Guillermo Benelbaz, Secretario Administrativo de Salud, indicó que desde hace diez meses la provincia cubre costos de vacunas, diálisis, medicamentos para hemofílicos y también medicamentos ambulatorios. Además de la cobertura de medicamentos de beneficiarios de Incluir Salud El Secretario administrativo de Salud, Guillermo Benelbaz, explicó que a pesar de los reclamos y las cartas documentos enviadas a Nación no hay por el momento respuestas y la provincia sigue haciéndose cargo de los costos de medicamentos y prestaciones. Desde hace once meses la Provincia viene financiando los faltantes en medicamentos y coberturas los que rondan ya los $160 millones. “Nos deben dinero de aportes que se realizaron para cubrir la demanda de vacunas, de diálisis y de medicamentos para beneficiarios del programa Incluir Salud. Enviamos carta documento y expediente para reclamar los fondos que se destinaron ante la falta de nación, de manera que quede constancia y luego continuar con los reclamos en los sectores que correspondan”; dijo Benelbaz. Al ser consultado si la restitución se hace con la actualzición debido a la instabilidad de los mercados y como parte de los insumos son en dólares expresó: “Debe ser así, nunca nos respondieron los reclamos están. Teniendo en cuenta que los insumos médicos están dolarizados, por lo que han sufrido un fuerte incremento este año y el pago de estos temas que Nación no envió, se solicitaron ampliaciones de partidas que fueron aprobadas porque no hay un recorte en este presupuesto”. También debimos contener a beneficiario de Incluir Salud, como diálisis, medicamentos para hemofílicos y también medicamentos ambulatorios: “De los 160 millones, 38 millones corresponden a prestaciones de diálisis de beneficiarios de Incluir Salud”, apuntó. El funcionario además de estos costos que debe cubrir la provincia, reconoció que hubo un incremento de un 30% de pacientes en hospitales lo que llevó a tener que aumentar las partidas para Salud que es además lo que han pedido se contemple en nuevo presupuesto 2020. “Se han considerado los aumentos del dólar para el próximo año, por lo que se está hablando de un presupuesto total para salud sobre los $2200 millones entre Obra Social Provincia y Hospitales descentralizados”, señaló el funcionario. El funcionario además manifestó que cambiaron la metodología de las compras, las hacen mensualmente y en diciembre tienen previsto la adquisición de medicamentos oncológicos y para diabéticos.
GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA: ¿quién es Camacho, líder del golpe?
Estuvo al frente de las violentas protestas que durante semanas rechazaron el resultado electoral. Había prometido «llevar a Dios de vuelta al Palacio Quemado», donde ingresó el domingo con una biblia. Luis Fernando Camacho Vaca tiene 40 años, es un abogado y empresario vinculado a la explotación gasífera de la provincia de Santa Cruz, donde desde hace 17 años milita en organizaciones de derecha. Este domingo, ya consumado el golpe de Estado, ingresó a la casa de Gobierno en La Paz y desplegó una bandera y una biblia. Bajo su liderazgo, en las últimas semanas, sus seguidores prendieron fuego el edificio del Tribunal Electoral Departamental de Santa Cruz y dispararon con armas de fuego a manifestantes oficialistas. Nunca repudió la violencia ni pidió moderación. Tampoco apoyó la auditoria de la Organización de Estados Americanos (OEA) ni consultó sus decisiones con otros líderes de la oposición. Su única promesa fue la renuncia de Morales y «llevar a Dios de vuelta al Palacio Quemado”. Luego llevó esa violencia hacia La Paz y quedó como el líder más visible de la oposición de Evo Morales, opacando al Carlos Meza, candidato presidencial de la oposición. «Hicimos historia. No bajemos la guardia, ya dimos la estocada, terminemos el trabajo, saquemos las elecciones, empecémosle juicio a los delincuentes del gobierno, metámoslos presos», celebró este domingo. Con un fuerte componente racista, el Macho Camacho integra la Logia Caballeros del Oriente, un selecto grupo que defiende la supremacía de la élite cruceña, descendiente de europeos, en contraposición a la identidad indigenista del gobierno de Evo Morales. De joven, como otros hijos de familias acomodadas del departamento más rico del país, se unió a la Unión Juvenil Cruceñista, una organización civil calificada como «una especie de grupo paramilitar» por la Federación Internacional por los Derechos Humanos. A los 23 años, ya era su vicepresidente y, hace cuatro años asumió el mismo cargo en el Comité Cívico Pro Santa Cruz, la misma organización que su padre lideró entre 1981 y 1983, y que desde la asunción de Morales, en 2006, fue uno de sus más férreos opositores. Su liderazgo carismático y su personalidad histriónica le permitieron crecer rápido y desde febrero de este año se convirtió en el líder natural de todos los comités cívicos opositores del país. No afectó a su imagen que la Comisión Especial de Investigación de la Asamblea Legislativa Plurinacional creada para investigar el escándalo de los Panamá Papers lo identificara como uno de los ciudadanos que participó de la evasión fiscal que permitió este sistema de empresas offshore en paraísos fiscales. «Luis Fernando Camacho Vaca destacó el rol desempeñado como intermediario, que en el caso de los Papeles de Panamá, se caracterizaron por coadyuvar a personas y empresas a esconder sus fortunas en entidades offshore, lavar dinero y establecer esquemas de evasión de impuestos», denunció el informe. En su faceta pública, el líder cívico no se muestra como un empresario tradicional. Habla con un líder mesiático, siempre está acompañado por su Biblia y sus referencias a Dios, la religión y el destino del pueblo boliviano son constantes. En mayo pasado, la revista Forum, de Brasil, publicó una foto de una reunión que mantuvo con Ernesto Araujo, el canciller del presidente brasileño Jair Bolsonaro, para pedir su apoyo en el rechazo a la candidatura presidencial de Morales, quien consiguió la autorización de la justicia electoral para presentarse en los comicios del mes pasado, pese a haber perdido un referendo sobre su reelección en 2016.
GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA: desde el ejecutivo argentino no han emitido ninguna declaración en defensa de la democracia
Tras 24 horas en silencio, Macri pronunció la palabra «Bolivia» pero evitó decir «golpe de Estado» Antes de ingresar a la reunión de Gabinete que se realiza en Casa Rosada, el presidente saliente tuvo que referirse por primera vez a la crisis del país vecino con interrupción ilegal de la democracia obligado por una pregunta periodística. Expresó su «preocupación», pero no dijo «golpe de Estado». Mirá el video con sus palabras. Se prevé, o así debiera ser, que Macri y sus ministros analicen el tema en el encuentro de este lunes. Luego habrá una conferencia de prensa del canciller Jorge Faurie. Ayer, en un comunicado de prensa difundido tras la ejecución del golpe y la posterior renuncia de Morales, el gobierno argentino abogó por la paz social y sólo dijo «inestabilidad política» para describir la situación. Macri y Faurie se mantuvieron en silencio hasta hoy. El único funcionario del área que habló en público fue el embajador argentino en La Paz, Normando Álvarez García, quien aseguró que para el Poder Ejecutivo no hubo un golpe de Estado en el Altiplano. Mientras tanto, continúa la incertidumbre. Es que luego de la renuncia de Morales y de los funcionarios que formaban parte de la línea de sucesión, el país quedó virtualmente acéfalo. La vicepresidenta segunda del senado boliviano, la opositora Jeanine Áñez, aseguró públicamente que estaría dispuesta a asumir la conducción del Poder Ejecutivo para terminar con el vandalismo y encaminar el proceso hacia las nuevas elecciones.