INTERNACIONALES

Finalmente Moreno le soltó la mano y Assange quedó preso en Londres

El presidente ecuatoriano quitó la protección diplomática al hombre que en 2010 había publicado documentos con pruebas de atrocidades cometidas por las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán. Moreno aseguró que Gran Bretaña le garantizó que no será extraditado a un lugar donde su vida corra peligro. Rafael Correa lo tildó de traidor. 

Lenín Boltaire Moreno cumplió con las versiones que en las últimas semanas circularon por los pasillos del Palacio Carondelet y retiró el asilo al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, que inmediatamente fue sacado a empellones por la policía británica de la sede diplomática de país sudamericano en Londres. Si bien el propio Moreno había otorgado el año pasado la nacionalidad ecuatoriana al experto informático, la filtración de información que compromete a la familia presidencial en oscuras operaciones financieras aceleró una decisión que viola tradiciones muy arraigadas de las relaciones internacionales, como es la proteger a perseguidos políticos. 

La posibilidad de que Moreno dejara a Assange en manos de quienes lo consideran un enemigo público iba creciendo a medida que el presidente de Ecuador iba dando un giro de 180 grados en la política de su mentor y antecesor en el cargo, Rafael Correa. 

El hacker australiano está en la picota desde 2010 por haber publicado cientos de miles de archivos secretos con documentación y pruebas incontrastables sobre las atrocidades cometidas por tropas estadounidenses en Irak y Afganistán. Pero fue acusado en una operación altamente sospechosa por la presunta violación de dos mujeres en Suecia. 

La causa cayó en 2017, sin embargo Assange no abandonó su refugio porque en realidad teme ser extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta la posibilidad de ser ejecutado por violar secretos de gobierno.

En una cadena de tuits, Corrrea calificó de traidor a Moreno y de haber cometido un crimen » que la humanidad jamás olvidará».

El presidente de Ecuador, a su turno, emitió un comunicado en que asegura que dio por finalizado el asilo por una potestad soberana del estado y lo hizo luego de que el gobierno de Gran Bretaña «ha ofrecido garantías, a pedido del Ecuador, de que si se llegara a presentar una solicitud de extradición, éste no sería entregado a un país donde le pueda ser impuesta y ejecutada la pena de muerte o esté sujeto a torturas o malos trato».

También, como ya es costumbre en su gestión, grabó un video que transmitió por su cuenta de Twitter, subtitulado en inglés, en el que explica las razones para semejante cambio de actitud.

En los medios se adelantó la posibilidad de que Moreno se atreviera a dar este paso, en el marco de una denuncia con fuertes pruebas en su contra en el caso conocido como INAPapers, un escándalo que involucra al hermano del presidente, Edwin Moreno Garcés en la constitución de una empresa offshore, Ina Investment Corp. a la que se habría derivado dinero de coimas de empresas constructoras a través del supuesto testaferro del mandatario, pero que involucra a las esposa y las hijas del mandatario.

Se supone que Assange será indagado en breve en tribunales londinenses, aunque de su futuro nadie tiene por ahora la menor idea. En principio, si bien la causa por la presunta violación fue archivada, ahora la abogada de una de las mujeres dijo que iba a pedir la reapertura de la investigación. «Haremos todo para que los fiscales vuelvan a abrir la investigación sueca y que Assange sea entregado a Suecia y juzgado por violación» indicó Elisabeth Massi Fritz a la agencia AFP.

Assange fue declarado enemigo de EEUU por el gobierno del demócrata Barack Obama luego de difundir documentación filtrada por el soldado Bradley Manning en el que mediáticamente resalta un video en que tropas estadounidenses masacraban en julio de 2007 desde el aire a civiles iraquíes, entre los que había dos periodistas de la agencia Reuters.

Manning recibió una setnencia a 35 años de prisión en 2013, y al poco tiempo se declaró como mujer trasgénero y cambió su nombre por Chelsea. Indultada por Obama días antes de dejar el gobierno, en 2017, Chelsea Manning, quien trabajó como analista de inteligencia para el Ejército estadounidense, fue enviada a prisión nuevamente el mes pasado por negarse a declarar ante un juez federal de EE.UU. sobre su divulgación de secretos militares en 2010. La antesala de la detención de Assange. Nunca reconoció haber sido la fuente para la divulgación de los cables de WikiLeaks.

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