Es un hallazgo del Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ. Acaba de ser publicado por una de las más prestigiosas y señeras revistas científicas del mundo. “Taytalura alcoberi”, «abuelo de los lagartos» y de los animales con escamas, era un pequeño ser conviviendo con los primitivos dinosaurios. El fósil, descubierto por el paleontólogo Dr. Ricardo Martínez, es el primero en su tipo hallado en toda Sudamérica. San Juan, 27 de Agosto de 2021 Por Fabian Rojas Aunque estaban de campaña paleontológica y los descubrimientos de fósiles no son casuales, el pequeño cráneo podría haberse confundido con piedras –de hecho, estaba dentro de un sedimento o concreción- o haber pasado inadvertido por su mimetización con el polvo de Ischigualasto. Pero no. Hoy ese minúsculo fósil de apenas dos centímetros es tan pero tan enorme en su significancia para la historia de la evolución, que es parte de una de las publicaciones científicas más prestigiosas del mundo: la Revista Nature. Y este resultado magnífico es producto de trabajos y estudios arduos, minuciosos, precisos, algo así como quirúrgicos, de la Paleontología de la UNSJ.Ese cráneo de pequeño reptil, que habrá medido unos 15 cm de largo, ancestro de lagartos, serpientes e iguanas y que ahora, 231 millones de años después de su vida se llama “Taytalura alcoberi”, estaba en la parte norte del sitio conocido como la “Cancha de Bochas”, sector donde afloran rocas de la Formación Ischigualasto. Y estaba completo y preservado tridimensionalmente, “algo inusual en este tipo de fósiles tan pequeños y frágiles”, se sorprende aún el paleontólogo del Instituto y Museo de Ciencias Naturales (IMCN) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, el Dr. Ricardo Martínez, su descubridor. Desde el sur de PangeaEl científico del IMCN – UNSJ describe que el animal hallado, primero en este tipo encontrado en toda Sudamérica y similar a una lagartija, poseía grandes órbitas, un cráneo ampliado hacia atrás como el de un camaleón y que los huesos de su cráneo están adornados con muchos huecos pequeños. Dice que sus dientes no se hallan en orificios como en los humanos, ni en un escalón como en muchos lagartos, ni pegados como en los esfenodontes, sino introducidos en un largo canal, “un modo único nunca visto en otros reptiles”, remarca. La descripción es profundizada con el linaje de pertenencia: asegura que las características anatómicas de “Taytalura alcoberi” muestran que “es un representante temprano de los lepidosauromorfos, grupo que incluye a los actuales lepidosaurios, (lagartos, serpientes y esfenodontes), que hoy rondan en las 10.000 especies y que tuvieron su origen en el mismo período que los dinosaurios, los cocodrilos, los pterosaurios y los mamíferos”. Martínez subraya que otros lepidosaurios tempranos “se han hallado en rocas de edad semejante en Europa, pero Taytalura no sólo parece ser ancestral a todos ellos en su aspecto, sino que es el primero hallado en el sur de Pangea, mostrando que la evolución del grupo no sólo ocurrió en el norte”.Y, como explica Ricardo Martínez, en aquella antigüedad de Pangea de hace unos 230 millones de años, cuando todos los continentes formaban una única masa donde existían extensos desiertos, Ischigualasto era distinto, “con abundantes helechos, coníferas y plantas glossoptéridas o helechos con semilla, en un mundo que aún no conocía las flores”, dice. En ese escenario animales pequeños como Taytalura se movían velozmente cazando insectos. El parentescoEn el IMCN – UNSJ el reptil recibió el nombre de“Taytalura alcoberi”. “Tayta” es “abuelo” en quechua; “lura” es “lagarto” en el lenguaje cacán, de los diaguitas. Esto quiere decir abuelo de los lagartos. La especie es “alcoberi”, y es en honor a la trayectoria en el desarrollo de la paleontología de Oscar Alcober, director actual del IMCN. El sufijo “i” de alcoberi significa “perteneciente a”.Lo de “abuelo” de los lagartos y otros animales con escamas no es una construcción novedosa para un título periodístico, es literal porque “Taytalura alcoberi” está en el camino evolutivo hacia aquellos. “En la evolución existen los linajes diápsidos y sinápsidos. A los sinápsidos pertenece el humano y, por ejemplo, también “Pseudotherium argentinus”, aquel animalito antecesor de los mamíferos que vivió hace millones de años y cuyo cráneo se asemeja a la ardilla Scrat, de ‘La Era de hielo’. Lo que sucedió es que en el Paleozoico se produjo una bifurcación, que se da en que unos tienen una abertura temporal en el cráneo (sinápsidos) y otros que tienen dos aberturas (diápsidos), que las tienen todos los dinosaurios. Los diápsidos, a su vez, se dividieron en dos grandes linajes hace unos 250 millones de años, a comienzos de la Era Mesozoica: Arcosauromorfa, que es el que había dado origen a los dinosaurios, cocodrilos y aves, y Lepidosauromorfa o Lepidosauria, que dio origen a Squamata (animales con escamas). En este último entran los lagartos, serpientes, lagartijas, iguanas y “Taytalura” es el ancestro de todos estos animales actuales. Es un lepidosauromorfo que se encuentra entre ese diápsido muy primitivo y el camino hacia lagartos y serpientes. De allí la importancia, por eso ahora está en la Revista Nature”, reflexiona Ricardo Martínez. El principioCuando el equipo de investigación estaba en 2001 de campaña en Ischigualasto buscando fósiles, entre sus integrantes había un voluntario aficionado a la fotografía que no paraba de disparar el flash. En una de tantas tomas captó a Ricardo Martínez levantando algo que había alertado su sentido de descubridor. Hay registros fotográficos, entonces, de cuando el paleontólogo de la UNSJ levanta el cráneo del reptil. “Hizo con su máquina una secuencia completa desde cuando buscaba en el suelo el cráneo del animal y de cuando avisé a los demás”, recuerda Martínez. El tiempo pasado desde aquel 2001 hasta esta publicación en la Revista Nature se relaciona con diversos motivos. Uno de ellos, y crucial, tiene que ver con la preparación del fósil y, de allí en más, con los diferentes estudios que pueden desembocar, como en este caso, en grandes hitos de la ciencia.Ahora, el Dr. Martínez evoca que cuando hallaron el cráneo de “Taytalura alcoberi” al principio lógicamente no sabían bien de qué se trataba. “Pensábamos, sí, que
Volvió “Filmoteca”, el programa de culto que reúne clásicos, joyas e inhallables del cine
El programa que lleva más de veinte años emitiéndose por la TV Pública. 27 de Agosto de 2021 “Es muy hermoso lo que pasó en las redes”, dice Fernando Martín Peña, del otro lado del teléfono. Filmoteca, un programa de culto que reúne clásicos, joyas e inhallables del cine, volvió a televisión. La gente, su público, lo pedía a gritos. Desde que dejó de emitirse, en las redes sociales ansiaban su regreso. Y finalmente se consiguió: el sábado pasado en la pantalla de la TV Pública Peña y Roger Koza inauguraron una nueva temporada. El ciclo que empezó en el año 2000 contaba con Octavio Fabiano y Peña en la conducción. Iba de lunes a viernes a la medianoche. A los pocos años, la dupla fue Peña y Fabio Manes, y con el fallecimiento de Manes en el 2014, Peña condujo en soledad hasta que en el año 2016 se sumó Roger Koza, que ya participaba como invitado en algunas ocasiones. Roger y yo estamos todo el tiempo recibiendo mucho afecto y mucho cariño por parte del público, y eso, como es evidente, nos da una enorme felicidad. Hay algo muy imprevisto y muy hermoso”, cuenta el docente, programador e investigador de cine. “Este regreso particular implica un pequeño cambio de formato porque, como antes era semanal y ahora va los fines de semana, hay que pensar el ciclo de otra manera. Vamos a grabar el viernes 3 como para empezar a salir el 4 con esta estructura nueva. Veremos qué le parece a la gente, pero la idea es mantener el espíritu, aún en este nuevo formato; yo creo que se va a poder”. Historiador, investigador, coleccionista, crítico, docente, programador. Son muchas las palabras que definen a Fernando Martín Peña pero todas tienen un tronco común: el cine. Entusiasta por naturaleza, participó y participa de distintos ciclos en diferentes lugares. Pero quizás todos el gran público lo conozca por Filmoteca, un verdadero programa de culto, pero ¿qué significa eso? “Uno siente una responsabilidad porque si hay seguidores del programa, si existe ese culto, entonces el programa no es del todo nuestro: es nuestro y de la gente que lo sigue, que lo quiere, que lo defiende. Eso te obliga a pensar todo muy bien”, responde. Basta haberlo visto un par de veces para entender lo que genera: el acting de los conductores para presentar determinados films. Era normal verlos disfrazados acorde al eje temático de las películas. Incluso hubo una ocasión en que Peña apareció desnudo —al menos el torso: lo que se vio— frente a la cámara. Anécdotas, datos biográficos, contextualizaciones, pequeños comentarios incisivos o aportes intelectuales magníficos… todo eso y mucho más fue, es y, por suerte, seguirá siendo este programa de televisión especializado en el séptimo arte. “Si realmente funciona así —continúa— es una demostración que, por lo menos en el campo cultural, viene a ser la oferta lo que determina la demanda y no como dice el mercado, que sería al revés. Y la razón me parece que tiene que ver con que nadie puede elegir algo que no se le presenta como una opción. Esto lo digo por la falacia que escucho muchas veces del empobrecimiento general de la televisión, de los medios en general, los diarios que han dejado de hacer periodismo informativo, algo que antes era imprescindible, incluso detrás de la agenda política que cada medio siempre tuvo, había una función informativa que se abandonó…” “Y me parece que un fenómeno como este demuestra la falacia de pensar que eso es así, que todo se ha empobrecido porque hay que darle a la gente ‘lo que la gente quiere’. Nadie se puede arrogar saber qué es lo que la gente quiere porque ‘la gente’ es una entidad muy diversa que no puede elegir lo que no se le ofrece. Dentro del terreno cultural sería bueno empezar a pensar al revés para comprobar que la gente acompaña”, concluye Peña. Filmoteca se emite los sábados y es es uno de los programas más vistos de la TV Pública. Los fanáticos lo agradecen. Fuente: Infobae