INTERNACIONALES

Detienen en Brasil un genocida imputado por el secuestro de Rodolfo Walsh y será extraditado

Gonzalo «Chispa» Sánchez», argentino acusado de crímenes de lesa humanidad y de haber participado de los grupos de tareas de la Escuela Superior Mecánica de la Armada que secuestró al reconocido escritor durante la última dictadura, fue detenido en Río de Janeiro. Será el primer caso de extradición de un genocida bajo el gobierno de Bolsonaro.

Después de años de estar prófugo y de idas y vueltas en la Justicia del país vecino, finalmente la Policía Federal brasileña arrestó en el interior Rio de Janeiro al represor argentino Gonzalo «Chispa» Sánchez, uno de los genocidas imputados de la Causa Escuela Superior Mecánica de la Armada (ESMA) por su participación en el grupo de tareas que secuestró, asesinó y desapareció a Rodolfo Walsh en 1977, además de haber formado parte en los vuelos de la muerte durante la última dictadura cívico militar.

Según confirmaron a Télam fuentes diplomáticas, Sánchez, el ex prefecto que era conocido como «Chispa» u Omar en el centro clandestino, fue detenido en la tarde del lunes por la Policía Federal brasileña en la ciudad de Paraty, en la región sur del estado de Río de Janeiro, por una orden de captura del Supremo Tribunal Federal de Brasil para extraditarlo a la Argentina.

Sánchez, de 69 años, fue detenido por orden del juez Luiz Fux, del Supremo Tribunal Federal, que tramita la extradición. Según el portal El cohete a la luna, se le informó la detención vía telefónica al juez Rodolfo Canicoba Corral, a cargo de la megacausa ESMA desde que Sergio Torres pasó a la Suprema Corte bonaerense. El genocida estaba prófugo y buscado por más de 900 hechos en ese centro clandestino.

«El pedido de prisión preventiva para extradición fue formulado por la representación nacional de Interpol, con base en informaciones de las Alertas Rojas incluidas allí por las autoridades argentinas», informó a través de un comunicado la Policía Federal de Brasil, que enfatizó que el represor participaba también de los llamados ‘vuelos de la muerte’ para lanzar al Río de la Plata y al Océano Atlántico a secuestrados detenidos desaparecidos.

Sánchez había sido detenido en 2013 en la ciudad de Angra dos Reis, también en el litoral sur de Río de Janeiro, para extradición, pero en 2016 obtuvo la prisión domicilaria, de la que se escapó. Se había radicado en Brasil para trabajar en la industria naval.

Un nuevo pedido de captura llegó en 2019 y el Supremo Tribunal Federal autorizó la extradición hacia Argentina. El pedido de captura reciente fue realizado el 29 de enero por el ministro Fux, de la máxima instancia judicial brasileña.

Las instituciones involucradas en la captura del represor se encuentran en el primer plano de tensión política de Brasil. El Supremo Tribunal Federal investiga esta semana a Bolsonaro por supuesta manipulación para controlar las investigaciones sigilosas de la Policía Federal.

Será el primer caso de extradición sobre asuntos de derechos humanos del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, quien reivindica a la dictadura militar brasileña y recientemente elogió a los ex dictadores Alfredo Stroessner, de Paraguay, y Augusto Pinochet, de Chile.

Los autores de crímenes contra la humanidad en Brasil no fueron juzgados en virtud de la Ley de Amnistía de 1979, que permitió la transición democrática pero también una barrera para evitar procesar a los militares.

Deja un comentario