Evo cuestiona nuevo tipo de cambio flexible y ve una “devaluación encubierta” El expresidente Evo Morales cuestionó hoy la decisión del Gobierno nacional de implementar un régimen cambiario flexible y sostuvo que la medida representa una “devaluación encubierta”, al considerar que el Estado dejará de defender el valor del boliviano frente al dólar. El pronunciamiento surge después de que el Ministerio de Economía dispusiera el inicio de la transición hacia un nuevo esquema basado en la oferta y demanda de divisas. “No estamos frente a una unificación del tipo de cambio. Estamos frente a una nueva devaluación encubierta de un gobierno que renunció a defender la economía del pueblo. Para que avance el mercado especulativo, pierden las familias bolivianas y los ahorristas de los fondos de pensiones”, sostuvo Morales, según un reporte de Unitel. La nueva política económica fue establecida mediante la resolución ministerial 245, que instruye al Banco Central de Bolivia (BCB) ejecutar el cambio de régimen, apuntando a fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos. Con esta disposición, Bolivia deja atrás el esquema de tipo de cambio fijo vigente desde noviembre de 2011, cuando Evo gobernaba el país y el BCB estableció el dólar en Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta. La transición al nuevo régimen se realizará tomando como base la oferta y demanda diaria de divisas en el sistema financiero, reflejando ya una primera cotización de Bs 9,73 por dólar que estará vigente desde este lunes 29 de junio. ”Desde hoy, ya no será el Estado quien defienda el valor de nuestra moneda, sino los especuladores quienes impondrán el precio del dólar. Una vez más, hacen que el pueblo pague el costo de su fracaso económico”, manifestó. LOS TIEMPOS
Libaneses se movilizan en Beirut contra el acuerdo que no obliga a tropas israelíes a retirarse de los territorios ocupados tras meses de ataques mortales
En Líbano, el acuerdo marco firmado con Israel provoca protestas y críticas Indignación por el acuerdo que no obliga a las tropas israelíes a retirarse de los territorios ocupados tras meses de ataques mortales. Después de que los gobiernos del Líbano e Israel firmaran el viernes un acuerdo marco, mediado por Estados Unidos, tras meses de negociaciones directas, los manifestantes salieron a las calles de la capital libanesa para expresar su indignación por el acuerdo. Muchos de los manifestantes ondeaban banderas del grupo Hezbolá, respaldado por Irán, que se ha enfrentado militarmente a la continua invasión y ocupación israelí de amplias zonas del sur del Líbano. Israel y Hezbolá llevan luchando desde octubre de 2023, con distintos niveles de intensidad, pero el primero ha intensificado el conflicto en dos ocasiones: primero en septiembre de 2024 y luego hace casi cuatro meses. Algunos de los críticos más acérrimos del acuerdo, que no obliga al ejército israelí a retirarse de las zonas que ocupa, han sido precisamente aquellos más afectados por la guerra de Israel, que ha causado la muerte de más de 4.200 personas y ha obligado a cientos de miles a abandonar sus hogares desde principios de marzo. “Después de todo lo que mi familia, mi pueblo, el sur y Dahiyeh han sufrido —la destrucción, el desplazamiento, el dolor y la pérdida— me resulta increíblemente difícil aceptar un acuerdo con el mismo Estado que llevó a cabo las acciones militares que devastaron nuestras comunidades”, dijo Ali Zaytoun, residente de los suburbios del sur de Beirut, conocidos como Dahiyeh. Zaytoun, quien administra una popular cuenta de Instagram llamada History of Dahieh, dijo que había sido desplazado en varias ocasiones debido a los ataques israelíes. “Imaginen que alguien destruye su hogar y su vida, y luego se espera que sigan adelante como si nada hubiera pasado”, dijo Zaytoun. “Mi protesta busca recordar a quienes sufrieron, defender a mi comunidad y expresar que este acuerdo no refleja la justicia ni el respeto que merecen las personas que vivieron esta guerra”. ¿Un nuevo Oslo? La intensificación de las hostilidades israelíes el 2 de marzo se produjo después de que Hezbolá atacara a Israel por primera vez en más de un año, tras el asesinato del líder supremo iraní, Ali Khamenei, en un ataque aéreo conjunto estadounidense-israelí contra Teherán dos días antes, y como respuesta a las más de 10.000 violaciones israelíes del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024. Ese mismo día, el gobierno libanés declaró ilegales las actividades militares de Hezbolá y posteriormente intentó, sin éxito, expulsar al embajador iraní. Su postura era que las acciones de Hezbolá habían provocado la ira de Israel en una guerra librada en nombre de Irán y no del pueblo del Líbano. Sin embargo, Hezbolá continuó combatiendo contra Israel en el sur del Líbano, donde el ejército israelí ha establecido lo que denomina una «zona de seguridad» que se adentra hasta 10 km (6,2 millas) en el territorio libanés. Ante la persistencia de los ataques, el gobierno libanés se sumó a las negociaciones con Israel, mediadas por Estados Unidos, a pesar de las objeciones de Hezbolá. El texto final del acuerdo de Washington de 14 puntos establece que Israel no tiene ninguna pretensión sobre el territorio libanés y que las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) serán, en última instancia, la autoridad en el sur del Líbano, «a la espera del desarme verificado» de grupos armados no estatales como Hezbolá. Quienes defienden el acuerdo señalan que Israel reconoce la autoridad del Líbano sobre su propio territorio, aunque los críticos afirman que el marco depende demasiado de Estados Unidos —principal aliado militar y diplomático de Israel y signatario del acuerdo— para su cumplimiento. “Es improbable que Estados Unidos actúe como mediador neutral y casi con toda seguridad se alineará con las posiciones israelíes siempre que surjan disputas sobre la interpretación o la aplicación del acuerdo”, dijo Karim Emile Bitar, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de San José de Beirut. “Esto crea un entorno de negociación fundamentalmente asimétrico en el que Líbano tiene poca influencia y escasas garantías efectivas.” El líder de Hezbolá, Naim Qassem, declaró que el acuerdo era «nulo y sin efecto», calificándolo de «humillante, vergonzoso y una renuncia a la soberanía», mientras que Hassan Fadlallah, legislador de Hezbolá, advirtió sobre un «conflicto interno» en el Líbano. El presidente del Parlamento, Nabih Berri, hizo un llamamiento a la calma, pero también declaró que el acuerdo era un intento de incitar a la discordia. Quienes apoyaban al gobierno afirmaron que, en un principio, no le quedaba más remedio que entablar negociaciones directas, dada su limitada influencia en una guerra donde Israel cuenta con superioridad tecnológica y el apoyo incondicional de Estados Unidos. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, escribió en las redes sociales tras la firma del acuerdo que este «tiene como objetivo lograr la retirada de Israel de todos los territorios libaneses», mientras que el presidente Joseph Aoun lo calificó de «primer paso» hacia la restauración de la soberanía del Líbano. Sin embargo, muchos analistas criticaron los términos finales del acuerdo. “Este acuerdo marco refleja esencialmente la realidad del equilibrio militar y político sobre el terreno, que se inclina decisivamente a favor de Israel”, dijo Bitar. Bitar afirmó que el acuerdo recordaba a los Acuerdos de Oslo, una serie de acuerdos mediados por Estados Unidos y firmados por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) e Israel en la década de 1990. “Aquí vemos un patrón similar: los negociadores israelíes buscan el reconocimiento y consiguen que la otra parte renuncie a su poder de negociación sin ofrecer un calendario vinculante ni obligaciones recíprocas”, añadió. El sábado, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, insistió en que los soldados permanecerán en el Líbano hasta que Hezbolá sea desarmado. Dependencia de Estados Unidos Días antes de la firma del acuerdo marco de Washington, Irán y Estados Unidos acordaron un memorando de entendimiento (MdE) que tiene como objetivo poner fin a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a
San Juan cuenta con un nuevo Centro de Desarrollo Infantil para acompañar a las familias y potenciar el desarrollo de la primera infancia
El acto de inauguración del CDI, que se encuentra en Rawson, fue encabezado por el gobernador Marcelo Orrego. El nuevo centro está en el barrio Valle Grande. En la actualidad hay 14 en construcción El gobernador Marcelo Orrego encabezó la inauguración de un nuevo Centro de Desarrollo Infantil (CDI) en el departamento Rawson, un espacio destinado al cuidado, la contención y el desarrollo integral de niños y niñas de entre 45 días y 3 años. La obra representa una nueva inversión provincial en primera infancia y amplía las oportunidades de acompañamiento para las familias sanjuaninas. Participaron del acto el intendente de Rawson, Carlos Munisaga; los ministros de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero, y de Gobierno, Laura Palma; autoridades provinciales y municipales. Durante la inauguración, el gobernador Orrego dijo: «Este Centro de Desarrollo Infantil es una inversión en el futuro de San Juan. Aquí los niños reciben cuidado, contención, estimulación temprana y oportunidades fundamentales para su desarrollo, mientras sus familias cuentan con un espacio seguro y profesional que los acompaña. Nosotros resolvemos lo urgente, trabajamos en lo importante y diseñamos el futuro de la provincia; y ese futuro siempre empieza por nuestros niños”. En este contexto, el ministro de Familia y Desarrollo Humano destacó la magnitud de la red de atención que se está consolidando en la provincia. “Este CDI es el sexto en Rawson y el undécimo en la provincia. Además, tenemos 14 en construcción; ya están terminados los 13 restantes y solo resta la incorporación del mobiliario”, señaló. Asimismo, explicó que estos edificios fueron diseñados específicamente para trabajar con la primera infancia. “Cuentan con mobiliario adaptado, baños, lavamanos y practicunas para niños desde los 45 días hasta los 4 años de edad. También desarrollamos un programa nutricional con especialistas y contamos con psicólogos, psicopedagogos y docentes. Hacemos especial hincapié en la estimulación temprana, mientras que el Ministerio se hace cargo del personal que trabaja en estos centros”, agregó. La obra forma parte de una política provincial orientada a fortalecer la primera infancia, entendiendo que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo de las personas y para la construcción de una sociedad con más oportunidades.Este nuevo establecimiento se incorpora a la red de Centros de Desarrollo Infantil impulsada por el Gobierno de San Juan en distintos departamentos de la provincia. Con su inauguración, ya son once los CDI finalizados y puestos en funcionamiento con fondos provinciales, distribuidos en cinco departamentos. La continuidad de estas obras representó un importante desafío para la Provincia. Muchas permanecieron paralizadas durante meses luego de que el financiamiento nacional previsto dejara de ejecutarse. Frente a esta situación, el Gobierno de San Juan decidió asumir con recursos propios la finalización de los trabajos, garantizando la concreción de infraestructura esencial para las familias sanjuaninas. La ejecución de estos espacios se desarrolló de manera articulada entre el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía y el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, consolidando una política pública que busca acercar más servicios y mejores oportunidades a los sanjuaninos. Los Centros de Desarrollo Infantil brindan espacios seguros y adecuados para el cuidado, la nutrición, el juego y la estimulación temprana, favoreciendo el desarrollo integral de niños y niñas. Además, constituyen una herramienta clave para acompañar a las familias, permitiendo que madres, padres y cuidadores accedan a mayores oportunidades de estudio, capacitación y trabajo. La obraEl nuevo edificio cuenta con una superficie aproximada de 240 metros cuadrados y dispone de acceso principal, área administrativa, cocina, lactario, deambulatorio, salas para niños de 2 y 3 años, comedor, sanitarios, sanitarios accesibles, patios internos y patio técnico. Desde allí se brindará atención integral mediante asistencia nutricional, estimulación temprana y actividades de psicomotricidad, en un entorno diseñado bajo criterios de seguridad, accesibilidad e inclusión. La infraestructura fue construida con estructura metálica sobre platea de hormigón armado e incorpora materiales especialmente seleccionados para el uso infantil, como pisos antigolpes y aislaciones térmicas y acústicas.La puesta en funcionamiento de este nuevo Centro de Desarrollo Infantil refleja una decisión de gestión orientada a invertir en la primera infancia, fortalecer a las familias y generar más oportunidades para las futuras generaciones de sanjuaninos.