El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi dispuso el congelamiento preventivo de decenas de billeteras virtuales vinculadas a la presunta estafa financiera con el token $LIBRA y ordenó a los principales exchanges mundiales revelar la identidad de sus titulares.
En un avance de fuerte impacto sobre la causa que investiga la presunta estafa piramidal con el criptoactivo $LIBRA, el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi ordenó el congelamiento preventivo de decenas de billeteras virtuales bajo sospecha de haber participado en el desvío de fondos.
En la misma resolución, el magistrado dispuso que las principales plataformas de intercambio (exchanges) del exterior entreguen de manera urgente los legajos de identidad de sus titulares y el historial completo de sus transacciones.
La medida cautelar fue dictada en sintonía con el requerimiento del fiscal Eduardo Taiano, quien basó su acusación en un pormenorizado informe técnico del Departamento Técnico de Cibercrimen de la Policía Federal Argentina (PFA).
Para el juez, el peligro de que los fondos se diluyan antes de la conclusión del proceso justificó la urgencia de la medida con el fin de asegurar un eventual decomiso del «producto o provecho obtenido de manera ilícita».
La ruta de los fondos y el esquema de «pitufeo digital»
La pesquisa tecnológica de la Policía Federal logró rastrear de manera lineal los movimientos financieros desde su origen hasta los puntos de salida del ecosistema criptográfico. Los investigadores identificaron lo que denominaron una «secuencia continua e ininterrumpida de transacciones on-chain« que conectan las billeteras del desarrollo del proyecto con el circuito internacional:
- Estructura del «Team Libra»: Las transferencias iniciales partieron desde las billeteras centrales del equipo técnico de desarrollo de la moneda virtual (Team Libra Wallets).
- Nodos de desvío: A través de una serie de billeteras intermedias que funcionaron como concentradoras, los fondos fluyeron hacia plataformas descentralizadas de intercambio de liquidez y puentes transaccionales entre distintas cadenas de bloques (como Jup.ag, FixedFloat y deBridge Finance).
- Maniobra de smurfing: Una vez centralizado el flujo de dinero, se implementó una estrategia de «pitufeo digital» para evadir las alertas de cumplimiento. Esta técnica consiste en la distribución diaria de montos fragmentados hacia múltiples billeteras controladas por Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (VASP), con el objetivo de enmascarar el volumen real, dificultar la trazabilidad y facilitar la posterior liquidación en monedas tradicionales (fiat).
El origen de la causa: el desplome del token
El expediente judicial reconstruye una maniobra clásica de manipulación de mercado. La investigación penal se inició tras el controvertido lanzamiento del criptoactivo $LIBRA y analiza los sucesos posteriores a una publicación en la cuenta oficial de la red social X del presidente Javier Milei el 14 de febrero de 2025, donde —según la denuncia original— se promocionaba el proyecto y el contrato inteligente para la adquisición del token.
Tras esa difusión, la cotización de la criptomoneda experimentó una burbuja especulativa instantánea, escalando de un valor inicial de u$s0,01 a rozar los u$s5. No obstante, pocas horas después de alcanzar su techo histórico, el precio del activo sufrió un colapso total. La brusca caída coincidió con la retirada masiva de aproximadamente u$s100 millones concentrada en un selecto y reducido grupo de billeteras, maniobra que dejó con pérdidas irreversibles a más de 40.000 ahorristas minoristas que habían ingresado al mercado tras la difusión en redes.
Requerimiento transnacional de datos de identidad
Con el propósito de revelar la identidad real detrás de las direcciones analizadas, Martínez De Giorgi libró órdenes de presentación digital dirigidas a los gigantes del sector: Binance, Bybit, OKX, CoinEx, FixedFloat y Bitfinex.
Estas compañías internacionales deberán suministrar al juzgado argentino:
- La documentación correspondiente al proceso de verificación de identidad de sus clientes (KYC – Know Your Customer).
- Los registros históricos de las direcciones IP de conexión.
- Las cuentas bancarias tradicionales que se encuentren vinculadas a los perfiles de usuario.
- El detalle de los movimientos, destinos de retiro y memorandos internos asociados a las cuentas bajo investigación.
La ejecución del requerimiento y el enlace con el exterior quedaron delegados al personal de Cibercrimen de la Policía Federal, con la asistencia de la división de Interpol para agilizar los canales de cooperación internacional ante la naturaleza descentralizada de los activos involucrados.
Fuente: https://www.datadiario.com/
