Según un informe de Ecolatina, durante 2017 el pago de intereses por la deuda del Tesoro subió más del 70 por ciento, superando el déficit primario los $ 400.000 millones. Si bien el Gobierno sobrecumplió con la meta de déficit primario (antes de los gastos financieros) para el año que acaba de concluir, el endeudamiento creciente y los pagos asociados a esta cuenta vienen en aumento y se presentan como el «punto flaco» del nuevo esquema, señaló la consultora económica. Si bien el resultado primario mostró avances en comparación al primer año de gestión de Cambiemos, el saldo financiero exhibió un peor desempeño: producto del esquema de financiamiento del déficit fiscal adoptado (más deuda en lugar de emisión), la cuenta intereses saltó más de 70 por ciento interanual en el último año, rozando los $225.000 millones. De este modo, el rojo financiero superó el 6 por ciento del PBI. Es decir que, si bien el Gobierno pasó exitosamente la prueba de acotar el resultado primario, no logró trasladar estas mejoras hacia el resultado financiero. Para Ecolatina, «la ausencia de metas explícitas en esta arista, junto con un endeudamiento en constante crecimiento», abren interrogantes acerca de qué importancia reviste acotar esta variable para el Gobierno. En este marco, la consultora prevé para 2018 un déficit primario en retroceso, conviviendo con una carga de intereses que se agranda.
Macri emprende su viaje a Davos con representantes de la oposición
El Presidente partirá esta tarde a Moscú y luego continuará su gira por Davos y París. Mantendrá reuniones con los líderes de cada país y empresarios locales para lograr atraer inversiones. Mauricio Macri tomará el vuelo comercial de la empresa Lufthansa a las 18:05 de este domingo para llegar casi un día después a Moscú, en Rusia, donde se reunirá con Vladimir Putin. Luego, continuará su viaje a Davos, en Suiza, para asistir al Foro Económico Mundial acompañado de los gobernadores opositores Juan Manuel Urtubey y Gustavo Bordet. Tras tres semanas de vacaciones, el Presidente inicia su agenda político económica mundial con una gira que lo llevará primero a Moscú, donde se hospedará en un hotel cinco estrellas de la cadena Ritz Carlton. Allí se entrevistará con Putin y el martes a la mañana desayunará con empresarios locales con el objetivo de atraer la tan publicitada lluvia de inversiones. Luego, participará de una ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido, un memorial de la Segunda Guerra Mundial localizado frente al muro del Kremlin. Con el correr de la semana, Macri viajará a la ciudad de Davos, en Suiza, para asistir a la 48° reunión anual del Foro Económico Mundial, que tendrá lugar del 23 al 26 de febrero. Allí estará acompañado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los gobernadores Juan Manuel Urtubey, Gustavo Bordet y Hugo Passalacqua, señaló Noticias Argentinas. En Suiza se reunirá con el presidente local, Alain Berset, y los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau, de Holanda, Mark Rutte. También mantendrá un encuentro con la reina Máxima de Holanda y con el CEO de Microsoft, Bill Gates. Cuando concluya la actividad en Davos, el Presidente viajará a Paris, donde se reunirá con el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo. Macri tomará el vuelo para regresar a la Argentina el sábado 27 , en el aeropuerto internacional Charles de Gaulle, en Francia.
Un diputado Pro llamó a «la reconciliación con los años 70»
El diputado PRO Nicolás Massot es sobrino de Vicente, histórico dueño del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca. Fue el primer periodista en ser imputado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar. El 2018 encontrará al oficialismo con grandes desafíos en el Congreso nacional. La reforma laboral es uno de los proyectos más importantes del Gobierno, el cual quedó pendiente el año pasado y aspiraban a debatir en las sesiones extraordinarias de febrero que, finalmente, fueron descartadas. Con una nueva composición en ambas Cámaras y nuevas alianzas, el oficialismo buscará impulsar algunos proyectos importantes, al tiempo que no se descarta recurrir a decretos, como en las últimas semanas. Una de las figuras centrales de Cambiemos en el Congreso es la de Nicolás Massot, titular del bloque PRO en Diputados, quien ya adelantó que el oficialismo irá por la reelección de Mauricio Macri y vaticinó que María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y Marcos Peña son las segundas líneas del Presidente, quienes tienen más responsabilidad y quienes, en el futuro, podrían aspirar a la Rosada. Respecto a los debates que se vienen, Massot destacó como «fundamental» la sanción de la reforma laboral, en particular el blanqueo laboral. Es que Marcos Peña ya adelantó que el Gobierno buscará desdoblar el megaproyecto y tratarlo en partes en el Congreso. El blanqueo es el que tiene todas las fichas para ser el primero en debatirse. «Para pagar mejores jubilaciones debemos tener un mercado laboral formal creciente. No puede ser que en Argentina haya mas de 20 millones de personas en condiciones de trabajar y solamente 6 millones trabajando formalmente en el sector privado. Si no generamos más trabajo en blanco no lograremos reducir la pobreza», argumentó Massot en una entrevista con el diario Clarín. Por otro lado, manifestó que es necesario estar alerta ante los movimientos que haga el peronismo, en un proceso de reacomodamiento. En ese contexto manifestó no ver a Cristina Fernández de Kirchner como la líder del justicialismo, pero advirtió que «no hay que hablar solo del PJ, sino de Unidad Ciudadana , del Frente Renovador y del Movimiento Evita, que compitieron, pero es posible que en dos o cuatro o seis años tiendan a converger y hay que ver cómo será la búsqueda de un nuevo liderazgo. No veo que sea ella, por eso se aparta». Hace pocas semanas, durante el acalorado debate en Diputados por la reforma previsional, el cual se dio en dos sesiones diferentes – la primera debió caerse por falta de quórum y por una feroz represión puertas afuera del Parlamento – Massot y Juan Cabandié, hijo de desaparecidos, protagonizaron un duro cruce, en el que el diputado por el FPV manifestó que hace «responsable a la familia Massot de la desaparición de mis papás. Eso no significa que yo traslade al diputado Massot la responsabilidad de su familia”. En esa sesión, Massot había manifestado sentirse «muy orgulloso y agradecido de la familia a la que pertenezco y del apellido que cargo». El titular del bloque PRO es sobrino de Vicente Massot, histórico dueño del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca. Fue el primer periodista en ser imputado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar, y fue llevado a juicioi en 2015 pero no recibió condena. Se le imputaba su responsabilidad, y la de las autoridades del diario, por encubrir treinta y cinco crímenes cometidos durante esos años y presentarlos como “enfrentamientos” entre militares y organizaciones armadas. También se lo indicó como coautor por reparto de roles en el homicidio de los obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, dirigentes gremiales de La Nueva Provincia Con ese antecedente, Massot manifestó que «el desafío de la generación nuestra es poder cerrar los capítulos para poder avanzar como sociedad. Cerrarlos no significa olvidarlos, ni cerrarlos de cualquier manera. Significa cerrarlos como corresponde, entendiendo lo que pasó y pasar lecciones en limpio para no repetirlo nunca más. Lo que no puede pasarnos es que generaciones que ni siquiera vivimos esa época tengamos que seguir dedicándole el tiempo que tendríamos que dedicar a los combates de la actualidad, que son la inflación, la pobreza y la informalidad laboral». De este modo, pidió perdonar a los militares y civiles que formaron parte de los 70, la oscura etapa de la dictadura. «Hay un ejemplo muy importante. Como el que se vivió en un contexto diferente con el apartheid. Pero creo que con los años 70 hay que hacer como en Sudáfrica y llamar a la reconciliación», señaló.
El Gobierno lanzará un nuevo índice para medir la pobreza y coordinar políticas sociales
Según datos del INDEC, en septiembre del año pasado la pobreza alcanzó al 28,5% de la población. Ahora, el Gobierno creará un nuevo índice que permitirá coordinar las politicas sociales. Mauricio Macri pidió que se evalúe su gestión presidencial en base a la reducción de la pobreza. Este objetivo parece estar aún bastante lejos de lo prometido por el mandatario ya que, según el INDEC, el 28,6% de la población se encontraba bajo la línea de la pobreza en septiembre del año pasado. En este contexto, con una inflación que no cede, la pérdida del poder adquisitivo, fuerte devaluación y ola de despidos, entre otros factores, el Gobierno busca crear un nuevo índice para medir el nivel de pobreza, aunque sin eliminar el del INDEC. El nuevo índice estará a cargo del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que depende de Presidencia y fue creado por Eduardo Duhalde. Será multidimensional, el ingreso no será la única y principal variable y estaría listo en un año. La designación será por decreto, el cual se publicará en los próximos días, según adelantó Clarín, y tendrá la potestad de evaluar y monitorear las políticas sociales del Gobierno. En los papeles, el organismo depende de la secretaria ejecutiva Gabriela Alegre y su presidenta será la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. El índice del Consejo será multidimensional e incluirá, entre otros puntos, la hogarización y acceso a la escolarización, que no dependen del Ministerio de Desarrollo Social pero que el organismo deberá articular. El Consejo también administrará el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social(Syntis), la base de datos en la que se cargas los diferentes asignaciones nacionales y provinciales, y el Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo (Siempro).