La suba del dólar y el mayor edeudamiento llevaron el índice a esa cifra. Un año atrás, la deuda pública era el 53,41% del PBI y con el cupón PBI del 55,8 %. Por la devaluación del peso y mayor endeudamiento, la deuda pública interna y externa en pesos y en moneda extranjera, llegó al 30 de septiembre pasado a 307.656 millones de dólares, equivalente al 95,4% del PBI. En tanto, si se incluye lo que todavía se adeuda por el cupón PBI, asciende a U$S 320.955 millones y el porcentaje sube al 99,5%. Es decir, la deuda pública nacional representa un PBI entero. Estas cifras forman parte del “Informe preliminar” de Secretaria de Finanzas, a cargo de Nicolás Dujovne. Un año atrás, la deuda pública era el 53,41% del PBI y con el cupón PBI del 55,8 %. El salto se produjo luego de la la fuerte devaluación que redujo el valor en dólares del PBI y de la deuda en pesos. A fin de 2017, el PBI estaba valuado en US$ 540.000 millones y 9 meses después, Finanzas lo ubicó en US$ 322.500 millones, lo que representa una caída del 40% en dólares Según el informe, desde 2011 el porcentaje de la deuda en el PBI viene creciendo por el efecto del estancamiento económico, la toma de más deuda y el aumento del valor del dólar. Sin el cupón PBI, pasó del 38,9% en 2011 hasta el 52,6% en 2015, al 53,3% en 2016, 57,1% en 2017 y ahora en el tercer trimestre de 2018 al 95,4%. Fuente: http://www.infonews.com/
Reforma Laboral: van por todos tus derechos, el Gobierno nacional insistirá en el 2019
El Gobierno insistirá con la reforma laboral pese a la CGT. La decisión de avanzar en ese sentido la volvió a reafirmar ayer el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica. El Gobierno nacional insistirá el año próximo en una reforma laboral, tal como lo adelantó el presidente Mauricio Macri durante la cumbre del G20 y se comprometió en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio del crédito stand buy en vigencia. La decisión de avanzar en ese sentido la volvió a reafirmar ayer a través del ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, a pesar de la advertencia en contrario que hicieron esta semana los cosecretarios generales de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña. También a contramano de las circunstancias políticas propias de que 2019 es un año electoral, más aun después de que el Gobierno ya tuvo que recular con un proyecto de reforma laboral hace exactamente un año, cuando quedó varado en el Senado en medio de una multitudinaria protesta popular que alcanzó también a la reforma jubilatoria, finalmente sancionada. En declaraciones periodísticas, Sica sostuvo que la flexibilización laboral para darle «competitividad» a la economía «es más importante para los trabajadores que para los empresarios» y se manifestó confiado en llegar a acuerdos con la CGT y las centrales empresariales. «Vamos a impulsar la reforma laboral. Continuaremos con el diálogo con la CGT y con los sectores empresariales para bajar los costos extra salariales que nos quitan competitividad», aseguró. Sica precisó que la reforma laboral con la que el Gobierno buscará avanzar se centra en la reducción de los costos extra salariales, pero no en el salarial (el ingreso) ni en la productividad. Sobre ese tipo de costos a bajar Sica precisó que se trata de los temas relacionados con riesgos de trabajo (se aprobó en 2017 una reforma de las ART que muchas provincias aún no ratificaron), la judicialización y la inasistencia laboral. Según el ministro, «hay que trabajar sobre multas y penalizaciones que generan costos a empresas y que no percibe el trabajador. Hay empresas pymes, que son las que más trabajo generan, que a veces están inhibidas de contratar más porque un empleado a los tres meses te hace un juicio y pone en jaque hasta la propia empresa». Sica aseguró que no estarán dentro de la reforma laboral los asuntos más sensibles, como el régimen de indemnizaciones, la modalidad de contratación y el seguro de desempleo, a partir del Repro. El miércoles pasado el cosecretario cegetista Daer había advertido que «en vez de amagar con una reforma laboral que no va a pasar en el Congreso, el Gobierno debería llamar de nuevo y reabrir esa instancia para discutir el piso del salario mínimo». Al día siguiente la CGT formalizó el pedido mediante una nota en la que pidió una «urgente» convocatoria al Consejo del Salario para actualizar el mínimo. Fuente: losandes.com.ar
Argentina: juicios a genocidas, el 65% tiene el beneficio de la domiciliaria
Un nuevo informe de la Procuraduría sobre Crímenes contra la Humanidad arroja que, hasta el 15 de diciembre de 2018, en la Argentina hay 3.081 personas que alguna vez fueron investigadas por delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura cívico-militar. De ese total, 675 personas llegaron a ser procesadas. En finales de 2018, son 1.384 las personas investigadas por delitos de lesa humanidad que están libres, 989 son las detenidas (641 con el beneficio del arresto domiciliario, 262 en dependencias del Servicio Penitenciario Federal o provincial, 86 en la Unidad Penal de Campo de Mayo) y 35 están prófugas (673 corresponde a personas fallecidas). Esto implica que alrededor de 2.000 genocidas con causa judicial están fuera de la cárcel. Los condenados por delitos de lesa humanidad son 891. El informe sostiene que a más de 40 años de la dictadura genocida, todavía hay 251 causas en etapa de instrucción (previo a llegar a juicio). Hasta el momento, desde el año 2006 hasta ahora, el Poder Judicial condenó a 891 personas por delitos de lesa humanidad, incluyendo a uniformados y civiles. Además de los imputados todavía no juzgados, hay otros culpables que todavía no fueron identificados y siguen impunes. Corresponde señalar también que entre los beneficios solicitados, también se registra que más de 100 genocidas pidieron obtener la aplicación del 2×1 sobre los años de condena. La condena social logró frenar este beneficio, pero cada vez se profundiza más la obtención de la excarcelación al cumplir los dos tercios de la condena. A partir de la reapertura del proceso de juzgamiento a los responsables de delitos de lesa humanidad, estos son algunos de los números de los juicios. A pesar de los retrocesos de las políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia desde el 10 de diciembre de 2015 con el Gobierno macrista, siguen los juicios y la lucha por el Juicio y Castigo a todos los genocidas y los partícipes civiles. Fuente: http://www.laimposible.org.ar Para ver el informe completo, ingresar en Juicios en números: durante 2018 finalizaron 17 debates y aumentó la cantidad de imputados con prisión domiciliaria
Murió Héctor Timerman: tras una larga batalla contra el cáncer, persecución politica y judicial
El ex canciller falleció esta madrugada rodeado por sus familiares, tras una larga batalla contra el cáncer y un largo proceso de persecución en el que participaron jueces de Comodoro Py, el Gobierno de Cambiemos y las instituciones de la comunidad judía. Por Raúl Kollmann En la madrugada de este domingo murió el ex canciller Héctor Timerman. Su deceso se produjo tras una larga batalla contra el cáncer pero también después de un largo proceso de persecución en el que participaron la justicia de Comodoro Py, el gobierno de Cambiemos, las instituciones de la comunidad judía, AMIA y DAIA, que hasta fogonearon una acusación contra Timerman por traición a la patria, delito que no se aplicaba en la Argentina desde 1955, cuando se acusó por traición a la patria a Juan Domingo Perón. Hasta el gobierno norteamericano le quitó la visa cuando urgía que continuara el tratamiento experimental contra el cáncer que había iniciado en Nueva York. Tuve la chance de cruzar unas palabras hace un mes, cuando estaba débil y apenas hablaba: lo ví satisfecho de haberle puesto el cuerpo y el alma a un gobierno distinto y seguro de que buscó, a través del Memorándum con Irán, una forma de destrabar la causa AMIA, paralizada desde hace casi 25 años. Rodeado de su esposa Anabel, de su hermano, de sus hijos y su nieta, Héctor la peleó con todas sus fuerzas contra el cáncer de hígado. La batalla corrió en paralelo con la persecución judicial y política feroz por un Memorándum que fue votado por las dos Cámaras del Congreso. La oposición que luego se integró a Cambiemos y el fiscal Alberto Nisman empezaron por acusarlo a él y a la ex presidenta Cristina Kirchner por encubrimiento, dado que –según decían– el tratado favorecía a los sospechosos iraníes. Los grandes medios fueron comparsa de la persecución contra Timerman, lo hostigaron de todas las maneras posibles. Lo insólito es que el propio régimen de Teherán se negó a ratificar la firma, o sea que los supuestamente favorecidos por el Memorándum, al final no lo quisieron. Este sólo hecho tira por tierra cualquier acusación porque, además, el Memorándum nunca entró en vigencia. Nunca se dio ni siquiera un paso, de manera que no podía tener efectos reales, jurídicos. Se podía decir que el tratado era bueno o malo, pésimo, pero no un delito. Y menos que menos traición a la patria. La AMIA y la DAIA empujaron esa acusación alentando el viejo adaggio antisemita: judío, traidor a la patria. Al ver que sus fuerzas se extinguían, Timerman pidió declarar cuanto antes. Lo hizo acompañado de sus abogados, Alejandro Rúa y Graciana Peñafort. Explicó paso por paso cómo se gestó el Memorándum que, además, tenía el apoyo de Interpol, que quería avanzar en la causa y evitar los choques entre Argentina e Irán. Timerman explicó y documentó que la firma del tratado no implicaba ninguna ventaja para los iraníes e incluso el secretario general de Interpol, el norteamericano Ronaldo Noble, dijo públicamente: «la acusación contra Timerman es falsa». El ex canciller negó una y otra vez la existencia de la supuesta reunión secreta de Aleppo, en Siria, con su par iraní. No hubiera sido ningún delito, es facultad de un ministro negociar con otro país. Y hasta se publicitó en la agencia Télam que Timerman viajó a Aleppo, información que dio el propio Timerman. Pero allí se vio con el presidente sirio, no con el canciller iraní Salehi, algo que no era delito. Es más, ya se habían encontrado con Salehi anteriormente. Le hicieron la vida imposible. Con aquella declaración, que tuvo que hacer desde su casa ante el juez durante horas y horas. Y, de inmediato, con el gobierno norteamericano cancelándole la visa para que siga con su tratamiento. La Cámara Federal terminó revocándole la imputación por traición a la patria y Estados Unidos finalmente le permitió volver al tratamiento, aunque se había perdido un tiempo precioso. Washington le hizo pagar el atrevimiento de haber detenido un avión en el que traían al país material bélico, de seguridad y de espionaje no declarado a las autoridades argentinas. Se va un luchador, un hombre que se entregó 24 horas al proyecto de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Era peronista hasta la médula y argentino no sólo por nacimiento y por nacionalidad, sino por pasión. Fue, además, el orgulloso hijo de otro gran perseguido: el inmenso Jacobo Timerman, emblema del periodismo argentino. Fuente: www.pagina12.com.ar