A dos años y medio de Gobierno, más de una decena de funcionarios abandonaron sus puestos por cuestiones personales, renuncias pedidas desde la Presidencia y algunos escándalos. Con la salida de Juan José Aranguren y Francisco Cabrera se encendieron las alarmas porque»el mejor equipo de los últimos 50 años», como presentó Mauricio Macri a su Gabinete al inicio del Gobierno, sufrió importantes cambios en sus filas en estos dos años y medio. Apenas iniciado el Gobierno, el Presidente le pidió la renuncia a Alfonso Prat Gay, ministro de Economía, y esa cartera fue desdoblada en Hacienda y Finanzas. Hoy, esta última cartera dejó de existir y Dujovne concentra los poderes de decisión económicos. A principios de 2017, Carlos Melconian fue desplazado del Banco Nación y su titularidad fue tomada por Javier González Fraga. Isela Constantini dejó su cargo como titular de Aerolíneas Argentinas en diciembre del año pasado. «De Aerolíneas me fueron en cinco minutos y sin anestesia», dijo la ex funcionaria dolida porque «habíamos mejorado los números». También hubo cambios en el PAMI, Carlos Regazzoni fue desplazado de su cargo por «diferencias en la gestión». Según trascendió, no estaba de acuerdo con aplicar el ajuste propuesto por el Gobierno para los jubilados. Néstor Pérez Baliño, segundo del Ministerio de Salud, también dejó su cargo a principios del año pasado, como Daniel Chaín, que abandonó su cargo en la Secretaría de Obras Públicas. En abril del año pasado, Carlos Balbín, procurador del Tesoro de la Nación, dejó su cargo para ser embajador especial en derechos humanos. También, para esa fecha, renunció Esteban Conde Grand, hombre clave de Germán Garavano, ministro de Justicia. La Presidencia también perdió a Carlos Cobas, a cargo de la Dirección Logística, por una investigación judicial que lo vinculó a la adjudicación de rutas aéreas para Avianca. En materia internacional, el macrismo perdió a Martín Lousteau, que volvió al país para renovar sus aspiraciones políticas y hoy es diputado nacional, y Miguel Del Sel. El primero abandonó la Embajada argentina en Estados Unidos y el segundo, en Panamá. También, por cuestiones personales, Susana Malcorra abandonó la Cancillería a principios del año pasado. Más escandalosa fue la partida de Luis Juez, que fue removido de la embajada argentina en Quito por decirle «mugrientos» a los ecuatorianos. La semana pasada se conoció la renuncia de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central y este sábado a la noche las de Juan José Aranguren y Francisco Cabrera que será reubicado.
Ajustes en el Gabinete económico: Macri desplazó a Cabrera y Aranguren
Presidencia confirmó que Aranguren y Cabrera dejarán ser los ministros de Energía y Producción, respectivamente. Serán reemplazados por Javier Iguacel y Dante Sica, quienes asumirán el lunes. Mauricio Macri resolvió rearmar el gabinete económico, desplazó a Francisco Cabrera del Ministerio de Producción y a Juan José Aranguren del de Energía. Los ex funcionarios serán reemplzados por Dante Sica y Javier Iguacel, respectivamente y asumirán sus funciones el lunes. Mediante un comunicado, Presidencia de la Nación comunicó los cambios un sábado a la noche, luego del debut mundialista de la Selección argentina, un momento por demás llamativo para tal notificación. Según se informó, además de los cambios de funcionarios, la Secretaría de Minería, que integraba Energía, pasará a depender de Producción. Cabrera, ex titular de esa cartera, fue designado como presidente del Banco de Inversión y Comercio del Exterior, y asesor de Macri. Según trascendió, los cambios en el Gabinete fueron producto de una exigencia de los mercados ante la falta de confianza en el equipoc económico del Gobierno. Lejos de cambiar la política desarrollada, la profundizarán para poder cumplir con los requerimientos del Fondo Monetario Internacional. Según publicó La Nación, la decisión fue tomada por la mesa chica y comunicada a los funcionarios apenas se resolvió el cambio. A fines de la semana pasada habían corrido rumores sobre cambios en el Gabinete. Según trascendió, el objetivo sería fusionar Educación, Salud, Ciencia y Ambiente Sustentable dentro de Desarrollo Social. Además, el Gobierno analizaba la posibilidad de dar por tierra a Transporte, Energía y Producción, lo que fue desmentido por tratarse de Ministros cercanos al Presidente. Finalmente, esto ocurrió y se realizaron los cambios.