Antonio José Mauad dejó la conducción del Servicio Meteorológico Nacional tras seis meses de gestión. Los trabajadores denuncian que la capacidad operativa del organismo se encuentra al borde de la parálisis.
La gestión de Antonio José Mauad al frente del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) llegó a su fin tras apenas seis meses de un segundo mandato marcado por la conflictividad laboral y el recorte presupuestario. El funcionario presentó su dimisión en un escenario crítico, donde el organismo se encuentra, según denuncian sus propios trabajadores, al límite de su capacidad operativa debido a una sangría constante de personal especializado y la falta de insumos básicos para la tarea técnica.
Desde el Ministerio de Defensa, cartera bajo la cual orbita el SMN, intentaron minimizar el impacto de la renuncia asegurando que se trataba de un movimiento que «ya estaba previsto». Según la versión oficial, la partida del director es una pieza más dentro del plan de “modernización” impulsado por el Gobierno de Javier Milei. El Ejecutivo promete que el reemplazo será anunciado este miércoles.
Para los trabajadores y especialistas, la renuncia de Mauad es el desenlace de una gestión que pudo afirmarse. Durante su breve paso por la dirección, se profundizaron los conflictos internos y se tomaron decisiones que fueron duramente cuestionadas por la falta de rigor técnico.
«Vino a hacer su trabajo que era despedir gente y se va«, indicaron a El Destape integrantes del organismo. Cabe recordar que Mauad ya había tenido un paso fugaz por la institución a principios de 2025, pero renunció por motivos personales. Luego, retornó en febrero de este año en una segunda etapa que resultó ser aún más breve y accidentada.
Vaciamiento en el SMN
El eje central del malestar radica en la política de recursos humanos. Entre 2023 y 2025, la institución sufrió la desvinculación de 121 operarios. A esa cifra se le sumaron este año 140 contratos que no fueron renovados, en un esquema de ajuste que contempla todavía más bajas en el corto plazo. Los trabajadores advierten que este vaciamiento no es gratuito: se está perdiendo experiencia fundamental para el monitoreo de fenómenos extremos como inundaciones, tormentas y olas de calor que ponen en peligro vidas humanas.
La supuesta «modernización» que pregona el Ejecutivo nacional es vista con escepticismo dentro del SMN. Mientras se eliminan puestos de trabajo con la promesa de implementar sistemas automatizados, las inversiones para renovar la tecnología obsoleta no llegan.
A la crisis operativa se suma una polémica ideológica que afectó la producción científica del servicio. Durante la gestión de Mauad, se ordenó retirar publicaciones vinculadas al cambio climático y se restringió el uso de dicho término en documentos oficiales, una medida que generó un rechazo unánime en la comunidad académica y científica. Con un horizonte de más despidos y sin un plan de inversión claro, el SMN enfrenta uno de sus momentos más oscuros, mientras el país queda cada vez más desprotegido ante las inclemencias del tiempo.
Fuente: https://www.eldestapeweb.com/

