Con el 99,21% de los votos contabilizados, el candidato de la derecha radical Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia con el 43,70%, superando por poco más de dos puntos al izquierdista oficialista Iván Cepeda (Pacto Histórico), quien obtuvo el 40,93%.
En una jornada electoral marcada por una profunda polarización y un fuerte despliegue de seguridad, los colombianos acudieron a las urnas este domingo para definir el rumbo político del país. Con el 99,21% de las mesas escrutadas, los resultados oficiales consolidan un escenario de segunda vuelta: el candidato de la derecha radical, Abelardo de la Espriella, se impuso por poco más de dos puntos porcentuales sobre el postulante de la izquierda oficialista, Iván Cepeda.
Los datos consolidados por la autoridad electoral confirmaron que De la Espriella, representante del Partido de los Defensores de la Patria, cosechó el 43,70% de los sufragios.
Por su parte, Cepeda, el senador de 63 años que encabeza la propuesta de continuidad del frente oficialista Pacto Histórico, alcanzó el 40,93% de los votos. Al no haber logrado ninguno de los once aspirantes la mayoría absoluta, ambos dirigentes dirimirán la presidencia en un balotaje fijado para el próximo 21 de junio. En un distante tercer lugar se ubicó la senadora Paloma Valencia, del Partido Centro Democrático, quien obtuvo el 6,92% del respaldo popular.
Los perfiles en pugna: dos modelos de país contrapuestos
La definición electoral del próximo mes pondrá frente a frente a dos estructuras ideológicas y proyectos de Estado completamente antagónicos:
- Iván Cepeda (Pacto Histórico): Heredero político del actual mandatario Gustavo Petro, quien por restricciones constitucionales no cuenta con posibilidad de reelección. Tras emitir su voto en un barrio popular de Bogotá, el candidato oficialista buscó capitalizar el voto de confianza al asegurar: “Celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia”. El espacio defiende el quiebre histórico que significó el acceso de la izquierda al poder en un país tradicionalmente gobernado por élites conservadoras.
- Abelardo de la Espriella (Partido de los Defensores de la Patria): Abogado de 47 años apodado «El Tigre», quien articuló una propuesta de corte antisistema y fuertemente confrontativa. Al momento de sufragar en su natal Barranquilla, rodeado de un imponente esquema de seguridad, afirmó: “Hoy estamos defendiendo la democracia y la libertad de Colombia. Vamos a ganar en primera vuelta para derrotar a la tiranía”. Su plataforma se alinea con los liderazgos regionales de Nayib Bukele en El Salvador y Javier Milei en la Argentina.
Claves de la plataforma de la derecha radical
El avance de la postulación de De la Espriella se sustenta sobre un discurso de mano dura frente a lo que analistas locales califican como la peor ola de violencia de la última década. Sus principales promesas de gestión incluyen:
- Seguridad y Defensa: Autorización de bombardeos tácticos y un fortalecimiento presupuestario y operativo de las Fuerzas Armadas.
- Infraestructura carcelaria: Construcción de 10 megacárceles de máxima seguridad y la promesa de «muerte o cárcel» para las estructuras mafiosas y del narcotráfico.
- Reforma institucional: Eliminación definitiva de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el tribunal de justicia transicional surgido del acuerdo de paz.
- Ajuste económico: Reducción del tamaño y la estructura del Estado en un 40%.
Monitoreo internacional y contexto de campaña
El desarrollo de los comicios fue seguido con especial atención por la administración de los Estados Unidos. La relación bilateral, históricamente estrecha, experimentó severas tensiones durante el mandato de Petro debido a discrepancias con Washington, desde donde se responsabiliza al actual gobierno por el repunte en los indicadores de narcotráfico.
La campaña presidencial transcurrió en un clima de extrema tensión, condicionado por atentados mortales perpetrados por grupos guerrilleros, el asesinato de un aspirante a la presidencia y la negativa de los principales candidatos a debatir públicamente. Pese a los temores iniciales, la jornada en la que estaban habilitados para votar más de 41 millones de ciudadanos se desarrolló sin incidentes mayores, bajo la estricta vigilancia de los cuerpos de seguridad nacionales.

