Marcha de Sacrificio: Generación Z, transportistas y familiares de fallecidos en protestas llegaron a Lima para reclamar justicia
La marcha en Lima congregó a deudos de las víctimas de la represión de 2022 y 2023, colectivos juveniles y gremios de transporte que cuestionan la falta de sanciones y la crisis de seguridad bajo el gobierno de José Jerí.
La marcha en Lima reunió este 28 de enero a miles de ciudadanos pertenecientes a los colectivos de la Generación Z, a transportistas y a familiares de fallecidos en protestas que viajaron desde Ayacucho, Andahuaylas, Juliaca, Cusco, Pichanaqui y Huancabamba para exigir justicia por los asesinatos ocurridos durante la represión de diciembre de 2022 y enero de 2023 en medio de las marchas contra el gobierno de Dina Boluarte. La movilización, denominada Marcha de Sacrificio, avanzó hacia el centro de la capital con fotografías de las víctimas y consignas contra la impunidad.
En la primera línea caminaron padres, madres y niños que perdieron a sus familiares por impactos de bala. Varios arrastran secuelas físicas y procesos judiciales sin resultados. Denunciaron que las investigaciones fiscales no avanzan y que las responsabilidades políticas y militares siguen sin establecerse. Su demanda principal es que el Estado reconozca los crímenes y garantice sanción efectiva.
A ellos se sumaron colectivos de la Generación Z, que convocaron a través de redes sociales y se concentraron en puntos como la Universidad San Marcos. Los jóvenes expresaron rechazo a la corrupción, al Congreso y al Ejecutivo. En sus pancartas se leyeron mensajes contra José Jerí y contra los partidos políticos, a los que responsabilizan por la continuidad de la crisis institucional.
Los transportistas confirmaron su participación tras los recientes asesinatos de conductores en Carabayllo y Comas. Julio Campos, vicepresidente de la Alianza Nacional de Transportistas, señaló que la extorsión y los ataques con armas de fuego a empresas y choferes evidencia la falta de control del Estado.
Familiares de víctimas de la represión policial recorrieron kilómetros para llegar a Lima y exigir justicia
Los familiares de fallecidos en protestas iniciaron su desplazamiento desde distintas regiones del país. El primer grupo en iniciar el recorrido fue el de Juliaca, quienes desde el 23 de enero dieron inicio a la movilización. Conforme pasaron los días, se unieron los familiares de las zonas de Huanta, Andahuaylas, Cusco, Pichanaqui y Huancabamba. primera coPartieron desde Ayacucho, Andahuaylas, Juliaca, Cusco, Pichanaqui y Huancabamba.
Al llegar a Cañete, efectivos policiales detuvieron a los choferes de las unidades de transporte que acompañaban la marcha. Ante los reclamos de los ciudadanos fueron liberados horas después para retomar su caminata a la capital.
Durante las primeras horas de la mañana de este 28 de enero, los familiares se concentraron en el óvalo Curva de Nueva Esperanza en Villa Maria del Triunfo. Tras caminar varias horas, llegaron a la estación Arriola del tren de Lima, donde se detuvieron para almorzar y posteriormente continuar la jornada hasta llegar al Palacio de Justicia.
Entre sus demandas se encuentra el reclamo por la desactivación del Eficavip, Equipo Especial de Fiscales para casos con Víctimas durante las Protestas, por parte del fiscal Principal reclamo es desactivación por parte del fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez.
Entre los participantes se encuentran heridos de bala de aquellas jornadas. Uno de ellos es Reyder Hinostroza Machaca, quien recibió un disparo en el muslo derecho en Ayacucho cuando auxiliaba a un manifestante. Señaló que aún sufre dolor, inflamación y pérdida de sensibilidad.
Los deudos y sobrevivientes afirman que vuelven a marchar porque sienten que no han sido escuchados. Buscan que se esclarezcan los hechos y que las muertes no queden impunes.
Generación Z y transportistas se unieron a la marcha de sacrificio
La Generación Z convocó a través de las redes sociales a la cidadanía a uniser a la marcha de sacrificio. Jóvenes y adultos se reunireon en diferentes puntos de la ciudad, como en la puerta 2 de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y puntos de la avenida Grau en el centro para dar la bienvenida a los familiares de los asesinados en el sur.
Durante la jornada se registraron incidentes entre manifestantes y efectivos policiales durante marcha, luego de que la PNP intentara desviar la movilización por la avenida Héroes Navales, mientras los manifestantes exigían avanzar por la avenida Abancay. Tras algunos momentos de tensión, la situación fue controlada y la marcha continuó con dirección al Congreso.
Ante esto el tránsito vehicular fue restringido en la avenida Abancay. Buses intentaron dar la vuelta en U ante la presencia de manifestantes en el centro de Lima. Además se bloqueó el jirón Huallaga con la avenida Abancay en ambos sentidos.
Su participación en la marcha en Lima se relaciona con una protesta política más amplia: colectivos juveniles convocaron la movilización como una respuesta al escándalo del Chifagate, que ha puesto en cuestión al presidente José Jerí por reuniones no registradas con un empresario chino y falta de transparencia. Ellos demandaron que “José Jerí no puede pasar ni un mes más en Palacio” y exigen una salida del poder ante lo que consideran abandono e impunidad.
A la par, un sector del gremio de transportistas anunciaron su adhesión a la protesta. El vicepresidente de la Alianza Nacional de Transportistas, Julio Campos, señaló que el sector vive en constante incertidumbre por los ataques con armas y explosivos contra buses y negocios, y que salen a las calles para defender la vida. Campos denunció el asesinatos de un chofer y un colectivero, en Carabayllo y Comas respectivamente, a manos de sicarios. Los hechos ocurrieron 24 horas antes de dar inicio a las movilizaciones en la capital.
Horas antes del desarrollo de las movilizaciones en el centro de la ciudad, Renzo Reggiardo, alcalde de Lima, informó el despliego de 15 drones y la activación de 160 cámaras. Reggiardo comentó que dicho desplieque tenía el fin de monitorear y proteger a los vecinos y al patromino cultural.








