Por iniciativa del programa Onco San Juan, pacientes, familiares, acompañantes y voluntarios trabajaron la temática de la vuelta al trabajo con una psicooncóloga y una psicóloga laboral del Centro Oncológico de Excelencia (COE).
Profesionales del COE -el Centro Oncológico de Excelencia, un establecimiento de salud especializado en tratamientos e investigación de enfermedades oncológicas- fueron convocadas por el programa Onco San Juan para trabajar con pacientes, familiares, acompañantes y voluntarios en una temática que no siempre es tenida en cuenta tras el impacto de un diagnóstico de cáncer y el proceso que implica: cómo volver al trabajo y compatibilizar actividades y compromisos laborales con tratamientos médicos y cuidados.
Este martes 20 de octubre, las licenciadas Florencia Peña (psicooncóloga del COE y del Hospital Marcial Quiroga) y María Eugenia Olivera (psicóloga laboral, referente de Vinculación Comunitaria e Institucional del COE y Fundación COE) abordaron con los asistentes las sensaciones y conductas que aparecen luego de transitar un tratamiento para el cáncer y tener que enfrentar la reincorporación a la rutina del trabajo. Fundamentalmente plantearon estrategias y compartieron herramientas para poner en práctica, a partir de conceptos que cada uno de los presentes definió como la valoración del trabajo como espacio de crecimiento personal y profesional, el rol de las tareas antes de un diagnóstico y tras haberlo pasado y las labores como espacio de vinculación con otros. Además, propusieron como ordenar rutinas, tiempos y adaptaciones posibles. También hubo un momento de escucha de las experiencias personales.
“Un diagnóstico oncológico, entre tantísimas otros impactos físicos y emocionales, repercute y genera cambios internos y externos en cada una de las personas que lo recibe, inclusive en el entorno. Esta es una situación límite en la vida que plantea numerosos desafíos. Así como hay un vacío legal en el ámbito laboral porque hay tratamientos que exceden, por ejemplo, el tiempo que se contempla el permiso en el trabajo o secuelas que quedan y que impiden trabajar con normalidad, también hay un vacío de contención para el paciente y por eso nos pareció importante plantearlo”, propuso María Florencia Peña, quien además de especializarse en Psicooncología, está formada en lineamientos cognitivos-conductuales, duelo y cuidados paliativos (perspectiva que lleva adelante en el Hospital Marcial Quiroga).
Esta profesional además coordina grupos para pacientes oncológicos “Encuentro por una esperanza” y preside la Fundación Caminos- Ayuda al paciente oncológico y su familia.
Esta iniciativa se enmarca en el espacio Impulso Onco Emprender con propósito, un ciclo de charlas y propuestas diseñadas a medida de las necesidades de quienes son pacientes oncológicos pero que también incluyó a miembros de instituciones relacionadas con las patologías oncológicas, familiares y cuidadores o acompañantes y también para los voluntarios del programa Onco San Juan, que se lleva adelante desde la Dirección de Políticas para la Equidad. En este ámbito se dieron algunas charlas de capacitación y motivación para promover el emprendedurismo y la concreción de proyectos productivos sostenibles, adaptados a las posibilidades y necesidades de quien afronta estas enfermedades. Entre otras temáticas la formación incluyó manipulación de alimentos, marketing digital e Inteligencia Artificial, oficios como sublimación textil, entre otros.
El objetivo de brindar estas herramientas concretas se centra no sólo en la importancia de gestar oportunidades de autoempleo o salidas laborales sino también en fortalecer la autoestima, la participación e integración comunitaria y la generación de redes de apoyo que contribuyan al bienestar y a una mejor calidad de vida.

