia Stolkiner afirmó que “estamos discutiendo el acceso seguro para garantizar el derecho a la salud” y puso de relieve que “se ha avanzado en que el aborto no sea la principal forma de evitar un embarazo pero sigue siendo una medida de última instancia allí donde no se tuvieron los cuidados necesarios o no fueron posibles”. A su turno, el médico cirujano, Hugo Esteva (Academia Nacional de Medicina), que acompañó al presidente Mauricio Macri en 2016 en su viaje a Davos, Suiza, sostuvo que “una vez unidos el óvulo y el espermatozoide comienza una vida”, y destacó que “la única forma de cuidar a las mujeres es terminar con la cultura de la promiscuidad y la drogadicción que es causante de la mayoría de los embarazos no queridos”. En tanto, la endocrinóloga Cecilia Goodall puso de relieve la importancia de la educación sexual, al sostener que la información es “la solución a un embarazo no previsto: podemos actuar antes, podemos educar a nuestros hombres y mujeres con información concreta que le permitan tomar mejores decisiones”. Leandro Cahn, de la Fundación Huésped, aseguró que “no estamos discutiendo aborto sí o no, sino si desde el Estado se garantiza una práctica segura o si se decide mirar para otro lado”. La obstetra Carolina Comaleras dijo que el «aborto es una realidad en este país que no se puede negar y ahora mismo muchas mujeres que están gestionando su aborto como pueden».
Siguen los tarifazos, pero en el gas habrá cuotas con intereses
La «tensión» interna en Cambiemos provocada por la fuerte presión opositora para frenar el descontrol de los aumentos de servicios públicos culminó con una «salida consensuada» entre el PRO, la UCR y la CC: ratificaron todas las subas, pero en el gas el analgésico la posibilidad de pagar en cuotas las facturas de los meses de mayor consumo en los de menos con intereses. Las presiones de la oposición en el Congreso por frenar los tarifazos, las protestas sociales más los «chisporroteos» al interior de Cambiemos, finalmente, provocaron un ensayo de «propuesta intermedia», al estilo Elisa Carrió, un «aplanamiento» en el lenguaje Mario Negri o un «recalculando», en el Nicolás Massot style: el gobierno de Mauricio Macri estableció que continuarán todas las fuertes subas de los servicios públicos, pero en el caso del gas agregaron la opción del pago en cuotas las facturas de los meses de mayor consumo en los de menos, pero con intereses. Ése fue el acuerdo al que llegaron en la cumbre de Cambiemos en Casa Rosada, que fue encabezada por Marcos Peña, jefe de Gabinete de Macri, y contó con la presencia de Federico Pinedo -presidente provisional del Senado-, Emilio Monzó -titular de Diputados-, Massot -jefe de bloque del PRO en la Cámara baja-, los radicales Alfredo Cornejo -gobernador de Mendoza y titular del partido- y Negri, y Fernando Sánchez y Juan López por la Coalición Cívica de «Lilita». El Gobierno busca con esta «salida consensuada» desterrar la (¿aparente o simulada?) crisis interna al interior de la alianza política, disparada como respuesta a la fuerte presión opositora en torno a los tarifazos. El primer vocero a cargo de comunicar las conclusiones del cónclave fue Negri, que resumió: «Aplanamiento de las facturas de los dos bimestres de mayor consumo, mayo-junio y julio-agosto, se podrá posponer el pago del último aumento en tres cuotas bimestrales para todas las facturas emitidas entre el 1 de julio y el 31 de octubre, que corresponde a los meses de mayor consumo, de mayo a agosto. Las cuotas se harán efectivas en lo tres bimestres de menor consumo, el último bimestre de 2018 y los primeros de 2019. Esto es optativo para el consumidor». En línea apaciguadora, el diputado, además, pidió «desdramatizar, porque no hay ninguna crisis en Cambiemos». Y apuntó contra la oposición: «Los que sueñen con que le van a pegar al corazón de Cambiemos se equivocan». «No podemos volver al infierno. La oposición se expresó en el Congreso ayer; había proyectos que proponían volver al pasado. La cosa tiene que tener racionalidad», finalizó. Massot, quien fue criticado durante la jornada de ayer en el Congreso por esconderse tras unas cortinas, fue quien deslizó que el mecanismo incluiría que el pago prorrateado sea con interés. Es decir, pagar la misma suma de aumento que estaba estipulada, pero diferida y con el plus de intereses. Sin embargo, sostuvo que las modificaciones atacan «la estacionalidad, que los aumentos no sean en los meses de más consumo», y dejó en claro que no se trata de ningín freno a los tarifazos: «No es una marcha atrás, es un recalculando, por supuesto. En los meses de invierno, donde el consumo es mayor, se distribuye las facturas». Estos cambios anunciados no deberán pasar por el Congreso sino que serán aplicados directamente el Ejecutivo con el Ministerio de Energía. Esto deja fuera de debate a la oposición, que ayer no consiguió quórum por un diputado para imponer sus proyectos para congelar los precios.